Imagen de la última campaña de belleza de Chanel.

Imagen de la última campaña de belleza de Chanel. Chanel vía IG @chanel.beauty

Belleza

Las uñas en tendencia en 2026 que aman las que más saben de belleza: de lo tradicional al 'nail art' en clave maximalista

Estas corrientes 'beauty' van más allá de una decisión de cinco minutos en el salón profesional, son también un reflejo del momento social.

Más información: Este invierno apuesta por el 'skinimalism', la tendencia de belleza lógica y sostenible que es un regreso a los básicos

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El año nuevo llega cargado de clichés y de propósitos que se agolpan en listas imposibles que se pueden convertir en las mejores aliadas, pero también en las peores enemigas. No obstante, este 2026 trae, igualmente, un saco de tendencias —y no de carbón— bajo el brazo.

Porque sí, a unos los guía la estrella de Oriente, pero a otras aquello que se aprecia en las pasarelas y lo que marcan las grandes firmas desde sus líneas de belleza.

Desde hace unos años, llevar una buena manicura se ha convertido en un must de estilo. Si bien es cierto que tener las uñas hechas siempre ha sido una apuesta beauty que se ha encontrado presente en las rutinas de belleza de muchas, ahora parece imposible pasar por dos calles sin toparse con un salón especializado.

Este año, estas serán las propuestas que más se pidan —y se vean—, al menos hasta que llegue la primavera-verano.

Vuelta a los 90

En este momento, las tendencias se entrecruzan y conviven las apuestas más rompedoras con las reminiscencias al pasado —respondiendo así a la propia definición de la palabra—. Desde hace ya varias temporadas, las referencias a los 90 son inamovibles.

En moda, los guiños a la década mediante los vestidos lenceros al más propio estilo Calvin Klein o los looks de traje, ya sea de americana y pantalón o falda, son una constante. El minimalismo más cool se ha instalado en el armario. Pero también en las uñas.

Y es que los colores que imperaban en la época, como el azul marino, el teja o los marrones —ese Mocha Mousse que Pantone se encargó de destacar hace ya algunos meses—, así como el tono topo, están por doquier.

Cloud Dancer

Así se llama el último color que, precisamente, la empresa del sistema de identificación tonal, ha encumbrado a los altares de la moda, decoración, belleza y demás sectores. Parece que 2026 se va a definir —cromáticamente hablando— por una propuesta que baila entre el gris, el blanco y el crudo con alguna pincelada de celeste a ratos.

En las uñas se consigue mediante tonos lechosos y manicuras francesas reinventadas, así como otras en las que apenas se trabaja la base y casi no se aplica otro producto encima.

Aquí también entran en juego los perlados para darle un extra y hacer alusión también a la tendencia icy o efecto hielo, que, igualmente, se encuentra presente en sombras de ojos e incluso labios.

Back to basics

Otra de las tendencias del momento es la vuelta a los básicos. Al igual que regresan los tonos inspirados en la década en la que iconos como los personajes de Monica y Rachel en Friends, y la estética de ambas, se convirtieron en lo más, ahora se impulsa la apuesta por los esmaltados clásicos, diciendo adiós a la semipermanente.

Puede que en parte esto se deba a esa especie de búsqueda que lleva a la naturalidad como meta o quizás a una visión de la vida algo más orgánica. En cualquier caso, la Unión Europea se puso manos a la obra en septiembre para aprobar una normativa que hiciera que esta práctica fuera lo más segura posible.

Igualmente, quizás este regreso de lo clásico también tenga algo que ver con la situación económica que ya, en muchos casos, hace imposible asistir a salones profesionales.

Al fin y al cabo, es más barato dejarlas pulidas y bonitas en casa que asistir al centro de belleza una vez cada tres semanas, el plazo recomendado para que el proceso resulte lo más saludable y respetuoso posible.

Diseños maximalistas

Hace unos años referentes culturales como Rosalía se encargaron de poner de moda las uñas más extras. No obstante, fue un movimiento fugaz que sólo continuaron determinados perfiles. Ahora, sin embargo, con la cantante en plena transformación musical y estética, las propuestas más exageradas vuelven al mercado, pero con un punto más refinado.

Los estampados que habitualmente dibujan prendas se trasladan también a este terreno: desde patrones con un punto preppy, hasta tartanes, pasando por los ya perennes polka dots, el animal print en clave vacuna o el brillo propio de las bolas de discoteca.

Con esta tendencia se apuesta por el 'más es más', pero de una forma muy cuidada y con manicuras redondeadas o en almendra.

Ojo de gato

Normalmente, cuando se habla de este efecto en belleza, se hace referencia a aquel que se recrea con sombra de ojos, eyeliner o lápiz para conseguir una mirada felina. Sin embargo, es un término que ha saltado también al campo de las manicuras.

En este caso, se describe como un acabado tridimensional y luminoso en el que aparece una línea o franja de brillo que recuerda al destello del iris de estos animales. Además, es un matiz que cambia según la luz y el movimiento de la mano.

Aunque ya lleva unos meses como uno de los estilos más demandados en los salones especializados, la llegada de las Navidades ha logrado que se dispare debido a su estética. Es muy habitual combinar esta tendencia con la del marrón.

Con joyas

Hay multitud de accesorios que se han pegado a las uñas en los últimos años, ¡incluso la tendencia de los Sonny Angels llegó a las manicuras! De repente, los bebés de colección más virales escalaban por los dedos hasta tocar la cumbre.

Sin embargo, ahora, con una dosis de minimalismo, las usuarias de los centros de belleza prefieren adornar sus manos con joyas, también en este apartado, o con sucedáneos de las mismas. Pequeños brillitos que se dibujan con determinados esmaltes u otros que se adhieren y otorgan ese punto de luz tan necesario en invierno. ¡Todo es posible!

Al final, y como suele ocurrir en belleza, ninguna de estas tendencias vive aislada ni exige fidelidad. 2026 se dibuja como un año de convivencia: entre lo sobrio y lo exuberante, entre la nostalgia y la innovación, entre el salón profesional y el ritual casero.

Las uñas se convierten, una vez más, en un pequeño lienzo que refleja no solo lo que dictan las pasarelas o Pantone, sino también el momento social. Lo superfluo hace tiempo que quedó atrás.