Elma Saiz, Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España.

Elma Saiz, Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España. Imagen de archivo

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Ya es oficial: la Seguridad Social confirma que muchos jubilados pagarán más tras la subida de las pensiones

La subida de las pensiones puede tener un efecto inesperado: muchos jubilados empezarán a pagar más en medicamentos e IRPF.

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El Gobierno de España ha revalorizado las pensiones conforme al IPC con el objetivo de evitar la pérdida de poder adquisitivo. Sin embargo, este incremento está teniendo un efecto indirecto que muchos pensionistas no habían previsto.

La subida de las pensiones está haciendo que cada vez más jubilados entren en tramos en los que se les aplica retención del IRPF o copago farmacéutico, lo que se traduce en un mayor gasto mensual.

Así lo explica el funcionario de la Seguridad Social especializado en pensiones y prestaciones, Alfonso Muñoz, quien advierte de que este fenómeno no responde a un endurecimiento de la normativa, sino a la evolución de las cuantías.

Copago farmacéutico

Muñoz explica que el sistema de copago farmacéutico no ha cambiado en esencia desde su reforma en 2012, mientras que las pensiones han ido aumentando progresivamente con el IPC.

Esto ha provocado que muchos pensionistas superen los umbrales de renta que determinan el nivel de aportación en medicamentos, por lo que cada vez más personas deben pagar una parte del coste de sus recetas.

El experto señala que, hasta ahora, algunos pensionistas con rentas más bajas apenas percibían este copago o lo tenían muy limitado. Sin embargo, al mantenerse congelados los tramos durante años, el incremento de las pensiones ha ido desplazando a muchos hacia niveles superiores.

En este sentido, advierte de que, si estos umbrales no se actualizan, el número de pensionistas que deberán asumir parte del coste de sus medicamentos seguirá aumentando.

No obstante, existen colectivos que permanecen exentos del copago farmacéutico, como los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV), las pensiones no contributivas, determinadas rentas de inserción o algunas prestaciones familiares.

¿Por qué hay que pagar IRPF en las pensiones?

Otro de los efectos de la subida de las pensiones es la aplicación de retenciones del IRPF a un mayor número de jubilados.

Tal y como recuerda Alfonso Muñoz, la clave está en la propia normativa fiscal. La Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas establece en su artículo 17.2 que las pensiones públicas tienen la consideración de rendimientos del trabajo.

Es decir, tributan de forma similar a un salario, por lo que la Seguridad Social aplica retenciones en función del importe percibido y de la situación personal del beneficiario.

El porcentaje de retención no es fijo, sino que depende de varios factores, entre ellos el importe anual de la pensión, la situación familiar y los tramos autonómicos aplicables.

Por este motivo, el experto recomienda utilizar la calculadora de retenciones de la Agencia Tributaria para conocer el impacto concreto en cada caso.

Además, conviene recordar que la obligación de presentar la declaración de la renta no depende únicamente del importe de la pensión, sino también del número de pagadores y de otras posibles rentas..

¿Qué es el copago farmacéutico?

El copago farmacéutico es la cantidad que los usuarios del sistema sanitario público deben abonar por los medicamentos prescritos, en función de su nivel de renta.

Desde su reforma en 2012, este sistema se basa principalmente en los ingresos declarados en el IRPF y en la situación del beneficiario.

En el caso de los pensionistas, el modelo establece diferentes niveles de aportación:

  • Pensionistas con rentas más bajas: abonan un 10% del precio del medicamento, con un tope mensual reducido.
  • Pensionistas con rentas medias: también pagan un 10%, aunque con un límite mensual más elevado.
  • Pensionistas con rentas altas: pueden llegar a asumir hasta el 60% del coste del medicamento.

Por su parte, los trabajadores en activo abonan entre el 40% y el 60% del precio, en función de sus ingresos.

Además, determinados colectivos, como los beneficiarios de prestaciones sociales específicas o personas en situaciones de especial vulnerabilidad, están exentos de este copago.

Un efecto indirecto de la revalorización

El incremento de las pensiones responde a una medida destinada a proteger el poder adquisitivo de los jubilados frente a la inflación.

Sin embargo, este ajuste también tiene consecuencias indirectas, ya que puede provocar que algunos pensionistas pasen a tributar o a pagar una mayor parte de sus medicamentos.

No se trata de un cambio en la normativa, sino del efecto que tiene la subida de ingresos sobre sistemas que utilizan umbrales de renta que no se han actualizado al mismo ritmo.

Por ello, los expertos advierten de la importancia de revisar la situación individual de cada pensionista, tanto en lo que respecta a la fiscalidad como al copago farmacéutico, para evitar sorpresas en el gasto mensual.