Dani García en 'El Hormiguero'

Dani García en 'El Hormiguero' Atresmedia

Gastronomía

Dani García, cocinero: "Los restaurantes deberían reflexionar y ser más caros los sábados y más baratos los lunes"

La defensa del chef de los precios dinámicos responde a un argumento que es puramente económico: los fines de semana concentran la mayor demanda, mientras que lunes, martes y miércoles requieren estrategias para llenar los restaurantes.

Más información: Juan, camarero de la churrería más antigua de Málaga: "Mantenemos la misma receta desde 1932"

Publicada
Actualizada

Las claves

El chef Dani García propone que los restaurantes apliquen precios dinámicos según el día de la semana.

Sugiere que los sábados los precios sean más altos y los lunes más bajos para ajustar la oferta y la demanda.

La idea busca llenar los restaurantes en días de menor afluencia y maximizar ingresos en los días de mayor demanda.

Actualmente, la hostelería suele mantener precios uniformes para evitar comparaciones entre clientes.

Salir a comer fuera sigue siendo, para muchos, uno de los pequeños lujos de la vida más apreciados. Sentarse a una mesa, elegir un plato y dejar que otros se encarguen de todo lo demás forma parte de esa experiencia que mezcla placer y comodidad; y más si tenemos algo que celebrar.

Sin embargo, al otro lado de la mesa, los hosteleros echan cuentas y se enfrentan a una ecuación económica cada vez más compleja que tensiona a un sector acostumbrado a trabajar con márgenes estrechos y costes imprevisibles.

El chef malagueño Dani García, referente de la alta cocina española y empresario con presencia internacional, abordó precisamente esa cuestión durante su última intervención en el programa El Hormiguero, donde compartió una reflexión poco habitual y original: los precios dinámicos.

A su parecer, la hostelería está sujeta a muchos factores diversos que van más allá de la energía que consumen, el precio de la materia prima o los salarios que pagan a sus empleados. Según relató el propio Dani García, en campañas como la de Navidad, hay restaurantes que no pueden mantenerse sirviendo marisco porque no tienen margen, ante los altos precios en los que se coloca este manjar.

Por ello, el chef lanzó una idea que, aunque se ha comentado en el sector, todavía no ha dado el salto definitivo a la práctica generalizada, Igual que los hoteles varían sus precios en función de su ocupación y las aerolíneas en función de la demanda, el cocinero malagueño cree que los precios de un plato en un restaurante deben cambiar o bien en función de la estacionalidad o hasta dependiendo del día de la semana en el que se deguste.

Yo creo que los restaurantes, algún día, deberían hacer una reflexión y decir 'oye, tenemos que hacer cosas de estas, los lunes más barato y los sábados más caro'. ¿Por qué? Porque a mí los sábados, los domingos y los viernes me sobra gente, necesito más gente los lunes, los martes y los miércoles. Al final, oferta y demanda es lo que pasa...”, planteó. El argumento es puramente económico: viernes, sábados y domingos concentran la mayor demanda, mientras que lunes, martes y miércoles requieren estrategias para llenar los restaurantes.

Se trata, en esencia, de aplicar la lógica clásica de oferta y demanda a un sector que históricamente ha preferido mantener precios uniformes para no generar la sensación de agravio comparativo entre clientes. ¿El cliente se adaptará? El tiempo lo dirá, si finalmente se toma esta medida.