Si has escuchado hablar maravillas sobre los beneficios de tomar 'leche dorada', hay una buena razón. Su ingrediente principal es la cúrcuma, una especia que contiene curcumoides y curcuminas que donde se encuentran los antioxidantes y antiinflamatorios, así como fibra, sodio, calcio, potasio, magnesio, hierro, zinc, niacina, aceites esenciales y vitaminas C,E y K.

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La cúrcuma o turmérico es una especie de color amarillo que proviene de una planta con flores de la familia del jengibre y es originaria de Asia y Centroamérica. También se llama azafrán indio o especie dorada, muy utilizada en la India en el curry. Es empleada en Japón en el té, en Tailandia en la cosmética o en China como colorante, y actualmente es ampliamente estudiada en ciencia y medicina por sus efectos beneficiosos.

Cómo prepararla

Esta bebida tiene como elementos básicos la combinación de tres ingredientes: la leche, la canela y la cúrcuma, aunque admite muchas variaciones.

Ingredientes:

  • Leche o bebida vegetal

  • Cúrcuma rallada (o en polvo)

  • Canela

  • Miel

  • Pimienta negra

Preparación:

  • Hervir la leche y agregar la cúrcuma
  • Añadir una cucharada pequeña de canela
  • Servir y, si se quiere, añadir una cucharada de miel
  • Espolvorear una pizca de pimienta negra

Propiedades

De los compuestos curcuminoides de la cúrcuma, el más importante es la curcumina, principal ingrediente activo en cúrcuma con poderosos efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Sin embargo, el contenido de curcumina de la cúrcuma es de alrededor de 0.1%, por lo que como en el caso de esta receta es mejor tomarla directamente de rizoma en rodajas o rallada.

Antiinflamatorio y antioxidante natural

La curcumina, tal y como publican desde el Clínic Barcelona, "contiene polifenoles, unas moléculas que actúan en la inflamación y la oxidación, y reducen los efectos de algunas enfermedades como la artritis, la ansiedad, los niveles elevados de grasa en sangre, o el síndrome metabólico".

La inflamación se ha identificado en el desarrollo de otras enfermedades como el Alzheimer, el Párkinson, la esclerosis múltiple, la epilepsia, o el cáncer. También tiene efectos positivos en personas sin ninguna enfermedad diagnosticada, como aumento del rendimiento físico, la concentración y la disminución del estrés.

Varios estudios han publicado los efectos positivos de la curcumina en la salud humana en enfermedades como la osteoartritis, una patología asociada a la inflamación, que degrada el cartílago de las articulaciones debido principalmente al envejecimiento o sobrepeso. La evidencia científica ha demostrado que un tratamiento de un gramo diario de curcumina de 8 a 12 semanas reduce los síntomas de la osteoartritis y tiene un efecto similar al ibuprofeno en la reducción de síntomas.

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La inflamación sistémica se ha asociado a muchas condiciones que afectan a varios sistemas, uno de ellos es el síndrome metabólico (MetS), que incluye resistencia a la insulina, hiperglucemia, hipertensión, colesterol malo (LDL) elevado, niveles altos de triglicéridos, y obesidad, sobre todo visceral. En este caso, la curcumina mejora la sensibilidad a la insulina, reduce la generación de tejido adiposo o grasa y disminuye la presión arterial elevada.

Se ha demostrado que mejora los síntomas de afecciones inflamatorias como la osteoartritis, la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y la psoriasis, según un estudio de noviembre de 2021 en ‌Drug Design, Development and Therapy‌.

Sube el ánimo

También se han estudiado los efectos de la curcumina en el estado de ánimo, y se ha demostrado que es beneficiosa para reducir los síntomas depresivos, aunque nunca puede sustituir a un tratamiento médico o a una medicación recetada por un médico.

Estudios in vivo muestran la capacidad de la curcumina de reducir el estrés,

mejorar la irritabilidad y la ansiedad, modular la depresión y los mecanismos de

neurotransmisión modificando la señal celular (HISHIKAWA et al., 2012; WITKIN y LI,

2013).

En personas mayores de sesenta años se demostró que la curcumina mejoraba significativamente el estado de ánimo, atención y resultados en la realización de actividades de memoria en comparación con el placebo, y según un estudio realizado en adultos con obesidad, a los que se les suplementó con curcumina, se observó que este compuesto tenía un potencial efecto contra la ansiedad.

Protector gastrointestinal

La curcumina tiene una función primordial en la protección gastrointestinal: se

ha visto que inhibe la activación de varios factores de transcripción que desempeñan un papel clave en la inflamación de los intestinos, como son el factor nuclear Kappa-ß (NFk ß) o las ß-catequinas (TAYLOR y LEONARD, 2011). Ha sido utilizada desde tiempos ancestrales frente a gastritis o acidez ya que ayuda a aumentar la producción de mucosa y protege las paredes del estómago. También estimula el flujo biliar hacia el intestino, lo cual mejora la digestión de las grasas de la dieta.

Antimicrobiana

De acuerdo con un artículo de Medical News Today, la curcumina tiene una poderosa acción antimicrobiana, inhibiendo el crecimiento de bacterias patógenas, virus y hongos (incluyendo Cándida albicans, Cándida kruseii y Cándida parasilosis).

La ingesta diaria recomendable no debe superar un miligramo de curcumina por kilo de peso o los 0,3 miligramos de cúrcuma por kilo de peso. La FDA (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos ha declarado la curcumina como 'un producto considerado seguro' (Generally Regarded as Safe, GRAS), y aceptado como colorante alimenticio y saborizante (GRYNKIEWICZ y SLIFIRSKI, 2012).

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