Torrenueva Costa, una localidad situada junto al Mediterráneo.

Torrenueva Costa, una localidad situada junto al Mediterráneo. E.E.

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Entró en vigor: el pueblo español de 3.000 habitantes que logró independizarse de su ciudad y ya gestiona sus propios impuestos

Tras décadas de protestas vecinales, esta localidad costera consiguió independizarse y controlar su propio presupuesto y turismo.

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Durante décadas, muchos vecinos sintieron que el dinero generado por el turismo nunca regresaba en forma de inversiones. Hoy, esa situación ha cambiado por completo.

En España existen numerosos pueblos que dependen administrativamente de grandes ciudades cercanas, una situación que en muchos casos provoca conflictos por la gestión de impuestos, servicios o inversiones públicas.

Sin embargo, hay un pueblo costero español que consiguió romper con esa dependencia tras décadas de reclamaciones vecinales. Hoy ya gestiona sus propios impuestos, su turismo y gran parte de sus servicios municipales.

Hablamos de Torrenueva Costa, una localidad situada junto al Mediterráneo que hasta el año 2018 dependía administrativamente de Motril. Tras años de reivindicaciones, logró convertirse en municipio independiente.

La separación supuso un antes y un después para este pequeño pueblo costero, que pasó de ser una Entidad Local Autónoma a tener ayuntamiento propio, alcalde y capacidad para decidir sobre su propio presupuesto.

Un pueblo cansado de depender de otra ciudad

Torrenueva Costa llevaba décadas denunciando una situación que, según los vecinos, perjudicaba claramente al municipio.

Aunque gran parte de la economía local dependía del turismo, los chiringuitos, los hoteles y las nuevas construcciones, muchos residentes consideraban que las inversiones no llegaban al pueblo.

La principal crítica era que Motril recaudaba impuestos y tasas procedentes de Torrenueva Costa, pero luego el mantenimiento de playas, la seguridad o las infraestructuras seguían siendo insuficientes.

Durante el verano, la población del municipio se multiplica debido al turismo de playa. De unos 2.500 habitantes habituales se pasa a una cifra muy superior durante los meses estivales.

Esto provocaba un aumento de las necesidades de limpieza, tráfico, seguridad y mantenimiento que, según denunciaban los vecinos, no se correspondía con los recursos destinados a la localidad.

Tras años de pleitos, movilizaciones y trámites administrativos, la Junta de Andalucía aprobó finalmente la segregación oficial en octubre de 2018.

Desde ese momento, Torrenueva Costa dejó de depender de Motril y pasó a gestionar de manera autónoma sus propios recursos.

El cambio que transformó el pueblo

La independencia administrativa permitió al nuevo ayuntamiento impulsar proyectos propios para atraer visitantes y reforzar la economía local.

Uno de los más llamativos fue la Pasarela de Jolúcar, un espectacular puente colgante peatonal suspendido sobre los acantilados del Mediterráneo.

La estructura, de 45 metros de longitud y situada a unos 40 metros de altura sobre el mar, se ha convertido en uno de los grandes reclamos turísticos de la zona.

Las imágenes del puente comenzaron a hacerse virales en redes sociales, atrayendo visitantes incluso fuera de la temporada alta de verano.

Gracias a ello, Torrenueva Costa consiguió aumentar su visibilidad turística y desestacionalizar parte de su economía, algo clave para un municipio tan dependiente del turismo.

El proyecto fue financiado con fondos europeos y acabó recibiendo reconocimiento nacional por su impacto turístico y urbanístico.

Además, tras independizarse, el municipio decidió modificar oficialmente su nombre.

Durante siglos había sido conocido simplemente como Torrenueva, pero tras la segregación pasó a llamarse oficialmente Torrenueva Costa, reforzando así su identidad ligada al mar y al turismo.

Mucho más que playas

Más allá de su nuevo puente colgante, Torrenueva Costa mantiene el encanto de los pueblos mediterráneos tradicionales.

Cuenta con playas amplias, paseos marítimos y un ambiente mucho más tranquilo que otros destinos masificados del litoral andaluz.

Además, su cercanía con Granada permite combinar turismo de costa con escapadas culturales y gastronómicas por algunos de los rincones más conocidos del sur de España.

La localidad también ha apostado por mejorar espacios públicos y potenciar eventos turísticos para atraer visitantes durante más meses al año.

Su transformación se ha convertido en uno de los ejemplos más conocidos de municipios españoles que buscaron independizarse para gestionar directamente sus recursos.

No todos siguieron el mismo camino

Mientras Torrenueva Costa apostó por el turismo y grandes proyectos para crecer económicamente, otros pueblos españoles que también lograron independizarse lo hicieron por motivos sociales o históricos.

Uno de los ejemplos más llamativos es El Palmar de Troya, en Sevilla, que también consiguió separarse de su municipio matriz en 2018 tras años denunciando abandono institucional.

En su caso, el objetivo era dejar atrás la sombra de la conocida Iglesia Palmariana y construir una identidad propia alejada de la polémica.

Dos casos completamente distintos que muestran cómo algunos pequeños pueblos españoles decidieron dejar de depender de grandes ciudades para tomar el control de su futuro.