La presentadora, junto a sus compañeras de Gaming Therapy.

La presentadora, junto a sus compañeras de Gaming Therapy. Jordi Soler Tous

Estilo de vida

Laila Jiménez y el reto de Montmeló: 4 mujeres plantan cara a la amaxofobia y visibilizan el miedo a conducir

Han participado en una iniciativa para superar este problema, impulsada por Europcar, cuya meta estaba emplazada en el famoso circuito de Fórmula 1.

Más información: Qué es la amaxofobia: así es el trastorno que sufre Penélope Cruz y que afecta al 30% de los españoles

Publicada

Para millones de españoles ya ha comenzado la operación salida de vacaciones. Sin embargo, el ansiado descanso estival implica, en la mayoría de las ocasiones, efectuar desplazamientos por carretera. ¿Qué pasa si ponerse al volante te genera una ansiedad paralizante? Este problema, aunque históricamente invisible, tiene nombre... y solución.

Se llama amaxofobia (el miedo irracional a conducir) y está mucho más extendido de lo que pensamos. Según el estudio desarrollado por la Fundación Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), más del 28% de los conductores españoles —casi 3 de cada 10— sufre ansiedad o pánico ante esta práctica.

Aunque las estadísticas tradicionales apuntan a que afecta mayoritariamente a las mujeres, los expertos señalan un fuerte sesgo de género: los estereotipos hacen que ellos tiendan a ocultarlo por vergüenza, lo que dificulta que admitan el problema y, por ende, que busquen tratamiento.

Sea como fuere, este pánico resta independencia, limita la libertad y condiciona la vida de manera intensa. Por ello, Europcar ha presentado una iniciativa pionera llamada Gaming Therapy, diseñada para visibilizar el fenómeno y demostrar que es posible superarlo a través de un abordaje progresivo.

La terapia ha estado dirigida por la especialista Cristina Rojas, quien defiende que la clave no es la repetición mecánica: "Conduciendo no se supera, hace falta una base emocional de control. De otro modo el miedo no desaparece".

Isabel Martínez, directora general adjunta de Europcar Mobility Group en España y Portugal, y la terapeuta Cristina Rojas.

Isabel Martínez, directora general adjunta de Europcar Mobility Group en España y Portugal, y la terapeuta Cristina Rojas. Jordi Soler Tous

En este reto han participado cuatro mujeres dispuestas a dar un paso al frente. Entre ellas se encuentra la periodista y presentadora de Todo es mentira, Laila Jiménez. El proceso comenzó en sus propias casas mediante el uso de simuladores de videojuegos —la gran innovación del proyecto— y culminó en un escenario de excepción: el Circuito de Montmeló.

El trazado donde rugen los motores de la Fórmula 1 se reservó en exclusiva, transformándose en un entorno seguro donde medir sus fuerzas y ganarle el pulso al miedo.

Magas ha compartido con ellas los nervios y la emoción de cruzar la meta. Tal y como destaca Isabel Martínez, directora general adjunta de Europcar Mobility Group en España y Portugal, la amaxofobia es limitante y resta autonomía.

"Se habla poco de ello, pero toca de cerca a mucha gente. Condiciona dónde vas a vivir, dónde puedes trabajar... Queremos que la movilidad sea accesible para todos, sensibilizar y ayudar", asegura, incidiendo en que más del 70% de las personas que reciben terapia logran superarlo.

Las cuatro participantes posan con la terapeuta Cristina Rojas.

Las cuatro participantes posan con la terapeuta Cristina Rojas. Jordi Soler Tous

Para Cristina Rojas, la terapeuta al frente del proyecto, esta especialidad llegó a su vida por azar mientras trabajaba en educación vial y descubrió que su propia pareja llevaba 18 años sin conducir por una mala experiencia.

Tras comprobar que las clases tradicionales de reciclaje no bastaban, se volcó en el apoyo psicológico y utilizó las redes sociales como altavoz: "Me escribía mucha gente de España y del extranjero; se daban cuenta de que no eran bichos raros".

En Montmeló, Magas fue testigo de cuatro de esas historias terapéuticas.

Destino: la libertad

La presentadora de Telecinco Laila Jiménez llevaba 20 años sin conducir y, minutos antes de salir a la pista, dudaba de sus propias capacidades. ¡Y lo logró! "No me lo creo, estoy feliz. He entrado fatal, muy tensa y con dolor en el pecho, pero lo he ido controlando. Al final quería dar otra vuelta", nos confiesa entusiasmada.

Laila Jiménez coge el coche después de 20 años sin conducir.

Laila Jiménez coge el coche después de 20 años sin conducir. Jordi Soler Tous

¿De dónde viene su miedo? "Me saqué el carné con 19 años, lo había usado muy poco, pero tuve un accidente con unos amigos. No fue el mío, pero vi su coche salirse de la carretera... Fue muy difícil, porque era una vía secundaria, no había cobertura, estuvimos horas esperando con los heridos allí buscando ayuda...", relata.

