Justin Bieber, Hailey Bieber y sus dos perros.

Justin Bieber, Hailey Bieber y sus dos perros.

Mascotario

Justin Bieber canta y agradece a sus mascotas en Coachella: los 3 perros, 2 gatos y un mono con los que comparte su vida

Encima del escenario del festival, el cantante de 'Baby' recuerda la importancia de las cosas simples de la vida: su esposa, su hijo y sus perros.

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"Mom and Dad, hallelujah; Hailey, babe, hallelujah; Baby Jack, hallelujah; Oscar, Piggy, hallelujah", canta Justin Bieber sobre el escenario del festival Coachella. Cubriéndose la cabeza con una sudadera roja, el artista logra crear un ambiente íntimo y emotivo para agradecer, a través de la música, los pilares que sostienen su vida actual.

El retorno de Kidrauhl, aquel niño de 13 años que conquistó YouTube con versiones de Chris Brown y Ne-Yo, ha conmocionado al mundo. Durante casi dos horas de actuación, Bieber repasó las etapas más significativas de su carrera, logrando que el público reviviera la misma euforia con la que escuchaba Baby hace 16 años.

Su mensaje central fue recordar al mundo lo que realmente le importa: las cosas simples de la vida. Como un concierto sin efectos especiales, un portátil, unos viejos vídeos y su familia.

Everything Hallelujah se presenta como un himno de gratitud doméstica, donde celebra las pequeñas cosas de su vida, el amor incondicional por su esposa Hailey, su hijo Jack, sus padres y de manera muy especial, sus mascotas: Oscar y Piggy.

Una familia Bieber multiespecie

Con este pequeño gesto, ante más de 250.000 personas, el cantante demuestra la inclusión de sus perros no solo en su concepto de familia, sino también en su lista de bendiciones vitales.

A lo largo de sus más de 15 años bajo los reflectores, Justin ha compartido su vida con numerosas mascotas, pasando desde los impulsos de la juventud hasta crear una familia multiespecie estable junto con su hijo, sus perros y sus gatos.

Justin con su perro Oscar.

Justin con su perro Oscar.

Todo comenzó en Stratford, Ontario. Antes de los millones de seguidores, estaba Sammy. Aquel pequeño Papillon no sabía de contratos discográficos ni de giras mundiales; solo conocía al niño de flequillo rubio que jugaba con él en el parque.

Sammy fue el ancla de Justin con su realidad antes de que el mundo lo reclamara. Cuando partió en 2014, Justin perdió no solo a una mascota, sino al último testigo de su infancia "normal".

OG Mally

La fama meteórica, sin embargo, trajo consigo una etapa de decisiones apresuradas. Hubo un tiempo en que los animales parecían accesorios de un estilo de vida frenético.

Todos recordamos a OG Mally, el pequeño mono capuchino que terminó siendo víctima de la burocracia en una aduana alemana, un episodio que se convirtió en una metáfora del aislamiento que Justin sentía en ese momento.

Luego vino Todd, el Chow Chow que parecía una nube blanca, cuya breve estancia en la vida del cantante dejó claro que, a veces, amar a un animal significa reconocer que no tienes el tiempo que él merece para sanar.

Como un hijo

Pero el caos dio paso a la redención. Con la llegada de Hailey a su vida, el hogar de Justin encontró un nuevo ritmo, y con ese ritmo llegaron Oscar y Piggy Lou.

Oscar, el pequeño Maltipoo, llegó en un momento de introspección para Justin. No era un accesorio; era un "hijo". Se convirtió en su sombra, viajando en su pecho en bolsas de marca o durmiendo sobre sus hombros mientras el cantante buscaba paz.

Poco después, Piggy Lou, una audaz Yorkshire Terrier, se sumó a la familia para aportar el caos necesario que solo un cachorro puede dar, completando el cuadro de una familia que ha aprendido a cuidar lo que ama.

Sushi y Tuna

Incluso con sus gatos, Sushi y Tuna, Justin ha demostrado una devoción que antes no conocíamos. En 2019, compró a dos felinos Savannah, una raza híbrida exótica que mezcla gatos domésticos con el serval africano.

Estos animales costaron aproximadamente 30.000 euros. Aunque su compra generó críticas de organizaciones pro-animales, como la ONG PETA, Justin ha demostrado ser un dueño dedicado.

Cuando Sushi desapareció en las colinas de California, el cantante no escatimó esfuerzos. Durante tres semanas de angustia, el mundo vio a un hombre desesperado por encontrar a su mascota.

El regreso de Sushi, flaco y asustado pero a salvo, fue una de las victorias más personales y genuinas del artista frente a sus fans.

Sushi, Tuna y Oscar.

Sushi, Tuna y Oscar.

Hoy, lejos de los escándalos, Justin Bieber ha encontrado en sus mascotas una fuente de paz inagotable. Después de cada actuación, vuelve a casa para bailar con Hailey, ver crecer a Jack y acurrucarse con sus perros en la cama.

Oscar, Piggy Lou, Sushi y Tuna no son solo los protagonistas de una de sus canciones o animales de compañía; son el corazón de su día a día, el recordatorio constante de que, al final, la verdadera felicidad se escribe con "h" de Hallelujah y de hogar.