Un gato oliendo una planta.

Un gato oliendo una planta. istock

Mascotario

Carlos Gutiérrez, veterinario: "Las plantas irritantes son un peligro para los gatos, pero otras son muy seguras"

El experto busca fomentar una convivencia armoniosa entre la pasión por la jardinería y el bienestar de los animales domésticos.

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Angelica Rimini
Publicada

Lograr una convivencia armoniosa entre los felinos y la vegetación del hogar es todo un reto, pero no una misión imposible.

A los gatos les encanta curiosear y morder hojas por naturaleza, una costumbre que pone en riesgo tanto su salud —si topan con especies venenosas— como la integridad de las propias plantas. Sin embargo, tener una casa verde y segura es viable si se toman decisiones informadas.

Para alcanzar este equilibrio, el veterinario Carlos Gutiérrez destaca que el éxito radica en evaluar dos factores fundamentales antes de meter una planta en casa.

El primero es el temperamento del gato, ya que es indispensable valorar si el felino "es más dado o menos dado a masticar plantas o a morderlas y se las encuentra en su camino".

El segundo factor es la toxicidad: el experto aconseja desechar radicalmente las plantas venenosas y evitar las irritantes, advirtiendo que si el gato las muerde, simplemente "le van a amargar".

Opciones seguras

Bajo esta premisa, existen numerosas opciones totalmente seguras que han sido probadas de primera mano con Alcachofo, el felino del experto.

Entre la variedad para interiores destaca la Maranta, una hermosa opción colgante de cuidados sencillos que solo pide luz indirecta y agua ocasional. También el Helecho Boston es una alternativa ideal, ya que a diferencia de otros de su especie, este es cero tóxico y se conforma con poca luz y algo de agua.

Si se busca color en las hojas, la Fitonia resulta espectacular con sus llamativas nervaduras en un ambiente bien iluminado, mientras que los rosales mini o de pitimí son perfectos para el exterior porque carecen de espinas y tienen tallos blandos, aunque exigen bastante sol y riego veraniego.

El abanico de opciones exteriores y resistentes es amplio. Las margaritas del cabo llenan de color balcones gracias a su origen africano, que las hace tolerantes al sol y al riego moderado.

Por su parte, las eucheras o campanillas de coral aportan tonos vibrantes a las zonas de sombra, resistiendo bien siempre que se cuide su sensibilidad al calor extremo.

Las campánulas ofrecen un porte colgante muy elegante con flores preciosas que aguantan el sol directo, y la malva se presenta como otra opción completamente inofensiva, con la única precaución de protegerla en primavera de los pájaros que buscan sus tallos para hacer nidos.

Bajo mantenimiento

Para quienes buscan bajo mantenimiento, las echeverias son suculentas que crecen prácticamente solas al sol y con riegos mínimos, evitando siempre el encharcamiento.

Finalmente, la alegría de Guinea regala una floración muy duradera si se coloca en zonas muy iluminadas, protegida de las heladas y con un riego constante en los meses de calor.

Como estrategia complementaria y para garantizar un "seguro de vida" a toda esta vegetación, el pasto para gatos es un recurso infalible.

Este preparado de semillas germinadas —que pueden ser de cebada, trigo, centeno o alpiste— ofrece tallos carnosos y blandos que resultan mucho más atractivos para el felino que cualquier otra planta, haciendo que se decante por él de forma natural.

Su cultivo es sumamente rápido, ya que brota en apenas tres o cuatro días con un poco de agua y sol.

Con estos cuidados y el apoyo de herramientas profesionales de consulta, como la completa base de datos de la Asociación Americana para la Prevención de la Crueldad con los Animales (ASPCA), es posible diseñar un entorno verde, estético y, sobre todo, libre de peligros para los miembros más peludos de la familia.