Junta General de accionistas de Gestamp. Gestamp
Gestamp recorta un 18% su beneficio hasta septiembre y mejora su rentabilidad hasta alcanzar el 11%
La compañía logra reducir su deuda un 17,2% en un entorno marcado por los aranceles, la incertidumbre regulatoria y la volatilidad en la producción.
Más información: Gestamp fija en el 4,37% el cupón de su nueva emisión de 500 millones para refinanciar la deuda
Gestamp, la multinacional española de estampación en caliente, cerró los nueve primeros meses del año con una caída del 17,6% en su beneficio. Entre enero y septiembre el beneficio atribuible se situó en los 104,5 millones de euros.
Todo ello se explica por un entorno caracterizado por la transformación de la industria del automóvil, marcado por la volatilidad de los volúmenes de producción, la presión arancelaria y la incertidumbre regulatoria.
El beneficio bruto de explotación (ebitda) en los nueve primeros meses del año cayó ligeramente un 1,1% en la comparativa interanual, hasta los 925,1 millones de euros.
No obstante, cabe destacar que la compañía mejoró su rentabilidad hasta septiembre en un entorno desafiante, hasta situarlo en el 10,9%, lo que supone 0,4 puntos porcentuales más en la comparativa interanual.
La facturación de Gestamp entre enero y septiembre se redujo un 5%, hasta los 8.629,3 millones de euros. Una caída que se explica por el impacto negativo del mercado de divisas.
Mejora en el tercer trimestre
Sin embargo la compañía sí ha presentado una mejora en el desempeño del tercer trimestre. Entre julio y septiembre, el beneficio de Gestamp se incrementó un 43,1%, hasta alcanzar los 29,9 millones de euros.
Todo ello en un trimestre que ha estado marcado por una nueva emisión de bonos senior con vencimiento en 2030 que ofrece flexibilidad en el balance y fortalece la estructura financiera de la compañía al ampliar el vencimiento medio de su pasivo a un coste competitivo.
Un tercer trimestre en el que Gestamp también cerró la venta con la sociedad inversora de Banco Santander, Andrómeda Principal Investments, de una participación minoritaria en el capital de cuatro compañías propietarias de los activos inmobiliarios de Gestamp en España por 246 millones de euros.
Ambas operaciones han permitido a la multinacional vasca reducir su pasivo. Al cierre de los nueve primeros meses del año, la deuda financiera neta de la compañía se situó en los 2.107 millones de euros, lo que supone una reducción del 17,2% frente al mismo periodo del año anterior.
Así las cosas, el apalancamiento de Gestamp al cierre de los tres primeros trimestres es de 1.6x deuda neta sobre ebitda a septiembre de 2025. Con ello, la compañía cuenta con la deuda neta más baja reportada en los nueve primeros meses del año desde su cotización en bolsa, allá por abril de 2017.
Al cierre de la sesión, las acciones de Gestamp han caído un 1,78%, hasta situarse en los 3,30 euros.
Francisco J. Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp, ha asegurado que el "foco es mantener y fortalecer nuestro perfil financiero en una industria en profunda transformación, mejorando la rentabilidad mediante rigurosa eficiencia operativa y un estricto control de costes y fortalecer nuestro balance mediante la optimización del endeudamiento".
Asimismo, Gestamp ha hecho un ligero ajuste en sus previsiones para 2025. La multinacional espera una ligera mejora en la rentabilidad del negocio de automoción respecto al cierre de 2024. Para consolidar un año más su posicionamiento financiero, Gestamp espera generar un flujo de caja libre en línea con el 2024 y mejorar el nivel de apalancamiento de cierre de la compañía en 2024.