Pau Antó es un reconocido inversor inmobiliario, economista y formador español.

Pau Antó es un reconocido inversor inmobiliario, economista y formador español. Imagen de archivo

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Un inversor inmobiliario: "Con 30.000 euros en el banco, esta sería mi estrategia para duplicarlos rápido"

El experto explica qué haría con ese capital para intentar multiplicarlo mediante operaciones inmobiliarias y la reinversión de beneficios.

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Tener 30.000 euros ahorrados puede convertirse en un buen punto de partida para invertir, siempre que exista una estrategia clara. Sin embargo, los expertos recuerdan que obtener altas rentabilidades nunca está exento de riesgos y que conviene analizar cada operación antes de dar el paso.

En España, muchas personas mantienen sus ahorros inmovilizados en la cuenta corriente por miedo a perder dinero o por desconocimiento sobre las distintas alternativas de inversión. Mientras tanto, la inflación reduce progresivamente el poder adquisitivo de ese capital.

El inversor inmobiliario Pau Antó ha compartido cuál sería su planteamiento si hoy dispusiera de 30.000 euros y quisiera destinarlos al sector inmobiliario. Su propuesta pasa por utilizar ese dinero como palanca para generar nuevas operaciones, evitando concentrar todo el capital en una única inversión.

No esperar al "momento perfecto"

Según Antó, uno de los errores más frecuentes es aplazar la decisión de invertir esperando disponer de más dinero o de mejores condiciones de mercado.

A su juicio, contar con 30.000 euros ya permite acceder a determinadas oportunidades, siempre que se estudien bien los números y se actúe con una estrategia definida.

El inversor recuerda que sus primeras operaciones no se basaron en disponer de un gran patrimonio, sino en identificar activos con potencial de revalorización y adquirir experiencia poco a poco.

Con el paso del tiempo, asegura haber ido aumentando el volumen de operaciones gracias a la reinversión de los beneficios obtenidos.

Comprar, reformar y vender

La estrategia que más menciona es la conocida como house flipping: comprar una vivienda con margen de mejora, reformarla y venderla posteriormente.

En este tipo de operaciones, explica que el capital no se destina únicamente a la compra. También debe cubrir la entrada, la reforma, los impuestos, los gastos asociados y un colchón para posibles imprevistos.

El objetivo es recuperar la inversión en el menor tiempo posible para volver a utilizar ese dinero en una nueva operación.

No obstante, el propio modelo exige seleccionar cuidadosamente cada inmueble. La ubicación, la demanda de la zona, el coste real de la reforma y la evolución del mercado son factores determinantes para que la inversión resulte rentable.

Además, expertos del sector recuerdan que obtener beneficios elevados en este tipo de operaciones no está garantizado. Impuestos, gastos de compraventa y posibles retrasos pueden reducir de forma significativa la rentabilidad final.

Ganar dinero sin comprar una vivienda

Otra de las alternativas que plantea Antó consiste en gestionar inmuebles de terceros en lugar de comprarlos.

En este modelo, el gestor se ocupa del alquiler de la vivienda —ya sea tradicional, por habitaciones o turístico, siempre que la normativa lo permita— a cambio de una comisión sobre los ingresos obtenidos.

El inversor considera que esta fórmula permite generar ingresos recurrentes sin necesidad de realizar una gran inversión inicial, aunque requiere conocimientos de gestión, dedicación y el consentimiento del propietario.

La rentabilidad dependerá del tipo de inmueble, su ubicación, el modelo de explotación elegido y los costes de gestión.

Utilizar capital de terceros

Antó también habla de realizar operaciones utilizando financiación aportada por otros inversores.

En estos casos, una persona aporta el capital mientras el inversor se encarga de localizar la oportunidad, coordinar la compra, supervisar la reforma y gestionar la venta. Posteriormente, ambas partes reparten los beneficios según lo acordado.

No obstante, esta fórmula requiere experiencia previa y una estructura jurídica adecuada. Trabajar con dinero ajeno implica asumir responsabilidades adicionales y, dependiendo del modelo utilizado, puede estar sujeto a distintas obligaciones legales y regulatorias.

Por ello, se trata de una estrategia más orientada a inversores con trayectoria que a quienes dan sus primeros pasos en el sector.

Otros modelos inmobiliarios

Además de la compraventa de viviendas, Antó menciona otros negocios relacionados con el mercado inmobiliario.

Entre ellos se encuentran la gestión de viviendas turísticas, la administración de inmuebles para alquiler por habitaciones o la explotación de espacios como coworkings.

También hace referencia al subarriendo de viviendas, una práctica que únicamente puede realizarse cuando existe autorización expresa del propietario y respetando la normativa vigente.

En todos los casos insiste en la importancia de analizar previamente la rentabilidad, conocer los costes reales y comprender el funcionamiento del modelo antes de invertir.

Reinvertir para aumentar el patrimonio

Más allá de una operación concreta, Pau Antó defiende construir un sistema que permita reinvertir los beneficios de forma continuada.

A su juicio, el crecimiento patrimonial no depende únicamente de una inversión acertada, sino de mantener una estrategia constante y disciplinada en el tiempo.

En cualquier caso, los especialistas recuerdan que ninguna inversión ofrece beneficios asegurados. Antes de destinar los ahorros al mercado inmobiliario conviene estudiar cada operación, valorar los riesgos y, si es necesario, contar con asesoramiento profesional independiente.