Pedro Navarro (Ojén, 1957) lleva apenas un mes en el cargo de presidente del Colegio Oficial de Médicos de Málaga. Conoce perfectamente la entidad que ha comenzado a dirigir, ya que ha sido vicepresidente con Juan José Sánchez Luque. Para él, Navarro sólo tiene buenas palabras: "Ha sido un honor trabajar con él. Le debo parte de la experiencia que puedo atesorar hoy".

Noticias relacionadas

El balance que hace de la gestión de su predecesor es positivo. Aunque pudiera parecer que la de Navarro es una candidatura continuista, él mismo se encarga de matizarlo: "El nuestro es un proyecto garantista, no continuista. Ha habido un cambio radical: de los quince miembros de la directiva, once son nuevos".

"Vamos a hacer cosas nuevas, lo que ahora no funciona con la celeridad o todo lo bien que quisiéramos, cambiará y lo vamos a hacer innovando", indica el presidente de los facultativos malagueños. Navarro habla de su plan estratégico: "Queremos cuidar a los médicos en lo que ocurre en el día a día. Tenemos que dar valor a la importancia de la mujer en la profesión, buscar la conciliación en la vida laboral y familiar de los profesionales".

Gestión de la pandemia

¿Qué balance hace de la gestión sanitaria durante la pandemia hasta el momento?

Yo creo que la gestión es buena. Hay que tener en cuenta que en Andalucía hemos estado muy mediatizados por la recepción de vacunas, cuya compra se ha realizado a nivel estatal. Aquí se han tomado medidas acertadas.

Por supuesto que se ha improvisado, pero a todos nos ha cogido de sorpresa. Hemos implantado la telemedicina y su coexistencia con la presencial… se han ido adaptando medidas sobre la marcha. Lo más grave ha sido el asunto de las vacunas. Si no disponíamos de ellas, no podíamos llevar el ritmo deseado. El esfuerzo de los sanitarios, los médicos, ha sido titánico. La primera etapa fue de total incertidumbre.

Los datos de Málaga han sido preocupantes en las últimas semanas, ¿hay una explicación?

La explicación creo que es que Málaga tiene una movilidad de población tremenda. Ahora en verano con el turismo, los vuelos… todo eso favorece el contagio. No hay que echar toda la culpa a los jóvenes, pero sí han tenido que ver en la incidencia. El joven estaba en las aulas y controlado, pero al llegar el verano y las vacaciones, los jóvenes no tienen de por sí una sensación de peligro con respecto al virus y eso influye. Por supuesto, también ha influido la llegada de la cepa Delta.

Hace unos días el consejero Aguirre tuvo que recordar la importancia de la vacuna en las embarazadas, ¿cree que no han cuajado los mensajes de las autoridades?

Las embarazadas tienen un gran sentido de responsabilidad sobre el bebé. La vacuna ha levantado alguna suspicacia porque su desarrollo ha sido muy rápido y eso ha creado alguna incertidumbre. Recordemos que las vacunas se han desarrollado rápido, sí, pero no mal. Todos los recursos en investigación se han puesto en ella.

La mayoría de las embarazadas se han vacunado y con esta quinta ola se ha visto la importancia que tiene la enfermedad en las gestantes. Con la vacuna se protege la madre y el bebé. Pasar la Covid-19 durante un embarazo tiene riesgos para los dos; con la vacuna, los anticuerpos se traspasan.

¿La consulta telefónica ha venido para quedarse?

Sí. Y tantas cosas. Por ejemplo, será impensable ver a los médicos pasar consulta sin mascarilla.

Como pediatra, ¿hasta qué punto considera positiva la consulta telefónica en su especialidad?

Entiendo que la consulta telefónica es muy buena. El pediatra o el médico de familia conoce muy bien a su cupo y los perfiles de cada uno: el responsable, el ansioso… El hecho de que tú lo llames ayuda. Hay otra cosa importante: hay mucha consulta que se puede solucionar telefónicamente.

Por ejemplo, en pediatría, aclarar qué medicamentos hacen falta, cuáles son las pautas alimentarias, resolver dudas en la crianza. Hay mucha demanda que se puede solucionar por teléfono. Las madres lo han aceptado muy bien porque es más fluida la comunicación.

A todos los niños que hace falta, con algo que objetivamente no se puede ver, se le dice que pasen por consulta. Es un filtro. Si la consulta telefónica se lleva bien, es muy positiva para los profesionales y los pacientes.

Nuevo hospital

El nuevo hospital de Málaga es una buena noticia, ¿pero hay profesionales para cubrir tantas necesidades?

Esa es una pregunta complicada, porque nosotros estamos viendo que además de que faltan médicos estamos denunciando la fuga de talento. Si nuestros profesionales, formados con dinero público, se van fuera de la comunidad porque ofrecen mejores condiciones, estamos perdiendo ese talento. Con lo cual, la administración tiene que hacer un gran esfuerzo para que se queden. Y eso depende de las condiciones laborales: económicas y de duración de contratos.

Además, en las últimas semanas se han anunciado nuevos centros de salud para Rincón y Nerja, localidades que han multiplicado su población. ¿Ha sido Málaga la gran olvidada en la gestión sanitaria pública?

Málaga tiene una ratio con respecto al resto de provincias de población/camas que era desproporcionado. Con este hospital de 800 camas y 200 consultas la ratio se iguala. No creamos que van a sobrar camas. También nos faltarán recursos sanitarios y hay que seguir invirtiendo. Han sido muchas legislaturas demandando y nunca se ha invertido. Lo dijo Juanma Moreno: ya no hay vuelta atrás.

Desde el colegio estaremos muy pendientes de que los plazos de construcción se cumplan y no se demore. Hay que dotarlos tanto de material como de profesionales. Sin personal no puede funcionar una institución.

¿Sería la gestión del MIR por las comunidades autónomas algo positivo?

En absoluto, eso es algo desacertado. En primer lugar, porque si empezamos a desmembrar, al final habrá 17 MIR, rompe también con el principio de equidad, con la misma dificultad para todos. Si se hace el MIR de una forma individual, puede haber matices que vayan más allá del propio objetivo profesional del MIR. Por ejemplo, si empiezan a valorar el idioma u otros elementos no objetivos. El examen debe ser el mismo para toda España y que sea igualitario para todos y controlado por el Ministerio.