Patricia Castro, en su magnífico estudio.

Patricia Castro, en su magnífico estudio. Carlos Díaz

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Patricia Castro, autora del cartel de la Feria: "El malagueño tiene que aprender de su ciudad; es la única manera de defenderla"

La ilustradora del cartel ganador reivindica la memoria de Málaga y el papel de la Virgen de la Victoria, ausente de la cartelería desde 2003.

Más información: ‘Flores para la Victoria’, de Patricia Castro Bohórquez, será el cartel oficial de la Feria de Málaga 2026

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Las claves

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Patricia Castro, ilustradora y arquitecta malagueña, es la autora del cartel de la Feria de Málaga 2026 con su obra 'Flores para la Virgen de la Victoria'.

La artista reivindica la importancia de defender la identidad malagueña, destacando la historia local y la figura de la Virgen de la Victoria en el cartel.

Castro lamenta la pérdida de comercios tradicionales y critica la dificultad de los artesanos para abrir locales debido al precio de la vivienda y la turistificación.

Defiende el valor del trabajo artesanal frente a la tendencia a atribuir la creatividad a la inteligencia artificial y anima a los malagueños a aprender y transmitir su historia.

Aprendió a pintar de niña en las clases de su profesor Leopoldo, el mismo con el que acabó pintando los decorados para las obras de teatro escolar. De aquellos bonitos días en el colegio Rosario Moreno de Málaga nació la vocación de Patricia Castro, ilustradora malagueña y arquitecta de formación que este año se ha convertido, casi sin imaginárselo, en la autora del cartel de la Feria de Málaga con su propuesta Flores para la Virgen de la Victoria.

Fue su marido quien insistió durante años para que se presentara al concurso, quería que probara suerte; pero ella, que siempre decía que no, este año quiso darle el gusto y terminó ganando sin esperárselo.

Tuvo que guardar el secreto durante las votaciones mientras leía en redes que el cartel era de un supuesto miembro del jurado. "No soy Curro, ni Pablo, ni José Luis", puso en un tuit al anunciarse que ella era la ganadora tras las suposiciones de las malas lenguas: "Solo soy Patri. Y nunca pensé en ganar el cartel de la feria, la verdad", apuntó.

Esta ilustradora que derrocha alegría, malagueñismo y mucho color, reivindica el trabajo artesanal y defiende que solo los propios malagueños pueden frenar la pérdida de identidad de su ciudad.

Hablamos con esta malagueña, criada en el barrio de La Paz y amante de las flores, a título personal, para recordar sus inicios, conocer un poco más su cartel y reflexionar sobre esa Málaga que cree que hay que defender.

Me gustaría que empezáramos por el principio, conociéndola un poco mejor para quienes todavía no saben quién es. ¿De dónde le viene esto de la vida artística? ¿Lo ha sentido desde pequeña o es algo que le llegó más adelante, a posteriori?

Hace unos meses hablaste con mi mejor amigo, Germán Bermúdez, el uruguayo malaguista y mi historia comienza un poco como la de él. Nosotros nos conocemos desde los 5 años, estudiamos juntos en el Rosario Moreno. Desde pequeños tuvimos un profesor que nos marcó mucho a los dos: a él le marcó por la parte más artística o escénica, porque hacíamos teatro, y a mí, sin embargo, me marcó por el lado de pintar.

Yo iba siempre a clases de dibujo con él desde muy chica, y con el tiempo, cuando hacíamos teatro, yo era la que pintaba todos los decorados. Se llamaba Leopoldo Mérida. Con los años me reencontré con él, y una vez fuimos juntos a verle; tenemos una foto muy bonita los dos con él.

¿Qué estudiaste?

En principio, lo que estudié fue arquitectura, que también tiene mucho que ver con dibujar, con crear y con la parte creativa, aunque también con la parte técnica. Pero el tema de dibujar y de crear otras cosas siempre estuvo ahí. Empecé a enfocarme un poco más en el diseño gráfico y la ilustración, y me di cuenta de que era lo que más me gustaba hacer.

