Maquillaje luminoso y natural

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Belleza

Beatriz Bernal, maquilladora: "A partir de los 50, pon iluminador en el lagrimal y en el arco de la ceja para un rostro más joven"

La experta en belleza da las claves para maquillar pieles maduras sin que ello implique técnicas complicadas ni productos imposibles.

Más información: Los expertos en maquillaje coinciden: este es el producto que necesitas para una mirada más joven y descansada

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Conseguir un maquillaje que favorezca, ilumine el rostro y aporte un efecto rejuvenecedor no depende de aplicar más productos, sino de saber dónde y cómo utilizarlos.

A medida que la piel cambia con la edad, también lo hacen sus necesidades, por lo que adaptar la técnica resulta mucho más importante que seguir las tendencias del momento.

La maquilladora Beatriz Bernal, especializada en maquillaje editorial y social, defiende una belleza basada en potenciar los rasgos naturales.

Según explica para una entrevista en Telva, pequeños gestos estratégicos pueden transformar por completo la expresión del rostro, abrir la mirada y aportar un aspecto mucho más descansado sin recurrir a un maquillaje pesado.

Uno de sus consejos estrella está relacionado con los ojos, una de las zonas donde antes se hacen visibles los signos del cansancio y el paso del tiempo.

"Delinear la raíz de las pestañas superiores con un lápiz fino y difuminado y poner iluminador en el lagrimal y en el arco de la ceja rejuvenece la mirada", asegura la experta.

Menos producto y más luz

Para Bernal, el error más frecuente consiste en intentar cubrir la piel con demasiada base de maquillaje. En lugar de conseguir un acabado impecable, el exceso de producto termina marcando las líneas de expresión y aportando un aspecto apagado.

Su recomendación pasa por utilizar texturas ligeras, como una BB Cream con protección solar, acompañada de un corrector fluido únicamente donde sea necesario. De este modo, la piel conserva su luminosidad natural y el maquillaje resulta mucho más fresco.

La maquilladora insiste en que la hidratación previa es clave para que cualquier producto funcione mejor. De hecho, considera que la preparación de la piel representa buena parte del resultado final y también de la duración del maquillaje.

Cuando el objetivo es conseguir buena cara en apenas cinco minutos, apuesta por una rutina sencilla: una BB Cream, un corrector ligero en las ojeras, máscara de pestañas aplicada en la raíz superior y un bálsamo labial con un ligero toque de color.

Otro de los grandes aliados para rejuvenecer el rostro es el colorete en crema. Aplicado con los dedos sobre los pómulos, los labios e incluso los párpados, consigue unificar el maquillaje y devolver frescura de forma inmediata.

Errores que envejecen

Bernal advierte de que algunos gestos muy habituales pueden endurecer los rasgos sin que nos demos cuenta. Uno de ellos es marcar demasiado el párpado inferior con lápiz oscuro, ya que visualmente reduce el tamaño del ojo y hace que la mirada parezca más cansada.

Tampoco recomienda abusar de los polvos fijadores, especialmente en pieles maduras o secas, porque se acumulan fácilmente en las arrugas y acentúan la textura de la piel.

En el caso del corrector, explica que escoger un tono excesivamente claro tampoco favorece. El conocido efecto "triángulo blanco" debajo del ojo, lejos de disimular la ojera, consigue precisamente lo contrario.

Respecto a la base de maquillaje, recuerda que debe adaptarse tanto al tono como al tipo de piel. Las fórmulas demasiado densas suelen restar naturalidad y añadir años al rostro.

La especialista también aconseja olvidarse del contorno excesivamente marcado en la mandíbula o de los labiales muy oscuros si no se hidratan previamente los labios, ya que ambos endurecen las facciones.

Pequeños gestos

Para la maquilladora, no siempre hace falta añadir más maquillaje. En muchas ocasiones basta con colocar correctamente los puntos de luz para conseguir un efecto inmediato.

Uno de sus trucos favoritos consiste en aplicar un corrector ligeramente más claro en el lagrimal y bajo el arco de la ceja. Este sencillo gesto ayuda a abrir los ojos y proporciona un aspecto mucho más descansado incluso sin utilizar base de maquillaje.

Otro detalle capaz de cambiar por completo la expresión es peinar las cejas hacia arriba con un gel transparente. Según Bernal, es uno de los gestos más rejuvenecedores porque modifica visualmente la arquitectura del rostro en cuestión de segundos.

En cuanto a las sombras, recomienda apostar por tonos tierra, cobrizos, bronce o topo, mucho más favorecedores que los colores excesivamente oscuros cuando se busca un acabado elegante y natural.

Si el maquillaje se deteriora durante el día, la experta aconseja no aplicar nuevos productos sobre los anteriores. Lo ideal es retirar primero el exceso con suavidad, corregir únicamente la zona necesaria con un poco de corrector fluido y finalizar con una ligera pulverización de agua termal para devolver frescura a la piel.

Su regla de oro resume toda su filosofía de maquillaje: "Difuminar siempre hacia arriba". Ya sea el colorete, la sombra, el corrector o el delineado, orientar el difuminado en sentido ascendente ayuda a elevar visualmente las facciones y aporta un efecto rejuvenecedor inmediato, especialmente en las pieles maduras.