Mujer albañil trabajando en la obra.

Mujer albañil trabajando en la obra.

Estilo de vida

Nerea, albañila: "Estudié Medicina pero ganando 32 euros la hora, me compensa trabajar en la obra"

Con 27 años tiene claro que hasta que se presente al MIR va a seguir trabajando en la construcción.

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La falta de mano de obra en la construcción sigue siendo uno de los grandes problemas del sector. Pero hay otro dato que explica parte de esa escasez: la baja presencia femenina.

En España, según el Observatorio Industrial de la Construcción, solo el 8,9% de los trabajadores son mujeres. Una cifra que evidencia una brecha que todavía cuesta cerrar.

En este contexto, historias como la de Nerea, una joven española de 27 años, ponen rostro a una realidad que empieza a cambiar, aunque lentamente.

Su testimonio, compartido en redes sociales, desmonta prejuicios y lanza un mensaje claro. Para ella, la capacidad no entiende de género, sino de experiencia.

La historia de esta joven se ha convertido en un ejemplo de cómo romper barreras en un sector que necesita abrirse a nuevos perfiles, además de un recordatorio de que el talento no depende del género, sino de la oportunidad de aprender.

'El problema no es ser mujer'

Nerea estudió Medicina, pero decidió hacer una pausa antes de especializarse para viajar a Australia. Allí ha trabajado en distintos empleos, desde la hostelería hasta la construcción. Una decisión poco habitual que, sin embargo, le ha permitido descubrir una realidad muy distinta a la que imaginaba.

Convertirse en albañila no fue fácil. Según cuenta, el primer obstáculo llegó incluso antes de empezar. "Cuando saben que soy mujer, muchas veces la conversación se corta", explica sobre los procesos de selección.

Nerea reconoce que al principio cometía errores o tardaba más en ejecutar ciertas tareas, pero lo atribuye a la falta de experiencia. "Si soy lenta no es por ser mujer, es porque soy principiante", insiste.

Su mensaje apunta directamente a uno de los prejuicios más extendidos en el sector, como es el de asociar el rendimiento a una cuestión de género. Para ella, la clave está en el aprendizaje progresivo. "Si tienes ganas, acabas haciéndolo bien. Da igual si eres hombre o mujer", añade.

Un sector masculinizado

La construcción ha sido históricamente un entorno masculinizado. Las barreras culturales, los estereotipos y, en algunos casos, las propias condiciones laborales han dificultado la entrada de mujeres.

El dato del 8,9% refleja esa realidad, especialmente si se compara con otros sectores donde la presencia femenina ha crecido de forma notable en las últimas décadas.

Sin embargo, la falta de trabajadores está obligando a replantear el modelo. Empresas y organismos empiezan a ver en la incorporación de mujeres una oportunidad para cubrir vacantes y rejuvenecer plantillas.

Aun así, testimonios como el de Nerea evidencian que todavía queda camino por recorrer. No solo en el acceso al empleo, sino también en el trato durante los procesos de selección y en el día a día dentro de la obra.

Salarios altos

Uno de los aspectos que más llama la atención del relato de Nerea es el económico. En Australia, asegura, los salarios en la construcción son considerablemente más altos que en España.

Según explica, gana alrededor de 32 euros brutos por hora, aunque hay trabajadores que alcanzan los 50 euros. Una diferencia que ayuda a entender por qué muchos jóvenes optan por emigrar temporalmente.

@nereaexplora

Amigos podéis hacer lo que os propongáis!! solo hace falta poca vergüenza y ser muy cabezón Un abrazo australiano de la nueva Beyoncé del cemento 💋

♬ sonido original - Nerea

"Son profesiones cercanas a mi familia y quería probarlas", comenta. Una experiencia que, además de permitirle ahorrar, le ha servido para salir de su zona de confort y adquirir nuevas habilidades.

A través de sus redes sociales, comparte su día a día con un enfoque cercano y divulgativo. Combina el humor con consejos prácticos sobre cómo trabajar en Australia o cómo adaptarse a la vida en el extranjero.

Su plan, sin embargo, sigue ligado a la medicina. En el futuro quiere regresar a España y preparar el MIR para ejercer como médica.