Unos pisos en Madrid.

Unos pisos en Madrid. iStock

Estilo de vida

Marta, propietaria de 4 pisos en España: "Gano 2.800 euros al mes, más que con mi salario"

Pasó de una hipoteca que le ahogaba a generar ingresos con el alquiler por habitaciones tras vender su primera vivienda y cambiar de estrategia.

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La vivienda es uno de los asuntos que mayor preocupación genera entre los españoles en los últimos años, sobre todo porque hay muchas familias y jóvenes que no tienen la posibilidad económica de acceder a la adquisición de una casa por el constante encarecimiento de estas y la falta de oferta existente.

Mientras que hay muchas personas que se ven afectadas por la situación, hay otros que, sin embargo, se aprovechan de la situación del mercado inmobiliario actual, como sucede con los inversores que compran viviendas para alquilarlas por habitaciones.

Una de ellas es Marta, propietaria de cuatro pisos en España junto a Christian, su pareja. Residentes en Madrid, han podido hacerse con estos inmuebles en poco tiempo tras enfrentarse a las dificultades que presenta el mercado inmobiliario actual.

Pese a todo, su experiencia en el sector de la vivienda ha sido clave, tal y como Christian desveló en su paso por el canal de YouTube Libertad Inmobiliaria de Carlos Galán.

Cómo empezaron a invertir en vivienda

Marta y Christian decidieron comprar en su momento un chalet sobre plano en la Sierra de Madrid por 290.000 euros, en un momento en el que se dejaron llevar por la presión social. Su círculo cercano le aseguraba que vivir de alquiler era tirar el dinero, y por ello tomaron la decisión de hacerse con una casa en propiedad.

Sin embargo, poco tiempo después de la compra se dieron cuenta de que no fue tan buena opción como parecía. Se dieron cuenta de que la operación no tenía demasiado sentido y que podría llevarlos a vivir una situación financiera comprometida durante tres décadas.

En ese momento rondaba su mente la idea de que deberían estar pagando una cuota de 1.000 euros al mes con dos salarios de 1.200 euros, una carga económica que los llevó a sufrir estrés e incluso dificultades para llegar a fin de mes.

"Al final, ganar esos 1.200 euros al mes me costaba 12 horas de trabajo al día, durante cinco días a la semana o a veces hasta seis", explicó en el podcast Christian, que no tuvo problema a la hora de contar cómo llegaron a tomar la decisión de invertir en el sector inmobiliario.

Si bien es cierto que en un principio les hacía ilusión poder vivir en la casa de sus sueños, un chalet de tres plantas, pronto fueron conscientes de que ese espacio era excesivo para sus necesidades reales, sobrándoles muchos metros por todos lados.

Ambos analizaron la situación, pero fue Marta la que decidió poner encima de la mesa la posibilidad de vender la vivienda para recuperar capital. Este fue el comienzo de su inversión y poco a poco se adentraron en un sector que ahora les reporta grandes beneficios.

Tras más de un año con algunas dificultades, consiguieron vender el chalet y recuperar su inversión, logrando liberar unos 120.000 euros entre lo aportado inicialmente y el beneficio neto. Con ese dinero, pusieron en marcha una estrategia de inversión diseñada al milímetro.

Apuesta por el alquiler por habitaciones

Una vez definida su estrategia, Marta y Christian decidieron apostar por el alquiler por habitaciones en lugar de por el alquiler tradicional, un modelo que les permitía acelerar el crecimiento e incrementar notablemente sus ingresos.

Actualmente gestionan cuatro viviendas con un total de 20 inquilinos, lo que les permite obtener un cash flow que es muy superior al que podrían obtener con un alquiler convencional. Desde que comenzaron con su andadura en la inversión inmobiliaria en marzo de 2024, han conseguido un gran crecimiento.

Sus resultados son la prueba de que fue un éxito su estrategia, ya que, como confiesa Marta, "gano 2.800 euros netos al mes, más que con mi salario por cuenta ajena". Esto es lo que resulta de la suma de los beneficios de los cuatro pisos arrendados por habitaciones.

Una de las claves de su éxito ha tenido que ver con la optimización de la financiación bancaria, ya que en vez de adquirir todas las propiedades conjuntamente, decidieron repartir las compras de los inmuebles, estando algunos de los pisos a nombre de Marta y otros a nombre de Christian.

Dentro de su estrategia de inversión, una de las claves ha sido invertir en barrios obreros, pudiendo así acceder con mayor facilidad a mejores condiciones hipotecarias. A la hora de elegir las ubicaciones y activos, tuvieron claro dónde fijarse, y una prueba de ello es que ha sido todo un éxito.

La pareja apostó por zonas de trabajadoras del sur de Madrid, como Móstoles y Alcorcón, pero también por Valladolid. En su búsqueda tenían claro que querían encontrar inmuebles con una rentabilidad bruta cercana al 10%, sin importar que se encontrasen en mal estado.

Su primera compra fue una vivienda en Móstoles. Se trataba de un piso que nadie quería porque estaba mal gestionado, con problemas de subarriendo y sucio, pero, lejos de alejarse del inmueble, supo detectar una gran oportunidad de negocio.

Como parte de su estrategia, contemplaban tantas reformas ajustadas al presupuesto, las cuales se encontraban enfocadas a lo imprescindible. Con pequeñas actuaciones para mejorar su aspecto y funcionalidad, se contemplaban inversiones de entre 6.000 y 12.000 euros por piso.

Esta inversión era suficiente para hacer que esos pisos pasasen a convertirse en viviendas funcionales y atractivas, listas para poder alquilar por habitaciones. Posteriormente, replicaron la estrategia en otros tres pisos.