Un gato sphynx.

Un gato sphynx. Istock

Mascotario

Países Bajos endurece la norma: prohíbe tener y criar gatos de estas 2 razas con graves malformaciones genéticas

Estas restricciones surgen debido al sufrimiento crónico que padecen estos animales, incluyendo dolores articulares severos.

Más información: Casi 6 millones de gatos de compañía viven en hogares españoles: el gasto para comida alcanza los 29.200 millones de euros

Angelica Rimini
Publicada

Los Países Bajos han dado un paso drástico en favor del bienestar animal con una medida que endurece la legislación. Ahora se prohíbe no solo la cría, sino también la tenencia de ciertas razas de gatos: Sphynx y Scottish Fold.

Esta restricción legal también afecta a otros felinos sin pelo y a aquellas razas que sufren malformaciones físicas intencionadas, como los gatos braquicefálicos, entre los que destacan los persas.

Al respecto, la veterinaria Eva Salvador ha manifestado su firme apoyo a esta prohibición, revelando la cruda realidad médica que se esconde tras la llamativa apariencia de estos animales.

Sobre los Scottish Fold, Salvador explica que, aunque socialmente puedan parecer "monísimos", sus características orejas dobladas son el resultado de "una mutación en el cartílago de todo su cuerpo".

Esta dolorosa condición genética les provoca "unos dolores horrorosos y unos problemas articulares increíbles" a lo largo de toda su vida.

En el caso de los gatos Sphynx (esfinges), la experta advierte que se trata de la raza felina con la menor esperanza de vida, ya que su genética está asociada a una preocupante cantidad de problemas cardíacos.

A esto se suma el sufrimiento inherente de su mutación, puesto que la veterinaria considera una condición "antinatural" la ausencia total de pelo y bigotes en estos felinos.

Una crisis de salud

El análisis de Salvador va más allá de los gatos afectados por las leyes de los Países Bajos; ella defiende que estas prohibiciones deberían aplicarse en todos los países y abarcar a muchas otras razas, tanto felinas como caninas.

Su principal preocupación se centra en los animales braquicéfalos (de hocico chato). "No puede ser que hayamos creado unos animales que tienen problemas hasta para respirar, que cada segundo de su vida es una angustia porque no consiguen que pase aire por sus diminutas y arrugadas narices", declara la veterinaria.

La gravedad anatómica de estos animales es tal que, tras someterse a cirugías, se sienten "más a gusto con un tubo metido en la tráquea" porque es el único momento en el que logran respirar con normalidad.

La cría selectiva humana también ha generado deformidades craneales extremadamente severas en ciertos perros. La moda actual de los "perros salchichas" tampoco escapa a sus advertencias.

La tendencia de criarlos para que sean "cada vez más largos y más bajitos" les otorga unas "patitas ridículas y unas espaldas tan frágiles" que los hace sumamente propensos a sufrir constantes hernias.

El trágico desenlace para muchos de estos perros implica pasar por el quirófano en innumerables ocasiones, para terminar, en muchos casos, completamente paralíticos y sin poder moverse.

Un llamado a frenar la cría irresponsable

La conclusión de la veterinaria es tajante respecto a la intervención del ser humano en la genética de los animales de compañía.

Denuncia que hemos criado a estos animales por mero capricho estético, lo que ha dado lugar a un millón de razas que padecen constantes problemas de salud por nuestra culpa.

"Ya me parece inhumano y creo que se debería prohibir y que hay muchas razas que deberían dejar de existir", sentencia Salvador de forma contundente.