Los perros del Centro de Royal Canin en Francia.

Los perros del Centro de Royal Canin en Francia. Angelica

Mascotario

Más que oficinas, un hogar: así viven los perros y gatos que catan croquetas, diseñando el futuro de la nutrición

Viajamos a pocos minutos de Montpellier para entrar en el corazón del centro donde los perros y gatos prueban el alimento del futuro y viven rodeados de naturaleza.

Más información: Francia marca las normas: multan a una mujer por dejar a su perro encerrado en el maletero a más de 35 grados

Publicada

Montpellier no es solamente una de las ciudades francesas más vibrantes, jóvenes y fascinantes del sur de Francia. A unos 30 minutos en coche hacia el este de la ciudad, se encuentra la sede de Royal Canin, una compañía fabricante de alimentos para perros y gatos.

Desde que entras, no solo te invade el fuerte olor a croquetas, sino que también los aullidos de los animales que viven allí, en el Centro de Cuidado de Mascotas.

De la mano del equipo profesional de Royal Canin, pude visitar las instalaciones, darle amor a los peludos del centro y entender su filosofía.

Respeto y socialización

Lejos de ser un laboratorio frío, está diseñado bajo una filosofía muy estricta de bienestar animal, respeto y socialización.

La sede de Aimargues no es una oficina aburrida de corporación; funciona como un auténtico campus de innovación y bienestar animal. Fue una de las empresas pioneras en el mundo en permitir que los empleados vayan a trabajar acompañados de sus mascotas.

Y al lado del laboratorio donde producen más de x cantidades de croquetas, reside el espacio donde viven los perros y gatos. Al llegar, me acogieron dos cachorros moviendo la cola y pidiendo caricias. Irresistibles.

A mi alrededor, un espacio enorme albergaba las instalaciones donde los perros y los gatos juegan, comen y disfrutan de la vida. El centro está diseñado para recrear un entorno lo más natural y hogareño posible, minimizando el estrés de los animales.

Correr, jugar y socializar

Los animales no están en jaulas pequeñas. Los perros viven en pequeños grupos en caniles grandes con acceso a parques exteriores de césped donde correr, jugar y socializar.

Los gatos tienen salas comunitarias verticales con rascadores, juguetes, pasarelas elevadas y zonas de descanso individuales. Todos están supervisados por profesionales que se dedican a su bienestar: veterinarios, etólogos y cuidadores profesionales.

Con ellos, reciben sesiones diarias de juego, cepillado, paseos y adiestramiento en positivo para que estén estimulados mentalmente.

Los gatos de Royal Canin

Se cuida la iluminación natural y, dentro de las "casas" tienen árboles y plantas para que puedan interactuar con la naturaleza. En los alrededores del centro, hay una piscina para que los perros puedan bañarse y jugar en pequeños grupos en el agua.

Los catadores

La función de estos animales es puramente la de ser catadores. Royal Canin no realiza ningún tipo de experimentación invasiva (nada de cirugías, tesis de toxicidad o pruebas médicas dolorosas).

Su función es probar la palatabilidad y la digestibilidad. A todos los animales se les da a elegir dos tipos de croquetas diferentes para ver cuál les gusta más, cuál eligen primero y con qué velocidad comen.

Luego, se analizan las heces de los animales para comprobar que los nutrientes se absorben correctamente y que el alimento no les sienta mal. Nunca se les fuerza a comer.

Si no tienen apetito o muestran rechazo a un alimento de prueba, se detiene el test inmediatamente y se le da su comida habitual.

Un modelo de negocio específico

La presencia de estos animales en el centro de Aimargues no es accidental, sino que responde a una necesidad fundamental de su modelo de negocio: la nutrición basada en la observación real, no solo en fórmulas teóricas.

Aunque nuestro objetivo sea promover la adopción, estos animales no son rescatados de la calle, ni adquiridos de refugios. La inmensa mayoría provienen de criadores asociados con los que la marca colabora.

Al criarlos o traerlos desde cachorros, el equipo de veterinarios tiene un historial clínico completo de cada individuo desde su nacimiento.

Según los expertos que trabajan en la compañía, esto es crucial para la ciencia: saben exactamente qué han comido, cómo han crecido y cómo ha reaccionado su organismo a cada etapa de su vida. No hay sorpresas médicas que puedan invalidar un estudio nutricional.

Los perros y gatos no pasan toda su vida en el centro. Tienen una "edad de jubilación", generalmente alrededor de los 6 o 7 años, o antes si se estresan.

Cuando llega ese momento, la empresa gestiona su adopción definitiva, priorizando a los propios empleados de la compañía para que se los lleven a casa a vivir una vida familiar normal.

Es un área clave para la marca, ya que se basan en el principio de que "el animal es el centro" de sus decisiones de nutrición, y para diseñar un buen producto, primero tienen que escuchar lo que los propios perros y gatos tienen que decir.