Aquella experiencia le creó un pánico casi irracional "y también un sentimiento de culpabilidad. Tenía que haber vuelto a conducir de inmediato, no lo hice y el temor se instaló en mí. A veces el entorno tampoco te anima a hacerlo...".

La periodista y presentadora de 'Todo es mentira', tras finalizar su vuelta al circuito.

La periodista y presentadora de 'Todo es mentira', tras finalizar su vuelta al circuito. Jordi Soler Tous

Cuando le propusieron sumarse a esta iniciativa, le pareció fantástico, también para poner sobre la mesa un problema del que pocos hablan.

"Si tienes miedo a coger un avión, todo el mundo lo entiende, pero si es el coche piensan que es una tontería", reflexiona enfatizando la importancia de la visibilización.

Ahora que ha dado el primer paso, está dispuesta a hacer un curso de reciclaje con profesionales especializados en amaxofobia: "Ya no sólo quiero autonomía para mí, sino para mis padres. Si me necesitan, quiero poder llevarlos al pueblo, al hospital... Al hacerse ellos mayores, me he tenido que poner las pilas".

Miren es de Igualada, tiene 50 años y explica que la amaxofobia apareció de forma súbita durante una época de elevado estrés: "Volviendo a casa me dio un ataque de pánico al volante. A partir de ahí, vinculé la autopista con la ansiedad y empecé a evitar las vías rápidas".

Los pensamientos intrusivos la bloquearon ante los camiones, los túneles y la velocidad. Reconoce que intentó solucionarlo por ella misma y tuvo que hacer frente a la incomprensión de quien la rodeaba: "Nadie puede entenderlo, porque los miedos son irracionales".

Al final, se dio cuenta de que necesitaba ayuda profesional: "Tu cerebro funciona bien, pero te has creído que no lo sabes hacer. Conocí a Cristina por redes sociales y la verdad es que he notado mucho avance. Antes sólo conducía por la ciudad y ahora ya puedo ponerme a 70. Aún no he salido a autopista, pero lo veo factible".

Jasone, dispuesta a perder el miedo al coche.

Jasone, dispuesta a perder el miedo al coche. Jordi Soler Tous

Algo similar le sucedió a Jasone, de 42 años, que únicamente utilizaba el coche para trayectos mínimos entre pueblos cercanos: "Cuesta mucho visibilizar este problema, por eso el proyecto me parece muy importante. Cuando cuentas lo que te pasa, lo que encuentras son comentarios como 'pero si es muy fácil, sólo necesitas practicar'".

Pero de sencillo tiene poco cuando te entra vértigo y parece que te vayas a desmayar, que es lo que vive ella cuando conduce. Ha notado avances con la terapia, aunque su problema es que no suele coger el coche cada día, así que da un paso para adelante y dos para atrás. Pero no se da por vencida.

Tanto Mireia como Jasone tienen un objetivo: "Quitarle el tabú a la amaxofobia".

Terminamos con la veterana del grupo, Emi, de 56 años. Su historia, como la de tantas otras, se ha ido alargando en el tiempo casi sin saber la razón. "Más que miedo, lo mío es un bloqueo. Me saqué el carné a la primera, pero no me gustaba conducir y acabé abandonándolo", recuerda. Y, claro, luego ya no fue capaz de volver a ponerse al volante.

"Estuve mucho tiempo dándole vueltas hasta que pasé a la acción. Con esta edad y este momento vital pensé 'hay que solucionar todas esas cosas que uno arrastra en la vida, voy a darle una oportunidad a conducir'", asegura.

Emi, de 56 años, dejó de conducir nada más sacarse el carné.

Emi, de 56 años, dejó de conducir nada más sacarse el carné. Jordi Soler Tous

Y, nuevamente, ahí estaban las redes sociales de Cristina Rojas y el contenido sobre este problema que tanto ayuda a quien la sigue. "Tenía claro que la solución para mí no eran las clases de reciclaje. Empecé a seguirla, me gustó su estilo y participé en un webinar. Luego me contactó para esto y acepté".

¿Qué cambios ha notado? "Aún no he empezado a conducir, hoy era el primer día. Ha sido el empujón que necesitaba, ahora empieza el trabajo. Lo he disfrutado, la verdad, y me ha sorprendido", confiesa tras bajarse del coche en Montmeló con el reto superado.

El rugido de los motores en el circuito no fue esta vez sinónimo de competición, sino de liberación. Al bajarse del coche, los rostros de las participantes no solamente reflejaban el alivio de haber superado una prueba, sino la emoción de recuperar las llaves de su propio destino.

Además, han puesto en el lenguaje cotidiano la palabra amaxofobia y han lanzado un mensaje de esperanza a otras mujeres (y hombres) que puedan sentir ese miedo: se puede vencer y volver a coger las riendas de tu autonomía.