Chloe.
España da un paso histórico: los museos ahora permiten la entrada de perros, gatos y hurones en sus salas
Esta nueva medida de Tenerife busca fomentar la convivencia y responder a la demanda de una sociedad cada vez más 'pet friendly'.
Más información: Un abogado animalista revela cómo viajar con mascotas sin problemas: "Sin cartel en la puerta, el acceso está permitido"
Hasta hace apenas unos días, entrar en un museo con un animal de compañía en España era una misión imposible, reservada exclusivamente para los perros guía.
Sin embargo, los Museos de Tenerife han decidido derribar los carteles de "prohibido el paso" para abrir sus puertas a un público nuevo: los visitantes de cuatro patas. Desde este mes, el MUNA y las sedes del Museo de Historia y Antropología permiten que perros, gatos y hurones recorran sus salas.
No se trata de una medida improvisada; forma parte de una estrategia integral que ya comenzó con la transformación del Recinto Ferial de Tenerife en espacio amigo de los animales el año pasado.
El objetivo es claro: adaptar las instituciones públicas a la realidad social de 2026, donde las mascotas son consideradas miembros de la familia (multi-species families).
No solo para perros
Lo más llamativo de la norma es la inclusión explícita de los hurones. Mientras que en otras ciudades europeas la apertura suele limitarse a canes de pequeño tamaño, Tenerife abraza su herencia cultural.
La isla canaria permite que estos pequeños mamíferos, muy populares en el archipiélago, también puedan disfrutar de la climatización y el ambiente relajado de una pinacoteca o un centro arqueológico.
Desafíos de conservación
Los expertos en conservación de la isla aseguran que, con un comportamiento responsable de los dueños, el riesgo es mínimo. Las salas cuentan con vitrinas reforzadas y se han diseñado recorridos específicos para evitar aglomeraciones que puedan asustar a los animales.
Con esta decisión, Tenerife se sitúa a la vanguardia de la oferta cultural europea, enviando un mensaje de tolerancia y modernidad: la cultura no está reñida con el amor por los animales.