Dina con su gata.

Dina con su gata. YouTube: Nutkat Dubai

Mascotario

Dina Taji, entrenadora de fitness, rescata a más de 2.500 gatos en Dubái: 40 viven con ella en su casa

A través de su organización, ella gestiona cuidados médicos complejos y ofrece refugio en su propio hogar.

Más información: La crisis silenciosa de las mascotas en Dubái: más de 1.000 animales abandonados aunque la Ley lo prohíbe

Publicada

Lo que comenzó como un simple gesto de compasión se ha transformado en una misión de vida monumental. Dina Taji era una entrenadora de salud y fitness que ha vivido en Dubái durante unos 20 años.

Sin embargo, su vida cambió cuando empezó a cuidar de los más vulnerables, los que la gente deja en las calles como si fuera basura, los que, ahora más que nunca, necesitan ayuda.

En los últimos 18 meses, Dina ha logrado rescatar a más de 2.500 gatos y actualmente tiene a cerca de 470 felinos bajo su cuidado.

Los inicios de una gran misión

La labor de Dina comenzó de forma modesta, creando estaciones de alimentación para los gatos que veía fuera de los supermercados. Sin embargo, al empezar a recorrer los vecindarios de Dubái en bicicleta, la cantidad de gatos necesitados se hizo cada vez más evidente.

Sin embargo, fue cuando encontró a un gato en estado crítico en una zona industrial que todo cambió radicalmente. Al no tener dinero en ese momento, Dina pidió ayuda en Facebook, donde decenas de personas se ofrecieron a contribuir económicamente para salvarlo.

Lamentablemente, al regresar al lugar, el gato había desaparecido. Esta experiencia marcó profundamente a Dina: "Realmente me traumatizó. Eso es con lo que muchos de nosotros, los rescatistas, luchamos emocionalmente", confiesa, señalando también la dificultad de que las clínicas veterinarias exigen pagos por adelantado para atender las emergencias.

El poder de la esperanza

A pesar de los obstáculos, Dina ha sido testigo de recuperaciones que parecen milagrosas. Un ejemplo es Hope, un gato que sufrió una profunda mordedura en el cuello, dejándolo completamente paralizado e incapaz de mover la cabeza.

Los veterinarios advirtieron que sería un caso neurológico muy difícil, pero Dina decidió darle una oportunidad y cuidarlo de cerca. Hoy en día, Hope camina y se fortalece diariamente. "Esta es una de las cosas más importantes que tenemos que recordarnos: siempre tener esperanza", declara Dina.

Otro caso inspirador es el de Shea, una gata que fue encontrada paralizada cuando era apenas una cría. Poco a poco, gracias a los cuidados de Dina, la gata recuperó la movilidad de sus patas, demostrando que el sacrificio no debe ser la primera opción. "Tienes que darles tiempo para recuperarse y para sanar".

El desafío logístico y económico

Mantener a casi 500 gatos es una responsabilidad enorme. Para hacer frente a los altos costos veterinarios, Dina aprendió a administrar medicamentos y tratar afecciones comunes directamente en su casa, donde convive con 40 gatos que se esparcen por su gran jardín y en camas especiales detrás de su sofá.

Para prevenir el sufrimiento continuo, Dina es una firme defensora del método TNR (Atrapar, Esterilizar y Retornar), la única forma efectiva de evitar la sobrepoblación en las calles.

Además, mantiene un control riguroso de cada animal y es completamente transparente con los adoptantes, mostrándoles los videos de los rescates y los diagnósticos médicos para asegurar que las familias estén preparadas para cualquier tratamiento futuro y no devuelvan a los animales.

La raíz del abandono en los Emiratos Árabes Unidos Según Dina, gran parte de la crisis de abandono de mascotas en el país no proviene de los ciudadanos locales, sino de expatriados.

Muchas personas llegan de diferentes partes del mundo por trabajo, pero si son despedidos y se ven obligados a abandonar el país, no pueden costear los 3.000 o 4.000 dirhams necesarios para llevarse a sus mascotas con ellos.

"La gente realmente necesita entender que cuando acoges a un gato, tienes que asegurarte de hacerle sus chequeos anuales [...] es como un niño". Muchos de los gatos que rescata pasan de vivir en hogares amorosos a terminar traumatizados y perdidos en la calle.

Un llamado a la compasión

Para Dina, todo gato merece respeto y amor, sin importar de dónde venga, recordando que incluso el Corán enseña a respetar a los animales tanto como a los humanos.

Finalmente, Dina recuerda a la comunidad que adoptar no es la única forma de ayudar: "La gente no siempre tiene que adoptar para hacer la diferencia. También pueden ser hogares de acogida temporal".

Al brindar un hogar temporal, los voluntarios permiten que los rescatistas como ella puedan seguir salvando vidas y sacando a más animales de las calles.