Un perro de agua en un coche apoyado en la ventanilla delantera.

Un perro de agua en un coche apoyado en la ventanilla delantera. istock

Mascotario

Entró en vigor: la DGT ya multa a los dueños de animales que lleven sueltos a sus perros en el coche con hasta 500 €

En un impacto a 50 km/h, la masa de un animal sin sujeción se multiplica por 35, convirtiéndolo en un proyectil mortal dentro del habitáculo.

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Angelica Rimini
Publicada

Con la llegada de las vacaciones estivales y el inicio masivo de las operaciones salida por carretera, los desplazamientos familiares en vehículo se multiplican exponencialmente.

En millones de estos trayectos, los perros y los gatos ocupan un lugar protagonista como un miembro más del hogar. Sin embargo, detrás del entusiasmo de las vacaciones se esconde una peligrosa asignatura pendiente: la seguridad vial de las mascotas.

Según revelan los últimos estudios del Real Automóvil Club de España (RACE), existe una preocupante paradoja entre la percepción del riesgo y la práctica al volante: aunque el 91% de los propietarios reconoce que es sumamente peligroso llevar al perro sin protección, uno de cada dos conductores admite desconocer la normativa que regula su transporte.

El mito de la "multa por perro"

Existe una creencia muy extendida de que la Dirección General de Tráfico (DGT) dispone de una sanción específica para animales sueltos. Sin embargo, la realidad jurídica es distinta: no existe un artículo concreto dedicado al transporte de mascotas en el Reglamento General de Circulación.

La obligatoriedad de llevar al perro correctamente sujeto se ampara en el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación, el cual exige al conductor garantizar en todo momento su propia libertad de movimientos, un campo de visión despejado y una atención constante a la conducción.

Si un agente detecta a un animal suelto capaz de interferir o distraer a quien maneja el volante, se sanciona por esta vía genérica. La cuantía económica de la infracción puede alcanzar los 500 euros, dependiendo de la gravedad o el riesgo apreciado por la autoridad.

"Llevar al perro sin sujeción no solo puede costar una severa multa económica, puede costar un accidente trágico. La seguridad vial y la tenencia responsable son dos caras de la misma moneda", advierte José Manuel Sánchez Trallero, director de Master Mutua.

La física del impacto

El trasfondo de esta norma trasciende lo económico y responde a estrictas razones biomecánicas. Las pruebas de choque realizadas por el RACE en colaboración con Royal Canin demuestran los efectos devastadores de viajar con animales desprotegidos.

En una colisión frontal a tan solo 50 km/h, la inercia provoca que el peso de un animal suelto se multiplique por 35. De este modo, un perro de tamaño medio de 20 kg sale disparado hacia adelante e impacta contra los ocupantes o el parabrisas con una fuerza equivalente a un objeto de 700 kg, comprometiendo gravemente la vida del propio animal y de los pasajeros.

Sistemas de retención homologados

Para viajar seguros y cumplir con la legalidad, los expertos recomiendan elegir el sistema adecuado según el tamaño del animal:

  • Transportín: Es el método más seguro para perros pequeños y medianos. Debe colocarse en el suelo del vehículo, tras los respaldos delanteros, o en el maletero en posición transversal a la marcha para razas grandes.
  • Arnés de doble anclaje: Diseñado para el asiento trasero. Fijado a los anclajes del cinturón de seguridad, evita que la hebilla ceda en un impacto.
  • Rejilla divisoria: Indicada para vehículos familiares o SUV. Separa el maletero del habitáculo, aunque se recomienda combinarla con un arnés o transportín para evitar lesiones internas al animal en frenadas bruscas.

Prevención económica y bienestar animal

Un siniestro con mascotas a bordo no solo tiene implicaciones físicas, sino también financieras. Contar con un seguro de salud para mascotas permite asumir los costes veterinarios de las lesiones que pueda sufrir el perro en un accidente. Pero, la cobertura de responsabilidad civil cubre los daños que pueda ocasionar a terceros.

"Preparar el viaje con la mascota debería incluir revisar las coberturas con la misma antelación con la que se hace la maleta. Muchas veces el propietario ya está protegido por su seguro de hogar o de autos y no lo sabe", señala Sánchez Trallero.

A todo ello se suma una recomendación crítica durante el verano: nunca dejar al animal solo en el interior de un vehículo estacionado, ni siquiera unos minutos, por el alto riesgo de sufrir un golpe de calor fatal.

La Ley 7/2023 de Bienestar Animal incide expresamente en la obligación de mantener condiciones adecuadas de ventilación y climatización en todo momento.

"Tenencia responsable, seguridad vial y tranquilidad económica son parte de lo mismo. Un seguro no evita el susto, pero evita que a ese susto se le sume un problema económico", concluye el director de Master Mutua.