Santiago Segura.

Santiago Segura. Nieves Díaz

Estilo de vida

Santiago Segura (60): "A mi hija de 11 años le doy un iPhone sin tarjeta. Si no se lo das, se siente marginada"

En varias entrevistas el actor ha hablado sobre los desafíos de la crianza de dos mujeres en plena adolescencia.

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Al menos tres generaciones en España han crecido con las películas de Santiago Segura. Aquellas que no lo han hecho, mínimo, saben a la perfección de quién estamos hablando: una figura clave del cine español contemporáneo que ha pasado de ser Torrente, un icono de lo políticamente incorrecto, a Javier, un padre de familia "ejemplar".

A pesar de que Torrente sea el personaje más reconocible cuando hablamos de Segura, la realidad es que ha sido con Javier con quien hemos podido conocer un poco más al actor. En especial, a través de dos de sus hijas, Calma y Sirena, a quienes muchos conocerán como Carlota y Paula, dos de las protagonistas de Padre no hay más que uno.

Sin embargo, pese a que Calma y Sirena han crecido rodeadas de cámaras y dispositivos, su padre siempre ha intentado mantener un equilibrio entre el mundo digital y la educación tradicional. El actor es consciente de que resulta casi imposible aislarlas de esa realidad; por eso, su truco con la más pequeña ha sido darle un móvil, pero sin tarjeta, tal y como confesó en el programa Herrera en COPE.

La tecnología y los más pequeños

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 70,6% de los menores en España dispone de un teléfono móvil. La cifra aumenta rápidamente con la edad: a los 12 años, un 72,1% de los niños y niñas ya tiene uno, a los 13 años el 88,2%, y entre los 14 y 15 años, el porcentaje se dispara hasta el 94%.

El salto cuantitativo en los datos recogidos por el INE se produce entre los 11 y 12 años, ese momento cuando los niños pasan a secundaria y reciben el móvil para tener contacto con sus familiares. Además, la comunión también es un punto de inflexión, ya que tiende a ser un regalo muy común.

Pocos conocen mejor esta realidad que Santiago Segura, alguien que convive a diario con las redes sociales, los dispositivos y el ritmo acelerado del mundo digital. Por eso, desde que nacieron sus hijas, ha procurado inculcarles un uso responsable de la tecnología y cierta distancia respecto a la dependencia de las pantallas.

Calma y Sirena son fruto de la relación de Segura con María Amar. Nacidas en 2008 y 2013, ambas han heredado parte de la curiosidad artística de su padre y, desde muy pequeñas, han participado en la exitosa saga Padre no hay más que uno.

Con los años, el madrileño ha pasado de ser el símbolo del humor descarado y provocador de los noventa a encarnar a un hombre más reflexivo, cercano y volcado en su papel de padre. Algo que no solo se refleja en las películas, sino también en la realidad.

En varias entrevistas, como la realizada en COPE, el actor ha hablado sobre los desafíos de la crianza de dos mujeres en plena adolescencia. Su objetivo, dice, no es prohibir ni imponer, sino acompañar y guiar.

Santiago Segura durante el rodaje de 'Padre no hay más que uno 5'. Foto: Marina Caputo

Santiago Segura durante el rodaje de 'Padre no hay más que uno 5'. Foto: Marina Caputo

Durante su conversación con Carlos Herrera, Segura compartió sus dudas y aprendizajes sobre un asunto que preocupa a muchos padres: la tecnología. Habló sin rodeos sobre el uso de móviles en menores y admitió haber cometido errores con su hija mayor, Calma, a quien permitió tener teléfono demasiado pronto.

"El acceso al móvil fue alrededor de los 12 años y medio. A día de hoy, me parece una barbaridad. Si pudiera dar un consejo a otros padres sería: esperad. No antes de los 16", ha comentado.

Fue este aprendizaje el que le hizo tomar una decisión diferente con su hija pequeña, Sirena. "Le doy un iPhone, sí, pero sin tarjeta, con WhatsApp solo cuando hay wifi". Para Santiago es "como darles un coche sin gasolina".

Para el actor español, las pantallas son "el nuevo cloroformo de los padres", subrayando cómo los dispositivos silencian a los niños, pero también su infancia. Una idea que, de hecho, comparten los expertos como la psicóloga infantil Isabel Rojas Estapé.

"Se sabe que el cerebro, la corteza prefrontal, empieza a madurar a partir de los doce años. (...) Si yo antes de ese momento le pongo una pantalla a mi hijo, entonces va a costar muchísimo que esa corteza prefrontal madure de forma adecuada", indica la experta.

La corteza prefrontal es la parte del cerebro encargada de la regulación de impulsos, el juicio crítico y la toma de decisiones. Dado que el cerebro madura de atrás hacia adelante, si un niño se expone demasiado pronto a la estimulación digital, este desarrollo puede verse afectado negativamente, dificultando la capacidad de autocontrol y toma de decisiones en el futuro.

Más allá de la tecnología, Segura también ha tratado en varias ocasiones otras claves dentro de la educación de sus hijas. El cineasta ha relatado que su lema como padre es no recurrir nunca a la violencia, una promesa que se hizo a sí mismo tras recordar los castigos físicos de su infancia.

En cuanto a su faceta profesional, Segura ha querido que sus hijas participen en sus películas "solo en vacaciones y bajo mi dirección. Las ofertas externas no las permito. Antes que actriz, tiene que ser niña", ha manifestado.

Esa normalidad y libertad, explica, es la base para que no pierdan el contacto con su entorno y con las experiencias propias de su edad. De hecho, en otra entrevista, el actor confesó que su hija mayor "no quiere ser actriz", sino que participa en las películas "porque se lo pasa bien".