Consejo de Ministros de Pedro Sánchez.

Consejo de Ministros de Pedro Sánchez. Imagen de archivo

Estilo de vida

Entró en vigor: bares y restaurantes deberán sustituir los sobres de plástico de azúcar, sal o ketchup por dispensadores reutilizables

La Unión Europea impulsa un cambio en la hostelería para eliminar envases desechables y fomentar alternativas reutilizables.

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Uno de los grandes objetivos de la Unión Europea es adoptar nuevas medidas que ayuden a proteger el medioambiente, motivo por el que ha puesto en marcha a lo largo de los últimos años nuevas normas en este sentido.

Una de las más importantes tomadas en los últimos tiempos fue aprobada en el pasado mes de diciembre, cuando el Parlamento y Consejo Europeo confirmó la entrada en vigor de un reglamento europeo que obligará a bares y restaurantes a sustituir los sobres de plástico de sal, ketchup o azúcar por dispensadores reutilizables.

Dentro de esta política para limitar el uso de plásticos de un solo uso, los establecimientos tendrán que adaptarse a la nueva normativa, que contempla un calendario de aplicación progresivo y fija para 2030 la prohibición de determinados envases de un solo uso en la hostelería.

A partir de 2030, los hosteleros dejarán de tener la posibilidad de servir a los clientes sobres de plástico de un solo uso con sal, azúcar, mayonesa, ketchup y otros productos similares dentro de sus establecimientos.

Un nuevo reto para los hosteleros

La entrada en vigor de esta normativa obligará a los establecimientos a adaptarse, optando en su lugar por dispensadores rellenables, recipientes reutilizables o sobres de papel. No obstante, hasta 2030 tendrán la posibilidad de usar envases elaborados con plástico compostable certificado.

De hecho, muchos hosteleros ya han comenzado a adoptar medidas y están sustituyendo los clásicos sobres monodosis por aceiteras y tarros rellenables. Sin embargo, hay otro gran problema y es que supone un gran reto tener que cumplir con la normativa de higiene y seguridad alimentaria.

El motivo es que, aunque se consuma menos plástico, es más complicado garantizar la seguridad en envases reutilizables o dispensadores colectivos que puedan utilizar diferentes usuarios.

En este sentido conviene aclarar que habrá algunas excepciones con respecto a la prohibición de venta de monodosis de plástico. Es el caso de las comidas que están pensadas para un consumo inmediato, así como para hospitales y centros de salud, donde es imprescindible mantener la calidad alimentaria y la pulcritud en bebidas y comidas que ingieren los pacientes.

A partir del año 2030, la Unión Europea endurecerá la normativa aún más para apostar de lleno por formatos de envasado totalmente reciclables, y será entonces cuando estará incluso prohibido el empleo del plástico compostable certificado.

Por lo tanto, los bares y restaurantes de España tienen todavía varios años por delante para adaptarse a la nueva normativa y preparar la sustitución progresiva de estos formatos de un solo uso.

Adiós a las monodosis de plástico

El adiós a las monodosis de plástico no solo afectará a los sobres de plástico de ketchup, mayonesa, mostaza y otros aliños, sino que también lo hará sobre los sobres de plástico para aceite y vinagre, para sobres de azúcar, edulcorantes, sal, pimienta y especias.

Por otro lado, tampoco se podrán usar tarrinas de plástico para la leche del café ni las tarrinas individuales para mantequilla, mermelada y miel a las que estamos tan habituados.

La normativa contempla una serie de escenarios donde los formatos individuales podrán continuar utilizándose, que son los siguientes:

  • Sobres de papel: la prohibición afecta a los envases de plástico de un solo uso. Por ello, los sobres fabricados íntegramente en papel podrán seguir utilizándose, siempre que cumplan con los requisitos de sostenibilidad y reciclabilidad exigidos por la legislación vigente.
  • Comida para llevar (Take Away y Delivery): el reglamento excluye de forma expresa la comida a domicilio o aquella para llevar. Por lo tanto, como sucede ahora, los establecimientos sí que podrán, en estos casos, continuar usando las monodosis de plástico por tratarse de alimentos que van a consumir fuera de su local.
  • Plástico compostable certificado: de forma transitoria, podrán seguir utilizándose monodosis fabricadas con plástico compostable certificado hasta 2030, siempre que cumplan los requisitos establecidos por la normativa vigente y sean aptas para el compostaje industrial.
  • Centros sanitarios y asistenciales: residencias, hospitales y clínicas estarán exentos de la prohibición por razones de seguridad e higiene clínica.

Nuevas obligaciones para el Take Away

Los establecimientos que ofrecen comida o bebida para llevar tendrán que adoptar una serie de cambios que no se limitan solo a las monodosis, ya que el nuevo reglamento trata de reducir los envases de “usar y tirar”, para fomentar la reutilización.

Es por este motivo que se ha establecido un calendario al que tendrán que adaptarse los establecimientos que se dedican a este tipo de negocios. En los próximos años, los negocios de hostelería deberán permitir que el cliente lleve y utilice su propio recipiente para llevarse la comida o la bebida, de acuerdo con el calendario previsto por la normativa.

Además, deberá ofrecer este servicio en condiciones idénticas como mínimo a si usaran un envase del local, es decir, que tendrá que cobrarse el mismo precio o inferior, sin que haya recargo alguno por ello. En este caso, el local no asumirá la responsabilidad sanitaria por el envase del cliente.

Asimismo, el sector deberá incorporar progresivamente la opción de envases reutilizables dentro de sistemas de retorno y reutilización para comida y bebida para llevar, con las excepciones previstas para determinados establecimientos.

Finalmente, recordar que esta nueva normativa también se aplica en hoteles y alojamientos turísticos, poniendo el foco en los tradicionales amenities, que estarán prohibidos a partir del 1 de enero de 2030, por lo que deberán ser sustituidos por dispensadores fijos y recargables.