Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo. Europa Press.

Estilo de vida

El Gobierno cambia las reglas: los españoles podrán cobrar el Ingreso Mínimo Vital íntegro aunque trabajen

Los beneficiarios del IMV seguirán percibiendo esta prestación de la Seguridad Social aunque trabajen, hasta un importe exento de 6.000 €.

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El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha entrado en una nueva etapa en España tras la aprobación del Real Decreto 240/2026. Una reforma que responde a una preocupación que hasta el momento compartían miles de españoles: la posibilidad de perder la ayuda al empezar a trabajar. Y es que, la entrada en vigor de este decreto busca precisamente facilitar esa transición al mercado laboral sin penalización inmediata en el caso de los hogares más vulnerables.

Es importante destacar que en España cerca de 830.000 hogares reciben el IMV, lo que supone unos 2,4 millones de personas, según datos de la Seguridad Social. Entre ellos, las mujeres tienen un peso especialmente relevante, ya que más de la mitad de los titulares de la prestación son mujeres, la mayoría en hogares monoparentales.

El principal cambio introduce un sistema mucho más flexible. A partir de ahora, los beneficiarios pueden generar ingresos sin perder automáticamente la prestación. Esto supone un giro importante respecto al modelo anterior, que sí penalizaba de forma más directa cualquier mejora económica.

Como explica Alfonso Muñoz Cuenca, técnico de la Seguridad Social, "el incentivo al empleo persigue motivar a las personas beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital para que se incorporen al mercado laboral o mejoren sus condiciones, es decir, para que puedan obtener ingresos provenientes del trabajo sin que supongan la pérdida automática e inmediata de la prestación".

La clave está en el nuevo umbral de ingresos exentos. Si una persona beneficiaria empieza a trabajar y gana hasta 6.000 euros anuales adicionales, ese dinero no se tiene en cuenta para calcular la ayuda. Es decir, no pierde nada del IMV.

Alfonso Muñoz, sobre la compatibilidad del IMV con el trabajo en España

"En el caso de que ese incremento de renta sea inferior o igual a 6.000 euros, se excluirá del cómputo de rentas el 100 % de ese incremento", detalla el experto. Esto permite dar el primer paso hacia el empleo sin miedo a perder estabilidad económica.

Si los ingresos superan esa cifra, el sistema sigue siendo favorable. Los primeros 6.000 euros siguen sin computar y, del resto, solo se tiene en cuenta el 50 %. En hogares monoparentales o con personas con discapacidad, este porcentaje mejora hasta el 55 %, lo que refuerza la protección de colectivos especialmente vulnerables.

Muñoz Cuenca lo resume así: "Trabajar no reduce automáticamente la prestación, sino que la puede complementar. El sistema permite el esfuerzo y la progresividad laboral y mejora la seguridad jurídica del beneficiario".

Además, la reforma introduce otros cambios relevantes. Por ejemplo, el subsidio por desempleo no contributivo deja de contar como ingreso si ya se ha extinguido en el momento de solicitar el IMV, evitando penalizaciones injustas en momentos de transición.

Programas de empleo

Otro punto importante es la conexión directa con el empleo. A partir de ahora, las personas que reciben el IMV estarán integradas en programas de políticas activas de empleo, con el objetivo de mejorar su formación y facilitar su inserción laboral.

Algo especialmente relevante para muchas personas que buscan reincorporarse al mercado laboral tras periodos de inactividad.

En paralelo, la gestión también se simplifica. El Instituto Nacional de la Seguridad Social revisará automáticamente los datos cada año utilizando la información fiscal, lo que reduce trámites y carga administrativa para las familias.