Mujer.
“¿Y si lo dejo?” Crean una guía para ayudar a identificar a tiempo el abandono de los tratamientos orales en cáncer de mama
Hasta un tercio de las pacientes con cáncer de mama abandona o no sigue correctamente el tratamiento endocrino tras cirugía, radioterapia o quimioterapia durante los cinco años posteriores a su enfermedad.
El fin de la quimioterapia, radioterapia o cirugía para muchas mujeres con cáncer de mama no supone el final de su enfermedad. Muchas pacientes deben continuar durante varios años con tratamiento endocrino, una terapia hormonal para reducir el riesgo de recaída.
En España se diagnosticarán más de 38.000 nuevos casos de cáncer de mama este año, según la Sociedad Española de Oncología Médica, siendo este el tipo de cáncer más frecuente en mujeres.
Aproximadamente siete de cada diez casos corresponden a tumores hormonosensibles. Es decir, en los que las hormonas predominantes en mujeres (como el estrógeno) estimulan el crecimiento tumoral.
Tras la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia, muchas pacientes deben continuar durante varios años con tratamiento endocrino, una terapia hormonal para reducir el riesgo de recaída.
Pero precisamente porque se trata de un tratamiento muy prolongado, mantenerlo en el tiempo no siempre resulta sencillo.
El cansancio emocional, los posibles efectos secundarios o la necesidad de recuperar la normalidad pueden hacer aparecer dudas que pocas mujeres verbalizan. Es en ese momento cuando aparecen los problemas para mantener la adherencia al tratamiento.
Una de cada tres abandona el tratamiento oral
Una revisión sistemática de más de 26 estudios clínicos advierte que la adherencia al tratamiento disminuye notablemente con el tiempo y concluye que, al quinto año, una de cada tres pacientes (alrededor del 33%) ya no toma su medicamento de manera adecuada o lo ha abandonado por completo.
Los posibles efectos secundarios, el cansancio físico y emocional acumulado, las preocupaciones laborales o familiares, o incluso cómo la persona percibe los beneficios y riesgos del tratamiento son algunos de los factores que más influyen en la adherencia terapéutica.
La duda: "¿Y si lo dejo?"
Aunque la terapia hormonal es un elemento clave para evitar la reaparición del cáncer de mama, es indudable que mantener la medicación durante tanto tiempo puede convertirse en un desafío físico y emocional.
Cuando una paciente expresa pensamientos como ‘¿y si lo dejo?’, lo más importante es validar esa expresión y normalizarla.
Cuando esto ocurre, en lugar de responder con presión o reproches, es recomendable proporcionarle a la mujer un espacio de escucha para entender qué hay detrás: cansancio, miedo a los efectos secundarios o dudas sobre el beneficio del tratamiento.
Y es que antes de que se produzca un abandono definitivo del tratamiento, suelen aparecer pequeños cambios de actitud que pueden pasar desapercibidos. Detectarlos a tiempo permite intervenir antes de que el problema vaya a más.
Señales de alerta
Precisamente, para ayudar a detectar las señales que indican un problema en la adherencia terapéutica, Lilly ha elaborado una guía, en colaboración con la psicooncóloga Marta de la Fuente y la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA).
También cuenta con el aval de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO), el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) y el grupo de investigación en cáncer de mama (SOLTI).
La iniciativa forma parte del movimiento ‘Entre Ellas’ -que busca concienciar acerca de las diferentes realidades del cáncer de mama- y también se enmarca en el proyecto CaMBIOAT, cuyo objetivo es mejorar la continuidad de los tratamientos y mejorar la adherencia terapéutica en cáncer de mama.
Con su participación en la iniciativa, Lilly refuerza su compromiso por fomentar un abordaje más humano de la enfermedad, ayudando a las pacientes a comprender mejor la importancia de su tratamiento.
El objetivo de este documento es ayudar a la paciente y a su entorno a identificar las principales señales que pueden percibir antes de plantearse abandonar el tratamiento. Estas son las principales:
- Pérdida de motivación.
- Apatía o cansancio emocional persistente.
- Pensar que la medicación ya no sirve.
- Dificultad para hablar con los médicos.
- Evitar las revisiones.
- Pensamientos recurrentes de abandono del tratamiento.
El documento también refleja cómo la falta de continuidad puede verse comprometida por factores físicos, emocionales o sociales.
Así, la guía propone recomendaciones como tomarse un tiempo antes de tomar decisiones importantes en momentos de cansancio o desánimo y recordar los beneficios a largo plazo del tratamiento.
Infografía señales de alerta.
Apoyo del entorno cercano
Para lograr una correcta adherencia a su tratamiento, también es importante que las pacientes cuenten con los recursos adecuados.
En este proceso, el entorno cercano -familia, amigos o asociaciones de pacientes- es fundamental. Escuchar sin juzgar y animar a la paciente a expresar sus dudas al profesional sanitario son algunas de las pautas que se recogen en la guía para favorecer la continuidad terapéutica.
De hecho, en la guía también se recogen algunas de las señales que pueden detectar los familiares y que pueden indicar que la paciente está teniendo dificultades para mantener el tratamiento.
- Olvido frecuente de la medicación.
- Comentarios continuos sobre los efectos negativos del tratamiento.
- Menor valoración de los beneficios del mismo.
- Usar expresiones como "ya estoy bien" o "ya estoy curada".
- Manifestación de agotamiento emocional.
Asimismo, cabe resaltar el papel de las asociaciones de pacientes, que permiten a la paciente compartir experiencias con otras mujeres que han pasado por situaciones similares.
Junto al apoyo del entorno, el equipo médico y de enfermería constituye otro de los pilares para favorecer la continuidad del tratamiento.
Superar un cáncer de mama no siempre significa dejar atrás la enfermedad. Para muchas mujeres, comienza un nuevo reto cuando la vida vuelve a parecer la de antes, pero la medicación sigue formando parte del día a día.
Cuando surgen las dudas, hablar de ellas, pedir ayuda y sentirse acompañadas puede ser tan importante como el propio tratamiento.
"¿Y si lo dejo?” Crean una guía para ayudar a identificar a tiempo el abandono de los tratamientos orales en cáncer de mama", es un contenido elaborado por Marcas Ñ, la sección de Branded Content de EL ESPAÑOL, en colaboración con Eli Lilly and Company.