La llegada de un caracal, Sorgo, en el centro de rescate AAP.

La llegada de un caracal, Sorgo, en el centro de rescate AAP. Cedidas

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España quiere endurecer la Ley de Derechos de los Animales: un nuevo Listado Positivo para regular la tenencia de animales exóticos

Un comité científico-técnico será el encargado de establecer un listado de forma objetiva, como ya hicieron en Holanda.

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En España hay 7,9 millones de animales de acuario, 5 millones de aves y 1,5 millones de reptiles y pequeños mamíferos exóticos, y muchos de ellos habitan en hogares sin recibir los cuidados adecuados.

Hace unos meses, se conoció el caso de una mujer que encontró a un petauro abandonado en una jaula, entre los arbustos del parque Santo Espíritu, en un rincón silencioso del extrarradio de Valencia.

"Muchas personas adquieren estos animales sin saber lo que necesitan, a veces influenciadas por las redes sociales al ver imágenes llamativas de petauros o servales", afirma Olga Martín Carrera, coordinadora de la coalición para el Listado Positivo y responsable de políticas públicas de la fundación AAP.

Como coordinadora de la Coalición, formada por tres organizaciones de protección animal, trabaja en impulsar el desarrollo del Listado Positivo, una norma para regular la tenencia de animales exóticos en España.

"Nos llegan peticiones de particulares que nos piden, por favor, que recojamos a su animal porque se dan cuenta de que no pueden cuidarlo. A menudo, no saben bien de qué especie se trata ni cómo atenderla, y su dieta es difícil de proporcionar".

Olga cuenta que, por esta razón, en el centro de rescate de Alicante reciben felinos como servales y caracales con malformaciones o huesos rotos debido a una alimentación inadecuada durante su crecimiento.

Ante la falta de información fiable, muchas personas recurren a foros y terminan cometiendo errores. Numerosos petauros desarrollan obesidad o incluso ceguera causada por diabetes, consecuencia de dietas inapropiadas.

"Además, son animales salvajes que no están adaptados a vivir bajo control humano. Al ser especies sociales que necesitan vivir en grupo, desarrollan anomalías en cautiverio, como la autolesión: se arrancan el pelo o se muerden la cola por la soledad".

El centro AAP

AAP Primadomus es un centro de rescate de mamíferos exóticos, aunque en sus orígenes también acogía aves y reptiles. Llevan más de 50 años funcionando en Holanda, y en 2009 se inauguró su sede en Villena (Alicante).

"Los animales que rescatamos provienen principalmente de tres situaciones. Una de ellas es el entretenimiento, en su mayoría circos". Aunque esta práctica ha disminuido, recientemente rescataron a un tigre procedente de Portugal.

Olga Bellón y chimpancé Tino al fondo.

Olga Bellón y chimpancé Tino al fondo. Cedidas

Olga explica que también provienen del tráfico ilegal. "Hemos trabajado mucho con el macaco de Berbería, una especie que durante años estuvo de moda y se traía de Marruecos, cruzando el estrecho, para ser mascota en Francia y España".

Además, más del 60% de los animales rescatados provienen de particulares. AAP realizó una campaña de concienciación y colaboración con la Guardia Civil y las autoridades francesas para rescatar animales incautados en las fronteras europeas.

Así nació el trabajo en torno al concepto de Listado Positivo, desarrollado junto a las autoridades de Holanda. Bélgica fue el primer país miembro en establecerlo en 2009, seguido por Lituania, Chipre, Luxemburgo y Francia.

Adelantar el problema

"Vimos que era importante encontrar una fórmula para limitar la accesibilidad a especies exóticas que no son adecuadas como animales de compañía". En un principio trabajaron con listados negativos, que prohíben especies consideradas invasoras o peligrosas.

"Sin embargo, esa aproximación es muy reactiva, porque se empieza a legislar cuando el problema ya existe". Y añade: "Lo novedoso del listado positivo es que se regula antes de que surja el problema, estableciendo una lista de especies permitidas como animales de compañía. Si no está en ese listado, no se puede tener".

Los criterios de inclusión se basan en el artículo 36 de la Ley de Derechos de los Animales (Ley 7/2023), que exige que las especies puedan mantenerse adecuadamente en cautividad y cuenten con información científica sobre sus cuidados.

Además, no pueden suponer riesgo de ser invasoras ni perjudicar la biodiversidad. También se consideran criterios de seguridad y salud pública: que no transmitan enfermedades zoonóticas, no sean venenosas y no sean potencialmente peligrosas para las personas o para otros animales.

"El Ministerio está trabajando en un real decreto, y un comité científico-técnico será el encargado de establecer este listado de forma objetiva", explica Olga. Este comité estará formado por académicos, científicos, veterinarios y representantes de ONG.

Es un proceso arduo y complejo: en Holanda, por ejemplo, se analizaron unas 3.100 especies de mamíferos para determinar cuáles eran adecuadas como animales de compañía.

Un reglamento ya existente

El reglamento internacional CITES regula el comercio de especies y prohíbe el tráfico de las más amenazadas. Sin embargo, hay especies no contempladas por CITES con mayor permisividad. Algunos países, como Brasil, piden ampliar la protección para animales como el perezoso.

Con la Ley de Bienestar Animal (8/2023) se aprobó la disposición transitoria segunda, que prohíbe la tenencia de animales peligrosos o que supongan una amenaza para la biodiversidad mientras se elabora el listado positivo.

Actualmente están prohibidos los artrópodos, peces, anfibios y reptiles venenosos, así como los primates y los reptiles que superen los 2 kg de peso adulto (excepto las tortugas). También se prohíbe tener mamíferos silvestres que pesen más de 5 kg, como caracales y servales, cuya venta es hoy ilegal en España.

León Ruru.

León Ruru. Cedida

Cuando entre en vigor el listado positivo, las personas que posean especies no permitidas podrán conservarlas si demuestran que las tenían antes de la ley, que las mantienen en buenas condiciones y que no crían con ellas.

Es una cláusula transitoria pensada para evitar la saturación de los centros de rescate y no generar alarma social. Sin embargo, "vamos tarde", advierte Olga.

Una norma flexible

Según la ley, el Gobierno debía aprobar este real decreto en un plazo máximo de 24 meses, lo que significa que tendría que haber estado listo para el 29 de septiembre de 2025. "Nos consta que están trabajando en ello y la idea es que esté aprobado a finales de año".

"Es importante recalcar que no se van a prohibir todas las especies, habrá margen. En Bélgica, por ejemplo, tienen más de 200 especies de reptiles permitidas". El listado positivo será flexible, y podrán incluirse o excluirse especies si hay evidencia científica avalada por el comité técnico.

"Hay mucho sufrimiento animal innecesario, y por eso hablamos de tenencia responsable: tener solo aquellas especies que realmente se puedan mantener en un hogar. De lo contrario, no es responsable".