¿Recuerda algo que comprara con su primer sueldo, algo que le hiciera mucha ilusión la primera vez que trabajó?

No fue exactamente mi primer sueldo, pero lo primero que me compré fue con un cuadro grande que me encargaron, un cuadro que me encanta, de hace muchísimos años: fue el primer mueble para mi casa. Los pisos de alquiler suelen venir ya con muebles que ni fú, ni fa. Y el primer mueble que me compré, el que de verdad sentía que me representaba, fue una mecedora. La sigo teniendo hoy en mi dormitorio.

¿Tiene algún rincón favorito de su casa?

La verdad es que todo. Soy súper casera, me encanta estar en mi casa y estoy muy a gusto en toda ella.

¿Usted también se ha criado como su amigo en el barrio de La Paz?

Sí, yo he sido de La Paz de toda la vida.

Ha sido la elegida entre los carteles finalistas para anunciar la Feria de Málaga. Es la primera vez que se presenta al concurso del cartel y consigue ganar de golpe, con mucho trabajo detrás. ¿Cómo surge la decisión de presentarse?

Mi marido lleva muchísimos años, incluso desde antes de que yo me dedicara formalmente al diseño (hace unos cinco años que llevo con mi marca, dedicándome solo a esto), diciéndome que me presentara. Yo siempre le decía que no, que no era un charco en el que me quisiera meter.

Este año, por circunstancias de la vida, quise darle el gusto. Le dije: lo voy a hacer, así por lo menos te quedas tranquilo de que un año lo he hecho, te lo imprimo, te lo pongo en tu mesa para que lo veas, y te dejo la historia de que por lo menos una vez en la vida te hice caso. Y luego pasó lo que pasó, que no entraba para nada en mis planes. Jamás.

¿Cómo se entera de que es una de las finalistas?

Me pilla en casa. Tengo mi estudio en casa, una habitación donde solo estoy trabajando. Me llamaron del Ayuntamiento y me preguntaron si me sonaba de algo "Flores para la Victoria". Les dije que sí, claro que me sonaba. Me dijeron que era finalista y me quedé en shock, porque de verdad no lo esperaba en absoluto.

Una imagen de Patricia con su cartel.

Una imagen de Patricia con su cartel. Carlos Díaz

¿Cómo es mantenerse en el anonimato mientras leía todo lo que se decía sobre el cartel durante esa semana? Porque eso tiene que ser para volverse loca

Ha sido muy surrealista. Intenté leer poco, pero aun así me llegaban cosas, incluso en los grupos de WhatsApp con amigos. Yo no quise decir absolutamente nada, y tengo un montón de mensajes de amigos, de cuando salió mi nombre, preguntándome cómo no había dicho que el cartel era mío.

Lo más surrealista fue que una persona estuvo ocupadísima todos los días de la votación, en cada publicación sobre el concurso, diciéndole a todo el mundo que el cartel era de un miembro del jurado. Hizo mucha campaña para que no se votara, junto con más gente, porque decían que estaba amañado, que era de un miembro del jurado o de un amigo de alguien.

Cuando se publicó el cartel con mi nombre, hubo quien alucinó. Me llegaron muchísimos nombres de personas a quien creían que pertenecía, y todos eran nombres de hombres. Por eso puse aquel tuit de "No soy Pablo, Curro ni José Luis. Solo soy Patri". Mi nombre no estaba en ningún sitio, ni en ninguna papeleta, y no creo que nadie lo hubiera compartido ni dicho.

También se dijo que yo había incitado un artículo de opinión en un periódico de Málaga defendiendo el cartel, y no conozco a esa persona ni la he incitado a nada; ni siquiera quise darle "me gusta" a las publicaciones del concurso, ni compartirlas. No hice absolutamente nada por llamar la atención. Al día siguiente de ganar seguí con mi vida, contenta, por supuesto, pero me levanté a seguir dibujando y trabajando de lo mío.

