Imagen de ilustración.

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Estilo de vida

Es oficial: la Ley de Bienestar Animal obliga a los dueños a realizar un test de aptitud antes de adoptar o comprar un perro

En lugar de actuar únicamente cuando el problema ya se ha producido, la ley apuesta por anticiparse, formar y concienciar.

Más información: La UE endurece las normas: desde abril será obligatorio que todos los perros y gatos tengan su propio pasaporte

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Las claves

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La Ley de Bienestar Animal exige a quienes quieran adoptar o comprar un perro realizar un curso de formación gratuito sobre tenencia responsable.

El curso obligatorio busca asegurar que los futuros dueños tengan conocimientos sobre cuidados, necesidades, costes y obligaciones legales de tener un perro.

Esta medida pretende reducir el abandono de animales, que en España alcanza cifras de casi 290.000 perros y gatos al año.

El curso no será retroactivo y solo será obligatorio para quienes adquieran un perro tras la entrada en vigor del requisito.

En España se abandonan más de 286.000 perros y gatos al año, una cifra que se mantiene estable y sitúa al país a la cabeza de Europa en esta problemática. Según datos recientes, esto equivale a unos 33 animales abandonados cada hora.

La magnitud de estas cifras evidencia el largo camino que aún recorre España en materia de protección animal. El hito legislativo para revertir esta situación llegó en 2023 con la Ley de Bienestar Animal, una normativa diseñada para blindar los derechos y garantizar la salud tanto de animales de compañía como de especies silvestres en cautividad.

Las cifras son abrumadoras y ponen de manifiesto todo lo que queda pendiente en materia de bienestar animal en España. La medida principal para frenarlo se tomó en 2023, con la Ley de Bienestar Animal, una normativa que busca proteger los derechos y garantizar la salud de los animales de compañía y silvestres en cautividad.

Más allá de estas acciones, la normativa apuesta por la prevención para atajar las causas del abandono y el maltrato. Con este fin, introduce una medida pionera: un test de aptitud para futuros propietarios. Con esta herramienta, se busca transformar la tenencia de mascotas en un acto de responsabilidad informada, garantizando que el dueño esté preparado para el reto antes de dar el paso.

Un curso obligatorio para tener mascota

La Ley de Bienestar Animal, aprobada como Ley 7/2023, introduce un cambio de enfoque significativo en la relación entre las personas y los animales de compañía.

A partir del desarrollo reglamentario pendiente, cualquier persona que quiera adoptar o comprar un perro deberá realizar previamente un curso de formación gratuito orientado a la tenencia responsable. No se trata de una medida retroactiva, por lo que quienes ya tengan perro antes de que entre en vigor este requisito no estarán obligados a realizarlo.

Este curso tendrá una validez indefinida y su objetivo principal será garantizar que los futuros propietarios cuentan con los conocimientos básicos necesarios antes de incorporar un animal a su vida.

La formación abordará cuestiones esenciales como los cuidados diarios, las necesidades de comportamiento, los costes económicos asociados o las obligaciones legales que implica tener un perro. En otras palabras, se busca que la decisión de adoptar o comprar deje de ser impulsiva y pase a estar basada en información realista y suficiente.

En un primer momento, la ley contemplaba también la posibilidad de incluir test de sociabilidad o aptitud, aunque las actualizaciones posteriores, especialmente las planteadas en 2025, han ajustado esta idea para centrarse más en la formación del dueño que en la evaluación directa del animal o del vínculo.

Este cambio responde a la necesidad de simplificar el proceso y poner el acento en la educación como herramienta principal para prevenir problemas futuros.

Imagen de ilustración de un perro en el veterinario.

Imagen de ilustración de un perro en el veterinario.

El trasfondo de esta medida está directamente relacionado con la magnitud del abandono en España. Según datos de la Fundación Affinity, cerca de 290.000 perros y gatos llegan cada año a protectoras, una cifra que evidencia que el problema no es puntual, sino estructural.

Muchas de estas situaciones tienen su origen en decisiones poco meditadas o en una falta de conocimiento sobre lo que supone convivir con un animal a largo plazo.

Desde la Dirección General de Derechos de los Animales consideran que esta formación previa será clave para reducir estos casos. Argumentan que una parte importante de los abandonos se produce porque los dueños no son conscientes del compromiso, lo que incluye no solo el tiempo, sino también los gastos veterinarios, la educación del animal o los cambios que implica en el estilo de vida.

A este escenario se suma otro factor que agrava el problema: la baja identificación de los animales. En España, la gran mayoría de los perros y gatos que llegan a las protectoras y centros de recogida no están identificados con microchip, a pesar de ser obligatorio por ley.

En cuanto al curso obligatorio, aunque se conocen ya sus líneas generales, todavía no existe una fecha concreta para su implantación. A pesar de que la ley está en vigor desde septiembre de 2023, este y otros aspectos requieren un desarrollo reglamentario específico.

Durante el verano de 2025 se avanzaron algunos detalles sobre su funcionamiento, pero su aprobación definitiva sigue pendiente, por lo que su puesta en marcha podría producirse antes de que termine el año o incluso retrasarse hasta 2027.