Ainoa Blasco, camionera española.
Una camionera española, sobre la realidad de trabajar en carretera: "Me llevó a no querer salir de la cama, solo quería llorar"
La joven camionera relata el duro impacto psicológico de pasar semanas en la carretera y conducir bajo una presión constante.
Más información: Andrea (22), camionera: "Quiero seguir en el camión hasta los 30, es un buen sector y el sueldo ayuda a independizarse"
El mundo del transporte ha sido tradicionalmente dominado por hombres, y aunque cada vez hay más mujeres que deciden trabajar en el sector, aún el porcentaje es mínimo en comparación con el género masculino.
Trabajar en la carretera no es nada sencillo, y así lo deja claro Ainoa Blasco, una joven camionera española que en su paso por el podcast El camionero recomienda ha explicado cómo es trabajar al volante durante muchas horas.
En su caso ha contado cómo la vida en la cabina del camión le terminó por afectar a nivel personal y emocional, pues conducir durante tanto tiempo provoca situaciones de cansancio, abandono y problemas de salud que en muchas ocasiones pasan desapercibidos.
Uno de sus peores momentos fue cuando tuvo un episodio de ansiedad muy fuerte: "Me dio tan fuerte que, de hecho, se me nubló la vista y tuve que parar, no podía conducir porque no veía prácticamente nada, todo nublado, hasta que me pude relajar".
Este momento marcó un antes y un después en su vida laboral, ya que, aunque era consciente de que la ansiedad podría aparecer en cualquier momento por la naturaleza del trabajo, no pensaba que podría llegar al punto de dejarlas sin fuerzas para continuar. Lejos de ser un caso puntual, con el paso de los meses la situación se volvió insostenible.
"Me llevó a no querer salir de la cama, solo llorar", confiesa Ainoa, que indica que lo que le llevó a ello fue la dureza de la carretera, la soledad y la presión con la que los camioneros tienen que lidiar en su día a día, con una peligrosidad laboral que hizo mella en su salud mental.
Un momento muy complicado
Ainoa Blasco explicó que estuvo tres meses viviendo con esa depresión, y llegó un momento en el que se paró a reflexionar y tuvo claro que tenía que aprender a gestionar la situación. Pararse a pensar en lo que le sucedía fue clave, y pudo entender que necesitaba parar, observar y buscar ayuda.
Aunque no fue sencillo para ella, supo que era el único camino a seguir para poder superar esa situación complicada. En primer lugar, pidió ayuda, pero también puso todo de su parte para ser constante y trabajar en conocer sus puntos débiles y fortalecerlos.
Hoy en día, una vez que ya ha superado ese momento muy complicado de su vida, cuenta su historia con el objetivo de dar visibilidad a un problema que viven muchos camioneros. Aunque en muchas ocasiones no se le da importancia, trabajar en la carretera implica tener que hacer frente a importantes desafíos.
Los grandes retos del camionero moderno
Ser camionero en la actualidad no tiene mucho que ver con hace un par de décadas. Hoy en día las rutas son más largas, las normas más estrictas, los plazos más cortos y se debe soportar una mayor presión.
Presión del tiempo y plazos ajustados
Los camioneros modernos tienen que lidiar con entregas exprés, rutas internacionales y logística just-in-time ("justo a tiempo"), que han reducido los márgenes de error. Este reto lleva a que los camioneros tengan que apostar por una adecuada planificación de las rutas.
Además, deben evitar llamadas innecesarias haciendo uso de herramientas que puedan centralizar toda la información. También usan sistemas que puedan detectar desvíos o incidencias antes de que puedan suponer un problema en la entrega.
Normativas complejas
Uno de los grandes retos para los camioneros tiene que ver con una normativa cada vez más compleja, debiendo respetar las horas de descanso, respetar las restricciones urbanas y adaptarse a las normativas europeas, entre otros.
Cumplir con todas las obligaciones puede llegar a suponer una gran carga mental, lo que implica la adopción de determinadas medidas para poder hacer frente a este tipo de situaciones que pueden llegar a afectar a la salud.
Por este motivo, los expertos apuestan por apoyarse en el uso de aplicaciones que permitan visualizar las pausas obligatorias, además de automatizar la comunicación con tráfico para evitar malentendidos y planificar los descansos según la disponibilidad de parkings seguros.
Soledad y desgaste emocional
Como le ocurrió a Ainoa Blasco, hay aspectos que a nivel mental y emocional pueden suponer un gran obstáculo para los camioneros. Esta profesión implica pasar semanas lejos de casa, hacer noche en parkings inseguros y tener pocas oportunidades de desconectar mentalmente.
Sed trata de un trabajo exigente tanto a nivel físico como emocional que hace que sea imprescindible mantener un contacto frecuente con la familia u otros compañeros, además de usar asistentes por voz para sentirse acompañados durante la ruta.
A ello habría que sumar la creación de rutinas personales de descanso, ejercicio y entretenimiento para proteger la salud a todos los niveles.
Falta de parkings seguros y confortables
Encontrar un buen sitio en el que dormir sigue siendo una de las principales preocupaciones del sector, pues la saturación y la inseguridad son un problema constante para los camioneros, que deben planificar las paradas según su ruta y evitar la improvisación al final del día.
Carga administrativa en aumento
Hoy en día, los camioneros no tienen que limitarse a conducir, sino que tienen que afrontar una carga administrativa que no deja de crecer, relacionada con diferente documentación, permisos o comunicaciones con tráfico.
Muchos de estos trámites se siguen haciendo por teléfono o WhatsApp, lo que puede generar errores y estrés. La mejor manera de evitarlo es digitalizar documentos y usar plataformas especializadas.