Infografía de la ordenación prevista para los suelos de Cortijo de Torres, en Málaga.
Málaga alimenta otro año el vacío de Cortijo de Torres: 141.660 metros de suelo estratégico siguen en el cajón
Mientras el Ayuntamiento da el primer paso para ordenar la ampliación del Palacio de Ferias, el grueso de los terrenos del Real de la Feria continúa sin novedades años después de que se plantease su transformación.
Más información: Málaga da el paso clave para ampliar su Palacio de Ferias: 60.000 m², hasta 35 metros de altura y 2.000 plazas de parking
Málaga vuelve a mirar estos días a Cortijo de Torres. Durante nueve jornadas, el enorme espacio situado junto al Palacio de Ferias recuperará el bullicio de las casetas, las atracciones y las miles de personas que acuden al Real de la Feria. Después, como sucede cada año, el recinto volverá a quedar prácticamente vacío.
La paradoja es que Málaga lleva años sabiendo que esos terrenos representan mucho más que el espacio donde se instala la Feria de Agosto. Son una de las grandes piezas disponibles para el crecimiento de la ciudad, una bolsa de suelo estratégico de 141.660 metros cuadrados sobre la que llegó a ponerse negro sobre blanco una ambiciosa transformación urbana.
El proyecto global continúa en el cajón, como confirman desde la Gerencia de Urbanismo. "No se ha movido nada", admitía la concejala del ramo, Carmen Casero.
El estancamiento que sufre esta operación contrasta con la decisión municipal de poner en marcha la maquinaria, al menos en la parte del planeamiento, para ampliar el Palacio de Ferias y Congresos. El arranque tuvo lugar el pasado martes, cuando la Junta de Gobierno Local aprobó inicialmente el Estudio de Detalle que ordenará la ampliación de las instalaciones.
Algunos de los edificios de oficinas planteados en el recinto ferial.
No es una actuación menor.
El documento ordena una nueva edificación sobre una parcela de 49.188,55 metros cuadrados, con una edificabilidad máxima de 60.000 metros cuadrados de techo. La altura máxima podrá alcanzar los 35 metros y la ocupación de la parcela podrá llegar al 90%.
El propio expediente vincula este instrumento al Plan Especial del Parque Ferial, que establecía la necesidad de elaborar un Estudio de Detalle para hacer posible la ampliación del Palacio de Ferias y Congresos. La ampliación se desarrollará sobre buena parte del actual aparcamiento en superficie.
La desaparición de estas plazas obliga a buscar una alternativa bajo tierra. El Estudio de Detalle parte de 1.126 plazas existentes que deberán ser sustituidas y añade otras 659 plazas vinculadas a las necesidades generadas por la nueva edificación. La suma arroja 1.785 plazas, aunque el documento establece finalmente una reserva de 2.000 plazas de aparcamiento bajo rasante.
La superficie de techo utilizada para calcular esas necesidades asciende a 54.126 metros cuadrados, aunque el propio expediente advierte de que se trata de una cifra indicativa que deberá concretarse en el futuro proyecto de edificación.
El contraste con el resto del ámbito
Hace años que el Ayuntamiento puso sobre la mesa la necesidad de estudiar el potencial de los terrenos del Real una vez constatado que su uso principal se concentra en apenas nueve días del año. La asistencia técnica encargada para analizar las posibilidades del espacio llegó a dibujar una operación de enorme dimensión.
La propuesta inicial afectaba a 141.660 metros cuadrados y manejaba una inversión aproximada de 232 millones de euros.
El planteamiento contemplaba hasta 91.893 metros cuadrados de techo para oficinas, unos 2.700 metros cuadrados comerciales y alrededor de 42.000 metros cuadrados de suelo destinado a usos feriales e industriales.
También se dibujaba una importante infraestructura de aparcamiento bajo rasante, con cerca de 83.500 metros cuadrados de superficie y una capacidad que podía rondar las 2.800 plazas.
Dentro de ese nuevo escenario se incluía la ampliación del Palacio de Ferias, para la que el estudio inicial reservaba unos 38.000 metros cuadrados. En este contexto, parece evidente que la actuación inicial ha de ser repensada.
El planteamiento buscaba que el recinto ferial dejase de ser un espacio que se activa durante la Feria para convertirse en una pieza urbana con actividad durante todo el año.
También se planteaba intervenir sobre la calle José Blázquez, convirtiéndola en un eje capaz de concentrar actividades diversas, y crear nuevos frentes edificados en el entorno del Palacio.
La propuesta diferenciaba dos grandes modelos: el Zócalo Manzana Feria, asociado al actual recinto ferial y preparado para usos feriales, deportivos, culturales y temporales; y el Zócalo Manzana Palacio, concebido alrededor de la ampliación del Palacio y con usos comerciales y de oficinas.