Imagen de archivo de una mujer camionera.
María, camionera en España: “Paso 5 o 6 noches a la semana durmiendo fuera, pero los fines estoy en casa”
Hace rutas de hasta 1.000 kilómetros, pero el miedo al circular por la AP-7 no desaparece.
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Hace 11 años decidió sacarse el carné para ayudar a su marido, así comenzó su andadura en el transporte de mercancías María Dolores. "Me empezó a gustar y tiré para adelante", afirma.
Aunque no fue un camino sencillo, ya que al principio, el propio profesor de la autoescuela quedó perplejo al ver a una mujer intentando conseguir el permiso de tráiler.
"A mi marido le dijeron que si me iba a dejar irme de camionera", explica en la entrevista realizada en el pódcast Mejor Hablando (@MejorhablandoconVictoriaJiméne).
Imagen de un camión en carretera.
María Dolores consiguió armarse de valor y subirse a la cabina, pero al verse obligada a conducir y maniobrar sola sufrió una crisis que logró superar gracias al apoyo de su hija.
Describe cómo en su entorno familiar, "La mujer tenía que aprender el oficio de ama de casa y casarse", sin embargo, nuestra protagonista tenía otros pensamientos, admite que le hubiera gustado ser Guardia Civil o policía local.
Al frente de un tráiler de 40 toneladas, la conductora se enfrenta a los distintos retos que le va poniendo la carretera. Sus jornadas son exigentes, realiza rutas de entre 900 y 1000 kilómetros.
Expone cómo le gustaría encontrar un puesto que le permitiera dormir en casa todos los días, ya que uno de sus hijos ha estado atravesando problemas de salud.
Deterioro del transporte
Ante la falta de mejores condiciones, los trabajadores cada vez se encuentran más saturados. Algo que denuncia María Dolores, argumentando que los operadores logísticos presionan para reducir los descansos semanales de 45 horas, a apenas 24 horas. "Es normal que la gente quiera estar menos en el camión y falten más chóferes", afirma.
El problema no termina ahí, ya que se ha incrementado la inseguridad entre los profesionales. La consecuencia no es otra, que la multitud de robos que sufren a diario, especialmente en carreteras saturadas como la AP-7 en dirección a Barcelona.
Ser mujer y camionera: el doble viaje que nadie ve
De hecho, para dormir seguros por las noches tienen que extremar la precaución. Para bloquear las puertas por el interior utiliza cintas para unir las carracas y echa las cortinas minuciosamente para que nadie se pueda percatar de que hay una mujer durmiendo sola.
A ello, se suman otros miedos reales, como la infiltración de gases anestésicos utilizados para dormir a los conductores y robarles la mercancía y las posibles agresiones.
"Te acuestas y dices, que sea lo que dios quiera y que no me toque", explica. Aunque intenta no sobrepensar, ya que afirma que si no, no podría trabajar en este sector.