Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social, junto a Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social, junto a Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

Estilo de vida

España marca las normas: el Gobierno aprueba una ayuda de 2.400 euros para las familias con hijos menores de 18 años

Según cálculos de UNICEF, una prestación de 200 euros mensuales por hijo podría sacar de la pobreza a más de medio millón de niños y niñas en España.

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El Gobierno de Pedro Sánchez ha planteado la creación de una prestación universal por crianza que permitiría recibir hasta 2.400 euros al año por cada menor de 18 años a cargo. La iniciativa busca aliviar el coste de la crianza y responder a uno de los principales retos demográficos del país: la baja natalidad.

La medida contempla el pago de 200 euros al mes por hijo y formaría parte de la nueva Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030 aprobada por el Consejo de Ministros. Con ella, el Ejecutivo pretende reforzar las políticas sociales destinadas a la infancia y acercar a España a los modelos de apoyo familiar que ya existen en varios países europeos.

Sin embargo, la ayuda todavía no está en vigor. Su puesta en marcha dependerá de la aprobación de los próximos Presupuestos Generales del Estado, por lo que, de momento, las familias no pueden solicitarla. Aun así, el anuncio ya ha abierto el debate sobre el impacto que podría tener en la economía doméstica y en la reducción de la pobreza infantil.

Una prestación universal para apoyar la crianza

El Gobierno ha dado el primer paso para impulsar una prestación universal por crianza que, si finalmente se aprueba, permitirá a las familias recibir 200 euros al mes por cada hijo menor de 18 años.

Esto supone un total de 2.400 euros anuales por menor, una cantidad pensada para ayudar a afrontar algunos de los gastos asociados a la educación, la alimentación o el cuidado diario de los niños.

Según ha explicado el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, el propósito es que la prestación pueda llegar al mayor número posible de hogares y que tenga un carácter verdaderamente universal.

A diferencia de otras ayudas existentes en España, esta prestación no estaría limitada por el nivel de ingresos de la familia. Es decir, todas las familias que cumplan los requisitos básicos podrían solicitarla, independientemente de su situación económica. Este enfoque busca garantizar que el apoyo llegue de forma amplia a la población y simplificar el acceso al sistema de ayudas.

Además, la propuesta sigue el modelo de otros países europeos donde ya existen prestaciones similares para apoyar la crianza. En total, al menos 17 Estados de la Unión Europea cuentan con programas de este tipo, que suelen consistir en pagos periódicos destinados a compensar parte de los costes que implica tener hijos.

En el caso español, la medida también pretende contribuir a mejorar los indicadores sociales relacionados con la infancia. Diversos estudios han señalado que España presenta una de las tasas de pobreza infantil más elevadas de la Unión Europea, por lo que el Gobierno considera que una ayuda directa y universal podría tener un impacto significativo.

Imagen de ilustración.

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Según cálculos de UNICEF, una prestación de 200 euros mensuales por hijo podría sacar de la pobreza a más de medio millón de niños y niñas en España.

La organización estima que la medida permitiría reducir la tasa de pobreza infantil en aproximadamente 7,1 puntos porcentuales, lo que supondría un cambio relevante en el panorama social del país.

Para acceder a la ayuda, las familias deberán cumplir algunos requisitos básicos. Entre ellos, tener hijos menores de 18 años a cargo —ya sea como progenitores o tutores legales—, residir legalmente en España y estar empadronados en territorio español.

También será necesario presentar documentación habitual en este tipo de trámites, como el libro de familia, el certificado de empadronamiento y el DNI o NIE de los adultos responsables.

Aunque todavía no se ha definido completamente el procedimiento de solicitud, la previsión es que pueda realizarse de forma telemática a través de la Seguridad Social, utilizando sistemas de identificación digital como Cl@ve o certificado electrónico.

Otro aspecto relevante es que la prestación sería compatible con otras ayudas ya existentes. Por ejemplo, podría recibirse junto al Ingreso Mínimo Vital o con determinadas deducciones fiscales relacionadas con la maternidad o la crianza.

En la actualidad, España ya cuenta con algunas medidas destinadas a apoyar a las familias con menores, pero ninguna tiene carácter universal.

Entre ellas se encuentra el Complemento de Ayuda para la Infancia vinculado al Ingreso Mínimo Vital, que ofrece entre 57,50 y 115 euros mensuales según la edad del menor. También existe la deducción por maternidad de 100 euros al mes para madres trabajadoras con hijos menores de tres años.

La nueva prestación por crianza pretende ir un paso más allá y ampliar el alcance de estas políticas. Al no depender de los ingresos familiares, el objetivo es que el apoyo llegue a todos los hogares con menores y no solo a aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Por ahora, la medida continúa en fase de planificación. El Ministerio de Derechos Sociales aspira a que pueda implantarse progresivamente a partir del próximo ejercicio presupuestario, siempre que los Presupuestos Generales del Estado logren la mayoría necesaria en el Congreso para salir adelante.