Vero Gómez, cocinera.

Vero Gómez, cocinera.

Estilo de vida

Vero, cocinera: "Para que los huevos revueltos queden muy cremosos no eches mantequilla, apaga antes el fuego"

Según la experta, tanto la temperatura como el tiempo al fuego son clave, ya que influyen directamente en la jugosidad y el sabor final de la receta.

Más información: Roberta, cocinera: "Para quitar la acidez del tomate no hay que echar azúcar, tienes que añadir bicarbonato de sodio"

Publicada

0 votos

Los huevos revueltos son uno de esos platos que parecen sencillos, pero que no siempre salen bien. Están presentes en desayunos, cenas rápidas o incluso como acompañamiento de todo tipo de platos y forman parte de esa cocina cotidiana que todos creemos dominar.

No solo destacan por su versatilidad, sino también por su valor nutricional. Y es que, el huevo es una fuente de proteínas de alta calidad, lo que convierte a esta receta en una opción completa y muy habitual en el día a día. Sin embargo, conseguir ese punto cremoso y jugoso perfecto no es tan fácil como parece.

Ahí es donde entran en juego pequeños detalles que marcan la diferencia. Verónica Gómez, finalista de la décima edición de MasterChef España, lo tiene claro. Tras su paso por el programa, ha seguido compartiendo recetas y consejos a través de sus redes sociales, donde apuesta por una cocina casera, bien hecha y sin complicaciones innecesarias.

En uno de sus vídeos, se detiene precisamente en esta elaboración y lanza una idea que resume perfectamente el problema: "Muy buenos si están bien hechos, muy malos si están mal hechos. Así que vamos a aprender cómo hacerlos perfectos". Para ella, no se trata de añadir ingredientes extra ni de aplicar técnicas complejas, sino de entender bien el proceso.

Frente a quienes recurren a mantequilla, leche o más yema para lograr una textura más cremosa, Gómez defiende que no hace falta complicarse. "Hay muchas técnicas que se pueden utilizar para hacer huevos revueltos más cremosos como ponerle mantequilla, más yema o leche pero os prometo que no hace falta", asegura. La clave, según explica, está en controlar el fuego y el ritmo.

El truco de Verónica Gómez

El truco está en cocinar los huevos a baja temperatura y removerlos poco a poco, dejando que se vayan haciendo sin prisas. De esta manera se consigue una textura suave y uniforme, sin que se sequen en exceso. Pero hay un momento especialmente importante que marca el resultado final.

"Es importante apagar el fuego un poquito antes de que parezca que están listos porque después se siguen cocinando con el calor residual y si no, se van a pasar", explica. Un gesto sencillo que evita que los huevos queden secos y que permite mantener ese punto cremoso que marca la diferencia.

En realidad, es en ese último momento donde se decide todo. Retirarlos a tiempo, cuando todavía parecen ligeramente poco hechos, es lo que garantiza un resultado jugoso y lleno de sabor, muy alejado de esos huevos secos y apelmazados que suelen aparecer cuando se cocinan con prisas o a temperaturas demasiado altas.

Un control básico del fuego y un poco de paciencia son suficientes para transformar una elaboración simple en un plato mucho más cuidado. Con esta premisa clara, solo queda ponerlo en práctica.

La receta de los huevos revueltos

Una vez que hemos conocido el truco de la chef, es momento de ponerlo en práctica y pasar a la receta. La buena noticia es que no necesitas ingredientes complicados ni elaboraciones difíciles.

Se trata de una preparación sencilla, con tres productos básicos que no faltan en las cocinas españolas y para la que necesitarás menos de 10 minutos, pero en la que la clave está en el proceso y en cuidar cada detalle.

Ingredientes

Ingredientes para unos huevos revueltos cremosos

  • Huevos, 4 unidades
  • Sal, una pizca
  • Aceite de oliva virgen extra, 1 chorrito

Paso 1

Casca los huevos en un bol y bátelos ligeramente junto con una pizca de sal, sin espumarlos en exceso.

Paso 2

Pon mientras una sartén a fuego bajo y deja que se caliente suavemente.

Paso 3

Incorpora un chorrito de aceite de oliva y repártelo bien por toda la superficie.

Paso 4

Vierte los huevos en la sartén y, con una espátula de silicona ve removiendo poco a poco y separando el huevo que se va cuajando.

Paso 5

Continúa moviendo suavemente para que el huevo se cocine poco a poco de forma uniforme y quede cremoso, sin prisas y siempre a fuego bajo.

Paso 6

Apaga el fuego justo antes de que parezcan completamente hechos. El calor residual terminará de cocinarlos y evitará que se sequen.