La protagonista del cartel es la Virgen de la Victoria. ¿Cómo llega a elegirla como protagonista?

Me llevé una sorpresa, porque creía que mucha más gente conocía la historia de la Feria y su romería. Creo que, por un lado, el éxito de este cartel ha sido que mucha gente ha reconocido ese aspecto de la historia y por eso se ha votado, y por otro, me he dado cuenta de la cantidad de gente que la desconoce por completo. Si ha servido para que mucha gente conozca una parte de la historia de Málaga, bienvenido sea.

Sin duda ha sido un cartel muy instructivo. ¿Qué es para ustedes en casa la Virgen de la Victoria?

En casa tengo al victoriano más victoriano del mundo mundial, mi marido. Los dos somos de una hermandad victoriana, del Monte Calvario, y siempre hemos sido, además, muy de la patrona. De hecho, en casa tenemos un azulejo de la Virgen de la Victoria. Es muy importante para los dos.

Más allá de que pensaran que el cartel era de un miembro del jurado, está el otro debate: el de la inteligencia artificial. A nivel profesional, ¿qué cree que nos está pasando para sospechar siempre que hay IA detrás de cualquier atisbo de creatividad?

Nos pasa que cree el ladrón que todos son de su condición, y nos pasamos la vida preguntándole a la IA hasta qué papel higiénico comprar en el supermercado. Ya nos creemos que todo lo que no sabemos hacer nosotros mismos es inteligencia artificial. No quiero hacerle caso a la gente que dice esto, pero sí me molesta, porque ofende y difama el trabajo que hago todos los días. No es algo que hice para el concurso del cartel; yo dibujo todos los días. Si todo lo que hago lo dibujo yo, que ahora alguien me diga que algo que he hecho no lo he dibujado yo, me ofende, y me parece que está difamando el trabajo de una persona.

Patricia en su jardín.

Patricia en su jardín. Carlos Díaz

Solo con echar un vistazo a su perfil en redes sociales se nota que una de sus líneas fuertes son las flores, esas que dicen que ha hecho con IA

Tengo una colección entera dedicada a ellas, la que más ha gustado, dedicada al patio de mi abuela, y se llama así. Para mí las flores tienen un poder que no tienen otras cosas: te llevan a un sitio, a un recuerdo; solo con verlas te viene el olor, y las personas somos muy sensibles a eso.

Por ejemplo, a quien le enseñes una dama de noche, le viene el olor a noche de verano, de fresco en verano, tomándote una cerveza con amigos.

Creo que las flores tienen ese poder de llevarte a donde cada uno quiera: a ti te pueden llevar a un sitio y a mí a otro completamente diferente, y no pasa nada. Con los claveles pasa igual: habrá quien le lleve directamente a la Feria, porque si hay una flor de feria es el clavel rojo que se ponen en la cabeza, y habrá a quien le lleve a hacerle una ofrenda al Cautivo.

O a mí me puede llevar a esa señora que todos los viernes compra un puñadito de claveles en el mercadillo de mi barrio. Eso es lo bonito de las flores.

Mucha gente ha aplaudido que su cartel huya del estereotipo andaluz habitual, el del vestido, el caballo, el verdial. ¿Es la Virgen de la Victoria una figura poco presente en la historia de los carteles de feria?

Creo que solo se ha sacado a la Virgen una vez en el cartel de feria. Busqué en los carteles antiguos, hasta donde pude ver, y creo que solo salió en el cartel de 2003, del pintor Antonio Montiel [una malagueña sujetaba en su mano a la Virgen de la Victoria]. No se ha vuelto a hacer referencia desde entonces a la Virgen de la Victoria. Esa era una de las razones por las que tenía claro que, si en algún momento hacía un cartel de la Feria, la protagonista iba a ser ella, porque me parece parte indiscutible de la conversación y de la historia de la Feria.

¿Cuáles son sus primeros recuerdos de la Feria?

