Imagen de una camionera en su puesto de trabajo.
Rosa, camionera: "En la fábrica ganaba 1.200 €, en carretera puedo alcanzar los 2.300 € y estar con mi hija"
Se puede ser madre y camionera, tras largas esperas en los muelles, esta conductora ha conseguido encontrar el equilibrio.
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"Es que yo no podría con tu trabajo", una frase que a menudo le repiten a Rosa cuando la ven bajarse del tráiler. Ella es de origen ecuatoriano y llegó a los nueve años a España, aunque no fue hasta dos décadas después cuando pudo regresar a su tierra natal.
Solía trabajar en Murcia, realizando labores de costura en una empresa textil, donde un ambiente pesado se unía a un sueldo de 1.200 euros que apenas le permitía llegar a fin de mes.
Por ello decidió lanzarse a la carretera, algo que conoció gracias a su hermano. Él, ya consolidado en el sector del transporte , fue quien le abrió los ojos para invertir en sacarse el permiso de circulación, así lo explica en el pódcast Rutas de éxito.
Tráfico en autopista en la autopista europea AP7.
Se inició por la puerta grande hace un año con recorridos internacionales, una experiencia de cuatro meses en la que solo podía pasar por casa cada dos semanas, tenía un sueldo de 1.700 euros. "Cuando empiezas ganas muy poco", afirma.
"Me gusta mi trabajo, pero he tenido que pasar por muchos para encontrarlo", aclara. Para poder acceder a su puesto tuvo que pasar un año desde que decidió apuntarse al carné hasta que comenzó, ya que, tal y como explica, la falta de examinadores alargó el proceso, calcula que le costó aproximadamente 4.000 euros.
Tras su primer contacto con el camión y con el objetivo de pasar más tiempo con su hija decidió cambiarse al transporte regional, buscando una alternativa que le permitiera volver a casa todas las noches y estar cerca de ella.
Sin embargo, su primera experiencia en esta modalidad no fue lo que ella esperaba. Comenzó realizando rutas de recogida de lunes a sábado, con un horario de entrada fijo por las tardes, pero sin hora clara de salida.
De hecho, aclara que en ocasiones, las jornadas se alargaban hasta la madrugada debido a las prolongadas esperas en los muelles de carga. "Me sentía culpable de que mi hija estuviera en el colegio por la mañana y yo tuviera que irme sin apenas verla", confiesa.
La presión emocional durante ese periodo provocó que se derrumbara emocionalmente y llegara a plantarse seriamente abandonar la cabina.
Aunque Rosa no decidió rendirse, buscó una alternativa mejor dentro del sector y así es como llegó a su empresa actual, donde realiza transporte regional nocturno para Mercadona, a bordo de un camión Ford 500. "Me ha ayudado mucho con la conciliación familiar", afirma.
En cuanto a su sueldo actual ronda desde los 1.700 euros hasta 2.300 euros. "Tengo flexibilidad para adaptar mis horarios", aclara.
Al final, la carretera no solo le ha dado solvencia económica y la estabilidad, también el derecho más valioso de todos: el de decidir su propio camino y demostrar que sí se puede ser madre camionera.