Una imagen de la puerta precintada, en el número 23 de la calle Tulipán.

Una imagen de la puerta precintada, en el número 23 de la calle Tulipán. EP - Álex Zea

Mijas

Las incógnitas del doble crimen de Mijas: centran la investigación en el entorno sentimental de María y Patricia

Analiza los móviles de María, Patricia y su entorno mientras baraja la violencia de género, una venganza o una discusión que acabara a cuchilladas.

Más información: Un incendio destapa el brutal asesinato a puñaladas de Mari y Patricia, madre e hija, en Mijas: "Merecen justicia"

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Las claves

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María y Patricia, madre e hija de 61 y 31 años, fueron halladas muertas con heridas de arma blanca en su vivienda incendiada en Mijas.

La Guardia Civil centra la investigación en el entorno sentimental de ambas, incluyendo parejas y exparejas, y analiza los móviles de allegados.

El principal sospechoso es una expareja de María con antecedentes de violencia de género, aunque no se descartan otras hipótesis como venganza o discusión.

La familia era muy conocida en el barrio y regentaba una empresa local; la tragedia ha conmocionado a la comunidad de Las Lagunas.

¿Quién mató a María y Patricia en Mijas? Más de 30 horas después de que esta madre y su hija, de 61 y 31 años, fueran halladas sin vida en su vivienda de la calle Tulipán de Las Lagunas de Mijas, la Guardia Civil no tiene respuesta a la pregunta, aunque sí nuevos detalles.

Fuentes de la investigación consultadas por EL ESPAÑOL de Málaga han confirmado que madre e hija presentaban diversas puñaladas y que en la estancia de la vivienda donde aparecieron los cuerpos, en la cocina, había un líquido inflamable, con el que se habría provocado el incendio que a las 2.15 horas del pasado miércoles hizo saltar todas las alarmas.

Fue a esa hora cuando el Servicio de Emergencias 112 de Andalucía recibió la primera llamada alertando del suceso. El fuego, según esta hipótesis, se habría creado para eliminar pruebas y deshacerse de los cadáveres de ambas mujeres.

La Guardia Civil trabaja además con un dato que sitúa el inicio de la tragedia antes incluso de la llegada de los Bomberos.

Parece que Ángel, el novio de Patricia, recibió un mensaje de madrugada que le chocó y se presentó poco después en la vivienda de su suegra ya que la joven no respondía.

El contenido de ese mensaje habría sido lo bastante preocupante como para que el joven acudiera a la casa pese a la hora. Al llegar se encontró los cadáveres de ambas mujeres en el suelo de la cocina, con el incendio ya iniciado y todo lleno de humo.

Fue él quien pidió auxilio a gritos para intentar sacarlas de la vivienda, algo que no pudo lograrse hasta la llegada de los Bomberos y los servicios sanitarios, que nada pudieron hacer por salvarles la vida.

El rastreo de los móviles

Para tratar de reconstruir los movimientos de las horas previas al crimen, la Guardia Civil dispone de un amplio listado de números de teléfono que se están analizando para determinar su geolocalización antes del aviso al 112.

Entre ellos figuran los móviles de María, de Patricia, del novio de esta y de otras personas del círculo de allegados a la familia.

Un equipo de la Policía Judicial de Málaga se ha desplazado a Las Lagunas para dar apoyo a la unidad de Mijas en las pesquisas.

El foco, en el entorno sentimental

La investigación ha arrancado por el círculo sentimental de madre e hija, lo que incluye tanto a exparejas como a parejas actuales.

El principal sospechoso sería una persona que habría mantenido una relación sentimental en su momento (no ha trascendido si hasta la actualidad o en el pasado) con María y que tendría, según explican fuentes cercanas a la investigación, antecedentes por violencia de género.

La Guardia Civil está tratando de localizarle para aclarar si actualmente seguían siendo pareja o no, además de interpelarle qué estaba haciendo y dónde se encontraba en las horas previas al doble homicidio.

Los investigadores no descartan tampoco otras vías como indagar en el pasado sentimental de Patricia, que estaba a punto de mudarse a Málaga para vivir con Ángel, una circunstancia que no se descarta que hubiera podido desencadenar algún tipo de reacción violenta.

