Thomas Becker, vicepresidente sénior de Asuntos Externos y Movilidad del Grupo BMW.

Thomas Becker, vicepresidente sénior de Asuntos Externos y Movilidad del Grupo BMW. Enes Kucevic Photography

Motor

Thomas Becker (Grupo BMW): "Necesitamos reivindicar las políticas europeas de energía y hay que hacerlo rápido"

"En Europa tenemos 27 políticas energéticas que no se complementan".

"Europa cambia sin crecer; EEUU crece sin cambiar; y China hace ambas".

Más información: El Grupo BMW revisa a la baja sus previsiones para 2026 ante la caída del mercado chino, Irán y los precios de la energía

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El Grupo BMW, el consorcio automovilístico líder en ventas del segmento premium a nivel mundial en el último lustro, acaba de lanzar un profit warning de cara al presente ejercicio. El grupo automovilístico bávaro achacó esta decisión a la evolución negativa que experimenta en el mercado chino, a las consecuencias derivadas de la guerra de Irán y a los precios de la energía.

La combinación de estos tres aspectos, unido a la intensa competencia china, ha llevado al grupo automovilístico a revisar a la baja sus previsiones de venta. Todo ello en un momento en el que todos los fabricantes occidentales experimentan una importante reducción de sus matriculaciones en el mercado más grande del mundo, el cual ha recuperado algunos impuestos.

Ante este panorama, Thomas Becker, vicepresidente sénior de Asuntos Externos y Movilidad del Grupo BMW, atiende a EL ESPAÑOL-Invertia en una entrevista celebrada en Madrid para analizar la situación que atraviesa el consorcio.

El directivo pone de manifiesto que la energía se encuentra en el centro del debate actual y que su impacto ha sido gravemente subestimado en los últimos años por centrarse única y exclusivamente en los automóviles, dejando a un lado los intensivos costes de energía de las cadenas de suministro.

"Necesitamos reivindicar las políticas europeas de energía y hay que hacerlo rápido. Sin embargo, no veo que esto esté sucediendo en este momento", reconoce Becker a la hora de ilustrar la desventaja competitiva con la que cuenta el Viejo Continente frente a los fabricantes chinos.

El ejecutivo alemán recurre a una analogía compartida por un académico chino basada en dos ejes: crecimiento y transformación. "Él me dijo: lo que Europa está haciendo es transformación sin crecimiento; EEUU hace crecimiento sin transformación; y China lleva a cabo la transformación y el crecimiento", asevera.

El ejecutivo alemán comparte la idea de que China logra transformación con crecimiento gracias a la abundancia de energía barata y verde, mientras que Europa ha optado por una estrategia donde impera la escasez y donde la energía "tiene que ser verde a cualquier coste".

Para solventar este problema, Becker urge a los Veintisiete a unificar y coordinar estratégicamente las políticas energéticas nacionales de la Unión Europea, las cuales no son complementarias en la actualidad.

"Los franceses intentan obtener el máximo beneficio de la electricidad nuclear en cada reglamento que ven. Los alemanes intentan defender su camino hacia las renovables. Nadie está discutiendo cómo podrían hacer esto complementario", detalla Becker.

Europa, aislada

A la hora de afrontar el mercado de los coches eléctricos y la prohibición de venta de modelos de combustión a partir de 2035 -medida que fue flexibilizada por la Comisión Europea hasta contar con un 10%-, Becker califica estas medidas como una postura radical tomada por Bruselas que aísla a Europa a nivel internacional.

Cabe recordar que el Grupo BMW es el que acapara una cuota más elevada de ventas de modelos electrificados (eléctricos e híbridos enchufables) entre los grupos occidentales. En 2025, más de uno de cada cuatro vehículos que comercializó en el mundo era electrificado, hasta las 642.071 unidades.

Pese a situarse en esta posición de liderazgo, el Grupo BMW ha criticado la prohibición de venta de modelos de combustión para 2035.

"China no sigue la lógica del blanco o negro de Europa como si sólo existiese una tecnología en el automóvil", apunta Becker, quien añade que "el único lugar donde existe esta discusión es en Bruselas y en Reino Unido, aunque empezamos a ver un movimiento".

De hecho, el directivo hace hincapié en que "los clientes no hacen lo que los políticos dicen. No puedes forzar a nadie a gastar 80.000 o 90.000 euros. Es tan simple como eso".

En su lugar, Becker propone incentivar la demanda mediante el desarrollo real de la infraestructura de carga y una reforma fiscal. "Por eso decimos que la Unión Europea estaba bajo la ilusión de que, con la regulación del mercado de suministros y con la prohibición de producir y vender, se puede cambiar el mercado. No se puede. No, si tienes una demanda con 27 políticas de Estado totalmente diferentes", apunta Becker.

El directivo alemán concluye que, si bien apoyan firmemente la electromovilidad, la descarbonización requiere la incorporación de herramientas adicionales ya existentes, como los combustibles sintéticos y el diésel renovable (HVO).

Y es que Becker concluye que "lo que hay que reconocer es que un sólo instrumento no es suficiente para lograr los objetivos climáticos de Europa. Si sólo usas este instrumento, fallarás. Debemos aceptar la realidad de que con otros combustibles también puedes contribuir a la descarbonización".