Blanca Suárez con uno de sus gatos.
La historia de amor de Blanca Suárez (37 años) y el "Trio calavera": los 2 gatos y el perro que lleva grabados en la piel
La vida de la actriz española gira entorno a sus mascotas, con quienes comparte sus rodajes, sus días de descanso y sus mejores momentos.
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Que Blanca Suárez es una de las actrices más cotizadas del cine español es un hecho. Lo que quizá no todo el mundo sabe es que, detrás de los focos, las alfombras rojas y los rodajes, se esconde una auténtica cat lover cuya vida gira en torno a su "familia peluda".
Su hogar en Madrid está gobernado por tres animales que ella misma bautizó cariñosamente como el "Trío Calavera": su perro Pistacho y, las verdaderas reinas de la casa, sus gatas Tapón y Pelusa.
Tres personalidades arrolladoras
La actriz es una firme defensora de dar segundas oportunidades y tanto sus felinos como su perro salchicha provienen de refugios. Tapón y Pelusa son dos gatas comunes europeas (las mestizas de toda la vida) que encontraron en la actriz a su humana ideal.
Tapón es una gata de pelaje atigrado gris y marrón, con una personalidad arrolladora que suele protagonizar los momentos más divertidos en las redes de la actriz.
Por su parte, Pelusa destaca por su elegante manto blanco y negro y unos llamativos ojos claros, siendo un poco más tímida pero inseparable de su hermana felina.
Camas de hotel y lectura de guiones
La rutina de Tapón y Pelusa combina la tranquilidad del hogar con la vida glamurosa de su dueña. En su día a día en Madrid, las gatas reinan en el salón, buscan los rayos de sol que entran por la ventana y ejercen de "coautoras" de los proyectos de Blanca.
Cuando la actriz tiene que estudiar un guion o preparar un personaje, es habitual que las felinas se tumben encima de los papeles reclamando mimos.
Además, rompen por completo el mito de que "se llevan como el perro y el gato". La convivencia con Pistacho es idílica; se han criado juntos y comparten siestas y juegos como una manada unida.
Pero lo más sorprendente de su rutina es su faceta viajera. A diferencia de la mayoría de los gatos, que sufren con los cambios de territorio, a Tapón y Pelusa les encanta la aventura.
Debido a los largos rodajes de Blanca, la actriz prefiere no separarse de ellas y se las lleva a los hoteles y apartamentos donde se aloja.
Las gatas se han adaptado a la perfección a esta vida nómada, explorando las habitaciones y disfrutando de los mimos en cada nuevo destino.
Tal es el apego de Blanca por sus mascotas que en una ocasión acudió con su perro Pistacho al plató del programa La Resistencia.
Entre risas, confesó al presentador que su idea inicial era llevar también a las gatas, pero que finalmente desistió por no armar "demasiado jaleo" entre los focos y el público.
Un amor grabado en la piel
El nivel de devoción de Blanca Suárez por sus animales llegó a su punto álgido cuando decidió llevarlos grabados en la piel para siempre. La actriz confió en la conocida tatuadora Andrea Morales para realizarse tres micro-tatuajes hiperrealistas.
En su costado lucen tres retratos en miniatura (de apenas 3.5 centímetros) que calcan a la perfección las expresiones de Pistacho, Pelusa y Tapón. Una muestra más de que, para Blanca, sus mascotas no son solo animales de compañía, sino una parte fundamental de su vida y de su identidad.