Antonio Filosa, nuevo consejero delegado de Stellantis
Stellantis presenta sus primeras pérdidas en cinco años: cierra 2025 con unos números rojos de 22.332 millones de euros
La merma se explica por la sobreestimación de la electrificación y la reestructuración del negocio de modelos híbridos y de combustión interna.
Más información: Stellantis asume un coste de 22.000 millones de euros por la caída del vehículo eléctrico y se hunde en bolsa un 25%
Stellantis, el grupo surgido de la fusión entre los grupos PSA y FCA en 2021, cerró 2025 con sus primeras pérdidas como grupo. Unos números rojos que se explican por la sobreestimación en el ritmo de la transición energética, así como la reestructuración del negocio de vehículos híbridos y de combustión interna.
El consorcio francoitaloamericano tuvo unas pérdidas de 22.322 millones de euros. Unas cifras que contrastan con los 5.520 millones de euros de beneficio que logró el grupo en 2024. Lo cierto es que hasta 25.400 millones de euros estuvieron relacionados con cargos por la revisión del negocio.
El grupo automovilístico tuvo unas pérdidas operativas por valor de 26.254 millones de euros, guarismo que contrasta con los 3.687 millones de beneficio que logró el ejercicio anterior. Todo ello también provocó que la rentabilidad operativa ajustada del grupo se situase en el -0,5%, mientras que un año antes era del 5,5%.
Estos registros suponen ya no sólo las primeras pérdidas del grupo desde su fusión, sino también el cambio en el modelo de negocio que está impulsando Antonio Filosa, consejero delegado del grupo desde mayo de 2025. Un viraje en el que se está dando marcha atrás a los pasos dados por el anterior consejero delegado, Carlos Tavares, y cuyo nuevo plan estratégico se dará a conocer el próximo 21 de mayo.
Lo cierto es que la facturación del grupo también se resintió el año pasado un 2% en la comparativa interanual, hasta los 153.508 millones de euros. Una situación que se explica por la caída del negocio en todas las regiones del mundo, a excepción de Sudamérica, donde la facturación creció un 2,1%, hasta los 16.197 millones de euros.
Las ventas mundiales de vehículos se mantuvieron estables, con un total de 5,57 millones de unidades comercializadas, lo que equivale a un ligero avance del 0,8% en la comparativa interanual.
Asimismo, los inventarios de Stellantis crecieron un 7,3%, hasta alcanzar los 1,27 millones de unidades. De este monto, 290.000 unidades están bajo la propiedad del grupo y sus concesionarios, lo que supone un 29,4% más que en 2024, mientras que 988.000 lo gestionan los concesionarios independientes, un 2,1% más en la comparativa interanual.
No hay que olvidar que en 2024 el consorcio automovilístico recortó su beneficio un 70% por el exceso de stock. Una medida que afectó, sobre todo, al negocio en Norteamérica. Al cierre de 2025, los inventarios en esta región se situaron en los 395.000 vehículos, un 3,4% más frente al ejercicio anterior. Esto equivale a que Stellantis tenía al cierre del año existencias para surtir el mercado de Estados Unidos durante 69 días, cuatro días más que en 2024.
Con todo, las previsiones de Stellantis para el ejercicio actual pasan por elevar ligeramente la facturación, lograr una rentabilidad operativa ajustada que se sitúe en la parte baja de los dígitos simples y mejorar el flujo de caja en comparación con 2025, el cual fue negativo por valor de 4.525 millones de euros.