La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. E.E

Estilo de vida

Ya está en vigor: los trabajadores pueden exigir a la empresa un anticipo de la nómina por los días trabajados

Las empresas deben cumplir con este derecho que reconoce el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 29.1.

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Llegar a fin de mes se ha convertido en un reto para millones de trabajadores en España. Evidencia de ello es que entre el 55 % y el 60 % de los españoles reconoce tener dificultades para afrontar todos los gastos mensuales, según datos de RTVE.

De hecho, casi la mitad asegura que termina el mes sin margen para hacer frente a un imprevisto, mientras que solo una minoría consigue ahorrar con cierta tranquilidad.

La situación es especialmente complicada para los jóvenes y para quienes viven de alquiler, dos de los colectivos más afectados por el aumento del coste de vida y la pérdida de poder adquisitivo en España.

En estos casos, cuando surge un gasto inesperado, muchas personas recurren a un préstamo o piden incluso ayuda a familiares. Sin embargo, existe otra alternativa que muchos trabajadores desconocen: solicitar un anticipo de la nómina a la propia empresa.

Un adelanto que, lejos de lo que la gran mayoría piensa, no depende de la buena voluntad del empresario, sino que está reconocido como un derecho laboral por la legislación española.

Reconocido en el Estatuto de los Trabajadores

El artículo 29.1 del Estatuto de los Trabajadores establece que cualquier empleado puede solicitar un anticipo del salario correspondiente al trabajo que haya realizado, sin necesidad de esperar al día habitual de cobro.

La norma señala expresamente que el trabajador "tendrá derecho a percibir, sin que llegue al día señalado para el pago, anticipos a cuenta del trabajo ya realizado".

Esto significa que, si un empleado ya ha trabajado una parte del mes y necesita disponer antes de ese dinero, puede pedir que la empresa le adelante la cantidad correspondiente a esos días ya trabajados.

La empresa no puede cobrar intereses

Sin embargo, este anticipo no funciona como un crédito ni como un préstamo concedido por la empresa. En realidad, se trata de una parte del salario que el trabajador ya ha generado con su actividad y que simplemente recibe antes de la fecha habitual de pago.

Por ese motivo, la empresa no puede aplicar intereses, comisiones ni ningún otro coste adicional por adelantar ese dinero. Cuando llegue el momento de abonar la nómina mensual, únicamente descontará la cantidad que ya entregó previamente y pagará el resto del salario pendiente.

Además, este derecho no depende del tipo de contrato ni del tiempo que el empleado lleve trabajando en la empresa, ya que deriva directamente de lo previsto en el Estatuto de los Trabajadores.

Qué tipos de anticipos existen

No todos los anticipos de nómina funcionan de la misma manera. El más habitual es el mencionado y que corresponde al salario ya generado, que es el único reconocido directamente por el Estatuto de los Trabajadores.

En estos casos, el importe dependerá del tiempo trabajado hasta el momento de presentar la solicitud y en algunos casos, del porcentaje máximo que tenga establecido la empresa o el convenio colectivo.

Sin embargo, existe también la posibilidad de solicitar un adelanto sobre salarios futuros, aunque esta opción no constituye un derecho general. Solo será posible cuando el convenio colectivo o un acuerdo interno de la empresa lo contemple expresamente.

Algo similar ocurre con las pagas extraordinarias. Salvo que el convenio establezca lo contrario, la empresa no está obligada a anticipar estas cantidades antes de la fecha prevista para su abono.

Una opción a menudo desconocida

En cualquier caso, este se trata de un derecho que, a pesar de estar recogido en la legislación laboral, sigue siendo una posibilidad poco conocida entre los trabajadores.

Es por este motivo por el que en muchos casos, quienes necesitan liquidez para afrontar una mudanza, una multa, una reparación urgente o cualquier otro gasto inesperado optan antes por pedir un préstamo o recurrir a familiares sin saber que pueden solicitar antes parte del salario que ya han generado.