Berna, capital de Suiza.

Berna, capital de Suiza. iStock

Estilo de vida

Suiza endurece las normas a los españoles: se necesitará un contrato y un lugar de residencia para trabajar en el país

El país sigue ofreciendo grandes oportunidades profesionales, pero instalarse en él exige cada vez más preparación previa.

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Trabajar en el extranjero sigue siendo una de las opciones más atractivas para muchos españoles que buscan mejorar su salario o acceder a nuevas oportunidades profesionales. Entre todos los destinos europeos, uno destaca especialmente por sus altos sueldos y su calidad de vida: Suiza.

Sin embargo, instalarse en el país alpino ya no es tan sencillo como muchos imaginan. Aunque existen acuerdos de libre circulación con la Unión Europea, las autoridades suizas han endurecido en los últimos años algunos requisitos administrativos que deben cumplir quienes quieren vivir y trabajar allí.

Entre las condiciones más importantes se encuentran dos claves que muchos desconocen antes de viajar: contar con un contrato de trabajo firmado y demostrar que se dispone de un lugar de residencia en el país.

Requisitos para residir más de 3 meses

Los ciudadanos españoles pueden entrar en Suiza sin necesidad de visado, ya que existe un acuerdo de libre circulación entre el país alpino y la Unión Europea.

Sin embargo, esta facilidad no significa que se pueda vivir indefinidamente en el país sin realizar trámites. Cuando la estancia supera los tres meses, o cuando el contrato laboral tiene una duración superior a ese tiempo, es obligatorio iniciar un proceso administrativo.

El primer paso consiste en solicitar un permiso de residencia y trabajo en la comuna (el equivalente al municipio) donde se vaya a vivir. Este trámite es imprescindible para regularizar la situación laboral en el país.

Para obtenerlo, las autoridades suelen exigir dos documentos fundamentales: un contrato de trabajo firmado y un domicilio registrado. Es decir, antes de completar el proceso muchos trabajadores deben haber encontrado tanto empleo como vivienda.

Este requisito puede convertirse en uno de los principales obstáculos para quienes intentan instalarse en Suiza por primera vez. En muchos casos, las empresas prefieren contratar a personas que ya residen en el país, mientras que los propietarios de viviendas suelen pedir garantías laborales antes de alquilar un piso.

A esta burocracia se suma otro aspecto que suele pasar desapercibido hasta el último momento: el idioma. Dependiendo del cantón y del puesto de trabajo, puede ser necesario demostrar un nivel alto de alemán, francés o italiano.

El inglés puede ser suficiente en algunos sectores internacionales, pero para muchos empleos, especialmente en atención al público o en administración,no basta por sí solo.

Sectores con más oportunidades

A pesar de estos requisitos, Suiza sigue siendo uno de los destinos preferidos para los trabajadores españoles. Cada año miles de personas se trasladan al país atraídas por sus salarios, que se encuentran entre los más altos de Europa.

Además, los ciudadanos españoles cuentan con una ventaja importante frente a trabajadores de otros países. No se les aplica el límite anual de visados que sí afecta a quienes proceden de países fuera de la UE o de la Asociación Europea de Libre Comercio.

Esto facilita que puedan acceder a diferentes oportunidades laborales, especialmente en sectores que tienen escasez de personal.

Entre los perfiles más demandados se encuentran profesionales de enfermería, ingenieros, electricistas, desarrolladores de software y trabajadores del sector hostelero.

Las temporadas turísticas también generan muchas oportunidades temporales, sobre todo durante el invierno en estaciones de esquí y durante el verano en hoteles y restaurantes.

Sin embargo, algunos empleos requieren trámites adicionales. Profesiones reguladas como la sanidad, la enseñanza o determinadas ingenierías obligan a homologar previamente los títulos obtenidos en el extranjero. Este proceso puede llevar varios meses, por lo que conviene informarse antes de iniciar la búsqueda de empleo.

Un alto coste de vida

Más allá de los trámites administrativos, existe otro factor decisivo que cualquier trabajador debe valorar antes de mudarse a Suiza: el coste de vida.

El país figura habitualmente entre los más caros del mundo. El precio de la vivienda, la alimentación o el transporte es notablemente superior al de España.

Uno de los gastos más importantes es el seguro médico privado. A diferencia de otros países europeos, el sistema sanitario suizo obliga a los residentes a contratar una póliza individual.

Durante los primeros meses tras la llegada no siempre es obligatorio contratarlo de inmediato, pero la normativa exige hacerlo antes de que se cumplan tres meses de residencia.

El precio del seguro varía según el cantón, la aseguradora y el nivel de franquicia elegido. En términos generales, las cuotas suelen situarse entre unos 320 y 640 euros al mes por persona.

A esto hay que sumar otros gastos habituales como el alquiler, que en ciudades grandes puede superar fácilmente los 1.000 euros mensuales por un apartamento pequeño. Por todo ello, los expertos recomiendan planificar bien el traslado y calcular el presupuesto antes de dar el paso.