Un perro en un bosque.
Los veterinarios coinciden: la procesionaria puede provocar desde una inflamación severa hasta la necrosis de la lengua
El experto Andrés Santiago lanza unos consejos para saber actuar si una oruga procesionaria pica a tu perro.
Más información: Llega a España el producto que puede salvar la vida a tu perro frente a la procesionaria: así es cómo funciona
Con la llegada del buen tiempo, las orugas procesionarias se convierten en el enemigo número uno de nuestros perros. Sin embargo, en torno a este peligro circula tanta desinformación como miedo.
El veterinario Andrés Santiago lo tiene claro y no se anda con rodeos. Tras publicar un vídeo sobre el tema que alcanzó un millón de visualizaciones, la polémica estaba servida.
Mientras unos usuarios relataban cómo sus perros casi mueren al contacto con una oruga, otros lo tachaban de mentiroso asegurando que "en su pueblo las tocaban y no pasaba nada".
Ante este caos de opiniones en redes sociales, Santiago es tajante con su postura profesional: "No soy el veterinario que se va a tirar al suelo con tu perrito a darle besitos. Ya te lo digo. Pero sí soy honesto". Su enfoque no busca la palmada en la espalda, sino la utilidad real para el propietario en un momento de pánico.
El tiempo
La realidad es que el contacto con los pelos urticantes de la procesionaria puede provocar desde una inflamación severa hasta la necrosis de la lengua o, en casos graves, el cierre de las vías respiratorias por shock anafiláctico.
Por eso, ante la duda y los comentarios contradictorios de internet, Santiago ha decidido poner orden lanzando una guía específica de actuación.
Si sospechas que tu perro ha tenido contacto con una oruga, el tiempo es el factor más crítico. La honestidad de la que presume el veterinario se traduce en consejos prácticos que dejan de lado las teorías de salón.
Lo primero es lavar la zona con agua templada, que ayuda a degradar la toxina, pero, vitalmente, sin frotar, ya que esto rompería más pelos urticantes liberando más veneno.
"Nunca utilices agua caliente para lavar ya que facilita la absorción de toxina. Tampoco uses antihistamínico humano. La dosis puede ser tóxica para el animal. Tampoco te quedes quieto esperando a que se mejore. La necrosis avanza en minutos".
Una ruta clara
Andrés Santiago sabe que, cuando tu perro se hincha o empieza a babear desesperadamente tras un paseo por el pinar, lo último que necesitas son debates de Instagram. Necesitas una ruta clara.
El agua fría y llevarlo inmediatamente a un veterinario es la primera herramienta diseñada para que los propietarios sepan reaccionar cuando cada segundo cuenta.
Al final del día, puedes leerte los miles de comentarios del reel si estás aburrido en casa, pero cuando la salud de tu perro está en juego, la honestidad profesional de un experto que no regala los oídos es lo que marca la diferencia entre un susto y una tragedia.
Santiago ofrece la información técnica necesaria sin adornos innecesarios, pidiendo a cambio solo una cosa: que los propietarios asuman la responsabilidad de estar informados antes de que ocurra el accidente.