Paloma Carmona González es conocida por ser la madre de la familia más numerosa de la Comunidad de Madrid, compuesta por 15 hijos.

Paloma Carmona González es conocida por ser la madre de la familia más numerosa de la Comunidad de Madrid, compuesta por 15 hijos. E.E.

Estilo de vida

Paloma, madre de 15 hijos: "Vivimos con el engaño de que un hijo cuesta muchísimo dinero"

El matrimonio lleva 41 años casado, tiene 15 hijos, 28 nietos y aún mantiene a seis de sus hijos viviendo en casa.

Más información: Pilar García, economista: "Las pensiones se crearon para financiar 8 años de vida tras dejar de trabajar, ahora son más de 25"

Publicada

En España son muchas las personas que deciden no tener hijos por motivos económicos, laborales o por dificultades para la conciliación, pero a pesar de ello, hay matrimonios en los que ha sucedido todo lo contrario, con algunos casos que son especialmente llamativos.

Uno de ellos es el caso de Paloma Carmona González y Luis Ángel Soler Areta, que no solo han tenido hijos, sino que son padres de un número de descendientes muy poco habitual: son padres de 15 hijos.

Este matrimonio, que lleva 41 años casado, tiene 15 hijos con edades de entre 16 y 39 años, y además tienen un total de 28 nietos, con la previsión de que la familia siga creciendo a lo largo del presente año.

En su paso por el programa Ecclesia de la Cadena COPE, explicaron cómo han sido capaces de sacar adelante una familia con tantos miembros, especialmente la forma en la que han podido afrontar los gastos y la educación de sus hijos, además del propio día a día familiar.

Paloma, que aseguró que cuando se casó no tenía pensado tener un número concreto de hijos, no duda en afirmar que se vive con el engaño de que un hijo cuesta muchísimo dinero.

18 embarazos

Aunque tiene 15 hijos, la familia pudo ser aún mayor, ya que en total vivió 18 embarazos, aunque tres de ellos no llegaron a buen término, una experiencia dolorosa que explica que han sido parte de su propia historia familiar. Además, asegura que sus hijos han sido "un don" que ha recibido con gratitud.

Luis Ángel, su marido, reconoció que no siempre fue fácil recibir a nuevos integrantes en la familia, aunque el que más le impactó fue la llegada del tercer hijo, que se produjo cuando los dos mayores aún eran muy pequeños.

El problema que tuvo que enfrentar tuvo que ver con la organización: "Paloma tiene uno en brazos y yo tengo a otro, ¿qué hacemos con este pobre que nace?", se preguntaba, en una situación que asegura que era como "subir el Everest" para él.

A medida que fue pasando el tiempo (y los hijos) fueron aprendiendo y afrontaron cada nueva llegada con otra mirada y apoyándose en su fe, pero también en la propia experiencia que fueron adquiriendo como padres.

Seis hijos viviendo en casa

Los gastos han sido una parte importante de la vida diaria de esta familia numerosa, pues tener tal cantidad de hijos ha supuesto tener que invertir más dinero en comida, ropa, estudios, ocio y en las diferentes necesidades e imprevistos que pudieran surgir.

Todo ello lleva a la necesidad de organizarse de una manera muy diferente a la de una familia pequeña. Aunque hoy en día la situación ha cambiado, aún sigue siendo exigente para ellos, ya que Luis Ángel está jubilado, pero tienen seis hijos viviendo en casa.

Esta circunstancia hace que la economía familiar siga siendo ajustada, pero a pesar de todo, Paloma asegura que nunca han vivido haciendo cuentas milimétricas. De hecho, explica que, de haber calculado cada gasto en papel, todo habría sido imposible.

En cualquier caso, sí que ha sido clave diferenciar entre lo necesario y lo que no lo era, siempre con la prioridad de que a sus hijos no les faltase comida, deporte, ocio, educación y apoyo emocional, pero sin hacer que cada deseo fuese una obligación económica para ellos.

Paloma ha querido incidir en que criar bien a los hijos no significa darles todo aquello que pidan, insistiendo en que existe la creencia equivocada de que tener hijos implica gastar constantemente o apuntarlos a muchas actividades para su felicidad.

En su caso particular, sus hijos han disfrutado de una infancia y juventud plena, y todo ello sin darles caprichos continuos. "Mis hijos han hecho el deporte que han querido, pero tampoco les he llevado a mil cosas", explicó.

No obstante, no oculta que había cosas que económicamente no se podían permitir, pero les daban naturalidad y lo asumían, pero sí destaca que esto no les ha hecho menos felices. De hecho, cree que les ha ayudado a aprender a valorar lo que tenían y a aprender a compartir los unos con los otros.

El papel de los hermanos mayores

En una casa con 15 hijos, la organización no recae solo sobre los padres, sino también en los hermanos mayores, que, como explica Paloma, han ayudado mucho tanto en la educación y cuidado de los más pequeños como en las tareas domésticas.

Luis Ángel ha confesado que no han tenido una fórmula mágica para educar a sus hijos, sino que han hecho todo lo que han podido, y que "muchas veces lo habremos hecho mal, seguro que sí", aunque indica que la propia vida familiar les ha enseñado cómo actuar con cada uno de ellos.

A día de hoy, a lo que da más valor es al hecho de que sus hijos mantienen una relación muy estrecha entre ellos. "Somos una piña", destacó, al mismo tiempo que la pareja recuerda que ellos también proceden de familias numerosas, lo que hace que en las reuniones familiares lleguen a acumular 275 personas por parte de Luis Ángel.

Es por este motivo por lo que cada 1 de enero se reúnen en un colegio por no caber en una casa, y comen juntos todos los descendientes directos de sus padres. En el caso de Paloma, sucede algo similar, y se reúnen en la parroquia el día de Navidad para juntarse más de un centenar de personas.