Al margen de esta vía, los agentes van a explorar también el entorno familiar y social de las dos víctimas.

Las hipótesis que maneja la Guardia Civil van, así, desde la violencia de género hasta una venganza, sin descartar tampoco una discusión que se fuera de las manos y acabara a cuchilladas. Los investigadores valoran igualmente que madre o hija hubieran podido ser víctimas colaterales, es decir, que se encontraran en el lugar y el momento inapropiados cuando ocurrieron los hechos.

Ninguna de las dos mujeres figura en el sistema VioGén por violencia de género.

Los vecinos, preguntados por una posible relación sentimental de María, han explicado a este periódico que recientemente no la habían visto con ningún hombre y que siempre la veían comprando sola por el barrio. A Patricia sí la habían visto con su pareja, aunque insisten en que se comportaban "como dos chavales normales" y que estaban muy contentos.

Una familia muy conocida en el barrio

La tragedia ha sacudido especialmente a Las Lagunas porque todos conocían a la familia, que llevaba más de veinte años viviendo allí.

El padre de María, Salvador Ruiz Santos, al que los vecinos más mayores llamaban "Santos", fundó la empresa de hormigón proyectado que la familia regentaba en la misma vivienda donde residían. La desgracia ya había golpeado antes a la familia, hace más de un lustro, cuando Salvador falleció en un accidente de moto.

Tras su muerte, el negocio quedó en manos del resto de la familia. Actualmente, sus hijos Patricia y Daniel seguían trabajando en él, también su yerno, Ángel. María, aunque recibía parte del reparto económico de la empresa, además, contaba con una ayuda asistencial y participaba en el programa de renta básica para parados de larga duración, aunque algunas fuentes aseguran que también hacía "trabajillos" de limpiadora por el barrio.

Todos describen a la familia como "trabajadores" y "buenas personas". Patricia seguía viviendo con su madre, aunque ya tenía prácticamente lista una vivienda en Málaga, donde iba a instalarse junto a su pareja.

Su hermano ya no residía en la casa familiar, aunque pasaba, como Ángel, horas y horas allí por motivos laborales.

La Guardia Civil no ha facilitado, por el momento, ningún dato sobre la identidad del autor o autores de las puñaladas y el posterior incendio de la vivienda. La investigación permanece abierta.

Todas las hipótesis abiertas

El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, ha incidido este jueves en que todas las hipótesis están abiertas y no se descarta, por tanto, la violencia de género en relación con el doble crimen ocurrido este pasado miércoles en la localidad malagueña de Mijas, donde dos mujeres, madre e hija, fueron encontradas fallecidas con heridas de arma blanca en una vivienda incendiada.

Salas, tras ser cuestionado por los periodistas, ha reiterado que "todas las hipótesis están abiertas", por lo que ha insistido en no desvelar más detalles del operativo; pero "a buen seguro de que con la profesionalidad de la Guardia Civil llegaremos a éxito como suele ocurrir en estos casos".

Cuestionado, en concreto, sobre si la principal hipótesis en la que se está trabajando es la violencia de género, ha sostenido que "se trabaja en todas las hipótesis y una de ellas, evidentemente, es la violencia de género, como no puede ser de otra manera en caso de muerte violenta de una mujer, en la cual, desgraciadamente, muchas de ellas nos llevan a ese camino". "Evidentemente no se puede descartar, es una de las hipótesis que está en la investigación", ha añadido.

En relación con la posibilidad de que pudiera tratarse de un robo, Salas ha vuelto a insistir en que "todas la hipótesis están abiertas, se sigue trabajando en ello y creo que en poco tiempo podremos responder a esas preguntas".

Asimismo, el subdelegado del Gobierno en Málaga ha condenado el doble "asesinato terrible que hemos vivido en el municipio Mijas", que "sobrecoge a cualquier persona".

Por último, el subdelegado ha mostrado "máximo respeto" al trabajo de la Guardia Civil, "que está en ello, está en plena investigación y estoy seguro que después de esa investigación dará su fruto".

"Ahora mismo con las víctimas se ha acabado la autopsia, se está a la espera del informe toxicológico para determinar las causas de la muerte y todas las vías, todas las hipótesis, están abiertas y se sigue investigando", ha abundado.