Un gato.

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Mascotario

Una dueña de un gato confirma que, si tu mascota sube 10 gramos de peso, supone ganar un 25% más que un humano

Los veterinarios insisten en que el sobrepeso no es un problema estético, sino un asunto de salud que puede afectar su bienestar general.

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Angelica Rimini
Publicada

El cuidado del peso en nuestras mascotas es un aspecto fundamental para garantizarles una buena calidad de vida, y el caso de Gabriel es un claro ejemplo de los desafíos que esto conlleva.

Cada vez más veterinarios insisten en que el sobrepeso no es un problema estético, sino un asunto de salud que puede acortar la esperanza de vida de los animales y afectar su bienestar general.

En este contexto, la historia de Gabriel, un gato doméstico con problemas de obesidad, se ha convertido en una valiosa lección sobre la importancia de la prevención y la constancia en el cuidado diario.

Su dueña, Mafe Prieto, decidió documentar el inicio del plan de pérdida de peso de Gabriel para concienciar sobre este problema, mostrando de manera honesta las dificultades que implica cambiar los hábitos alimentarios de una mascota.

Un plan de dieta

"Si Gabriel fuera un humano, tendría 30 kg de sobrepeso". En términos exactos y adaptados a su tamaño, la profesional detalla que el gato tiene "1.735 gramos de más", una cifra que, aunque pueda parecer pequeña, representa un exceso considerable para su estructura corporal.

Para abordar el problema, se ha diseñado un plan de alimentación estrictamente medido, basado en la cantidad exacta de alimento balanceado seco que debe consumir en un día para alcanzar su peso ideal.

"Me puse manos a la obra y calculé la cantidad de alimento que debe comerse en 24 horas", explica Prieto. Uno de los impactos visuales más notables de este nuevo régimen ha sido la reducción drástica de las porciones.

Al mostrar la ración diaria, la experta reconoce que a primera vista parece muy poca comida, pero recalca que está formulada para cubrir todas sus necesidades nutricionales: "Miren la cantidad tan poquita que es. Y en realidad, con esto, es más que suficiente".

Disciplina y constancia

El éxito de este plan no depende únicamente del control de las cantidades, sino también de la disciplina y la constancia. Un reto importante es enseñar a Gabriel a comer despacio y evitar que consuma todo el alimento de una sola vez.

Para ello, se están utilizando estrategias como dividir la ración en varias tomas al día y fomentar la actividad física con juegos que estimulen el movimiento. La meta no es solo que Gabriel pierda peso, sino que adopte un estilo de vida más saludable y activo.

Al final, su historia refleja el compromiso de muchos dueños que, como Mafe, buscan ofrecer a sus compañeros peludos una vida más larga, plena y equilibrada.