Elma Saiz junto al presidente Pedro Sánchez.

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Estilo de vida

Ya entró en vigor: los jubilados cobrarán menos en la paga extra de verano, según la Seguridad Social

Millones de pensionistas recibirán la paga extra en junio, pero algunos verán reducido el ingreso por impuestos, embargos o límites legales.

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La paga extra de junio no desaparece para los pensionistas, pero algunos jubilados sí recibirán menos dinero por retenciones, embargos o límites legales.

La llegada de la paga extra de verano supone un importante alivio económico para millones de jubilados en España. Sin embargo, muchos pensionistas se llevarán un susto al comprobar que el ingreso que reciben en junio no siempre equivale al doble exacto de su pensión mensual.

Aunque las pensiones contributivas están garantizadas por la Seguridad Social y se abonan obligatoriamente en 14 pagas al año, existen distintas situaciones legales que pueden provocar que algunos jubilados cobren menos dinero del esperado en la paga extraordinaria de verano.

A diferencia de lo que ocurre con los trabajadores en activo, los pensionistas no dependen del Estatuto de los Trabajadores ni de convenios colectivos. Las pensiones están reguladas directamente por la Ley General de la Seguridad Social y los Presupuestos Generales del Estado.

Por este motivo, la Seguridad Social no puede eliminar la paga extra de junio ni cambiarla de fecha libremente. Sin embargo, sí existen circunstancias en las que el importe final puede verse reducido.

La paga extra está garantizada

Las pensiones contributivas de jubilación en España se cobran normalmente en 14 pagas: doce mensualidades ordinarias y dos extraordinarias.

La paga extra de verano se abona junto a la pensión ordinaria de junio, normalmente en la última semana del mes, mientras que la extraordinaria de Navidad se cobra en noviembre.

Esto significa que un jubilado no puede quedarse sin paga extra simplemente porque el Estado decida moverla a otro mes, algo que sí puede suceder en determinadas empresas privadas con los trabajadores en activo dependiendo del convenio colectivo.

Además, las pensiones de jubilación no se pueden prorratear. La Seguridad Social está obligada a pagar las extras por separado, salvo en las pensiones derivadas de accidente de trabajo o enfermedad profesional, donde las pagas extraordinarias ya están integradas en las doce mensualidades ordinarias.

Por qué algunos jubilados cobrarán menos

Aunque la paga extraordinaria está asegurada, existen varios factores que pueden reducir el importe que finalmente recibe el pensionista.

Uno de los más habituales es la retención del IRPF. La pensión pública tributa como rendimiento del trabajo y, en junio, al cobrarse dos pagas al mismo tiempo, la retención puede aumentar.

Esto provoca que muchos jubilados perciban una cantidad neta inferior a la esperada, especialmente aquellos con pensiones medias y altas o con varios pagadores.

También existen casos en los que la paga extraordinaria puede verse afectada por embargos administrativos o judiciales. Hacienda, la Seguridad Social o incluso algunos ayuntamientos pueden aplicar retenciones automáticas sobre la pensión si existen deudas pendientes.

Entre las más frecuentes se encuentran impagos relacionados con multas, préstamos, impuestos municipales o cuotas tributarias.

En estos casos, el jubilado sigue cobrando la paga extra, pero una parte del dinero queda retenida automáticamente para saldar la deuda.

El límite legal de las pensiones más altas

Otro de los motivos por los que algunos pensionistas cobrarán menos dinero del esperado tiene que ver con el tope máximo de pensión fijado por el Estado.

En España existe una cuantía máxima legal para las pensiones contributivas. Esto significa que, en los meses de paga extraordinaria, la suma de la mensualidad ordinaria y la extra no puede superar el límite establecido por la ley.

Por este motivo, algunos jubilados con pensiones altas descubren que en junio no cobran exactamente el doble de su prestación habitual, ya que la Seguridad Social aplica automáticamente el límite máximo permitido.

Se trata de una situación completamente legal que afecta principalmente a quienes perciben las pensiones más elevadas del sistema.

Las pensiones no dependen de empresas

Una de las grandes diferencias entre trabajadores y jubilados es que los pensionistas no negocian sus condiciones salariales con ninguna empresa.

No existen convenios colectivos, acuerdos internos ni cambios de calendario que puedan alterar cuándo se paga la prestación.

Los derechos de los jubilados están blindados directamente por la normativa estatal, lo que da una mayor estabilidad frente a posibles cambios organizativos o económicos.

Por ello, aunque algunos pensionistas puedan cobrar menos dinero neto en junio debido a impuestos o retenciones, la paga extraordinaria de verano sigue estando garantizada por ley para las pensiones contributivas.