La pastora inglesa que inspiró la canción de los beatles 'Martha My Dear'.

La pastora inglesa que inspiró la canción de los beatles 'Martha My Dear'. Foto de archivo

Mascotario

Paul McCartney (83) y su amor por Martha, la pastora inglesa protagonista de una de sus canciones más conocidas

"Martha my dear" es la obra que trata sobre su primera perra y con la que tuvo desde entonces una conexión muy especial.

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Paul McCartney (83), cantante, compositor e integrante de uno de los grupos más conocidos del s.XX, The Beatles, es una de esas personas a las que un pequeño peludo de cuatro patas les robó el corazón desde bien joven.

Y no es difícil entender por qué, desde niño, el músico inglés soñaba con tener una mascota, pero su situación familiar convirtió ese deseo en algo inalcanzable durante muchos años. Aun así, la ilusión nunca se apagó.

Finalmente, una vez independizado, McCartney pudo cumplir aquel anhelo y darle un hogar a Martha, una pastora inglesa que se convirtió en su fiel compañera durante 16 años. Su vínculo fue tan profundo que, tal y como ha confesado el propio artista, nunca llegó a olvidarla. Y es que Martha dejó una huella imborrable en su corazón… y también en su música.

Martha My Dear

Hay algo que se debe aclarar antes de empezar a analizar la canción, y es que el artista no reveló, hasta 20 años después, que la letra iba dedicada a su perrita, a pesar de las miles de especulaciones que apuntaban a que esta trataba del amor platónico a una mujer.

Y no resulta extraño. Cuando escuchamos algo que habla de un amor leal, puro e incondicional, rara vez pensamos que ese sentimiento pueda estar dirigido a un animal. Sin embargo, la realidad es bien distinta: no existe un amor más sincero y profundo que el que una mascota siente por su dueño.

Eso es precisamente lo que McCartney quiso transmitir en este tema del White Album. A través de sus versos, el músico deja entrever una serie de consejos dirigidos a Martha, hablándole de su lugar en un mundo que, en muchas ocasiones, era incapaz de comprenderla o reconocerla. Un homenaje íntimo y delicado a un vínculo silencioso, pero eterno.

La primera de muchos

Martha llegó a la vida del cantante de los Beatles en 1965 y, desde entonces, en su casa nunca ha faltado la compañía de los perros.

De hecho, fue tal su amor por esta perra, que su siguiente compañero, Arrow, es hijo de la pastora inglesa y, así, sucesivamente, su casa fue llenándose generación tras generación de animales.

Gatos, perros, caballos, gallinas o pequeños roedores eran solo algunos de los peludos que se podían encontrar en la casa de McCartney que, desde que Martha llegó a su vida, nunca más volvió a estar vacía.