Rita Sêco, médico estética

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Rita Sêco, médico estética: "La mayoría de las cremas antiedad no penetran en la piel, se quedan en la superficie"

La verdadera pregunta no es si una crema "penetra en profundidad", sino si el activo adecuado está formulado para actuar correctamente.

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"Penetra en profundidad", "actúa desde el interior" o "llega hasta las capas más profundas de la piel" son frases habituales en anuncios de cremas, sérums y tratamientos antiedad.

La idea sugiere que cuanto más profundo llegue un cosmético, mayor será su eficacia. Sin embargo, la ciencia de la piel dibuja un panorama mucho más matizado.

La doctora Rita Sêco, doctora especializada en Medicina Estética y Anti-edad, aclara que "en la mayoría de los casos, los cosméticos actúan sobre todo en la epidermis y eso no es necesariamente malo, porque muchos de ellos están diseñados precisamente para actuar en esa zona".

Lejos de restar valor a la cosmética, la experta recuerda que la epidermis es una estructura fundamental para mantener la hidratación, la luminosidad y la función protectora de la piel.

El problema aparece cuando determinados mensajes publicitarios prometen resultados que no se corresponden con la realidad biológica.

La piel no deja pasar sustancias

La principal razón es que la piel funciona como una barrera de defensa. Su misión es impedir la entrada de bacterias, agentes químicos y sustancias potencialmente nocivas, además de evitar la pérdida excesiva de agua.

Sêco explica que el estrato córneo, la capa más externa de la epidermis, puede imaginarse como "un muro de ladrillos". Las células serían los ladrillos y los lípidos (ceramidas, colesterol y ácidos grasos) actuarían como el cemento que las mantiene unidas.

Esa estructura dificulta enormemente el paso de moléculas externas. Por ello, la especialista insiste en que conviene ser prudentes con las promesas de algunos productos: "cuando un producto promete 'penetrar en profundidad' y llegar a la dermis, conviene adoptar un enfoque crítico", asegura.

La experta afirma que "la mayoría de las moléculas cosméticas no lo consiguen en cantidades significativas, y un producto verdaderamente capaz de atravesar la barrera y actuar en profundidad estaría, desde el punto de vista normativo, más cerca de un medicamento que de un cosmético".

La capacidad de un activo para atravesar la barrera cutánea depende de varios factores. El primero es el tamaño molecular. "Las moléculas grandes, como el colágeno o el ácido hialurónico de alto peso molecular, no logran atravesar la barrera y se quedan en la superficie", señala.

También influye la afinidad con los lípidos de la piel. Los ingredientes liposolubles atraviesan con mayor facilidad el "cemento" lipídico que los hidrosolubles.

Profundidad vs. eficacia

Otro aspecto decisivo es la formulación del producto. "Un mismo principio activo puede penetrar más o menos en función del vehículo en el que se presente", explica la doctora.

Además, el estado de la piel modifica su permeabilidad: "Una barrera intacta es más impermeable, mientras que una piel con la barrera dañada deja pasar más cosas, lo que no siempre es positivo, ya que también deja pasar los agentes irritantes y las bacterias".

La especialista considera especialmente importante desmontar la idea de que una mayor penetración equivale automáticamente a una mayor eficacia. "La eficacia no depende de la profundidad, sino de la capacidad de cada principio activo para llegar al lugar donde debe actuar", afirma.

De hecho, algunos ingredientes están diseñados para permanecer en las capas superficiales. Las ceramidas, por ejemplo, ayudan a reforzar la barrera cutánea precisamente desde esa zona externa.

En cambio, otros activos sí necesitan alcanzar capas más profundas de la epidermis. El retinol o la vitamina C deben llegar a determinadas capas epidérmicas para estimular la renovación celular y favorecer la síntesis de colágeno.

Aun así, Sêco subraya que "el objetivo no es 'cuanto más profundo, mejor', sino que cada principio activo llegue a su destino correcto".

Existen procedimientos médicos y estéticos que permiten aumentar temporalmente la penetración de determinados activos. Entre ellos, la doctora destaca la microaguja y el láser fraccionado, que "crean microcanales temporales en la piel que permiten que los principios activos lleguen a capas a las que, de otro modo, no llegarían".

También menciona la mesoterapia y las vitaminas inyectables, técnicas que "introducen los principios activos directamente en el lugar donde queremos que actúen, superando por completo la barrera cutánea".