Recuerdos de bajar al centro con mis padres, con la familia, con mis primas, con mis vecinos. Muchísimos recuerdos, sobre todo de la feria del centro.

¿Cómo ha vivido la evolución de la Feria del Centro, siendo una de las más perjudicadas por los cambios?

Personalmente, era lo que más me gustaba y a lo que más he ido siempre. Creo que era algo muy nuestro tener esa dualidad de la feria de día y la feria de noche. Entiendo que para los negocios del centro el tema de la feria es una movida muy grande. Creo que hay que entender cada parte, que todas las cosas tienen sus ventajas y sus desventajas.

Patricia Castro, en su casa.

Patricia Castro, en su casa. Carlos Díaz

A nivel artístico, en el sector al que se dedica, ¿cómo ve el ecosistema de Málaga, tanto a nivel de tejido empresarial y comercial como artístico y cultural?

Creo que es muy complicado. Me río por no llorar. Es muy difícil a día de hoy dedicarte a algo artístico, y más con el tema de la IA, que hemos llegado a un punto en el que hay cosas que todo el mundo cree que las hace cualquiera: "esto se lo pido al ChatGPT". Creo que el último año se ha hecho mucho daño con este tema. Animo a toda la gente que promulga que no se hagan cosas con IA, y que ha salido a raíz del cartel diciendo que no se pueden hacer así, a que cada vez que necesiten algo busquen a artistas, a profesionales, a diseñadores, incluso para hacerse un retrato bonito, en vez de llenar las redes de imágenes virales.

De hecho, algún artista ha hecho una campaña en contra de eso, animando a que hiciéramos nuestras propias versiones para que la gente vea lo diferentes que pueden ser, como cuando se puso de moda hacerte tu figura como si fueras un muñeco de juguete con complementos, y las redes se llenaron de imágenes todas iguales. Muchos nos unimos a esa propuesta e hicimos nuestras propias versiones a mano. Espero que toda esa gente busque a personas de verdad y no sigamos alimentando a la bestia, como yo digo; que en lugar de quejarnos, aportemos.

Cada vez se detecta más, cualquiera lo puede ver por la calle, cómo los carteles de los negocios ya empiezan a ser todos iguales. Prefiero que la gente vuelva a su plantilla más sencilla de Canva, pero que de verdad la haya hecho ella, y no que todos los carteles sean exactamente iguales. Todos lo vemos, todos lo sabemos, y luego nos quejamos diciendo que todo lo hecho en digital ya está hecho con IA. Hay que buscar al que de verdad lo hace en digital, o al fotógrafo que también hace cartelería. Hay muchas opciones, personas reales; en Málaga hay muchos artistas, muchos diseñadores, muchos artesanos con muchas ganas de hacer cosas. Que nos busquen a nosotros.

Patricia Castro dibuja digitalmente.

Patricia Castro dibuja digitalmente. Carlos Díaz

¿Encuentran ustedes apoyo, ya sea entre los propios artistas o a nivel institucional? Porque hay quien dice que tiene que irse a producir fuera porque no encuentra, por ejemplo, un taller concreto en Málaga.

A veces monto mi puesto en mercados, y entre compañeros normalmente intentamos apoyarnos y acabamos haciendo amigos. Como en todo, siempre hay quien es más compañero que otro, los egos están en todos lados. Me parece fundamental que nos apoyemos, nos alentemos y nos ayudemos entre nosotros, porque a lo mejor hay algo que yo necesito y otra persona sí me puede ayudar, por ejemplo con un proveedor.

A nivel de fabricación hay cosas complicadas, porque producir en España de forma artesanal trae un problema: el precio. Si tú diseñas desde cero, imprimes, cortas y montas todo a mano, no puedes producir al mismo precio que algo hecho en una fábrica en China. Al final la diferencia hay que pagarla, y eso puede resultar sensible en moda, en complementos y en todo.

Tenemos que aprender a diferenciar entre que algo tenga un precio elevado porque tiene un valor añadido, y que sea simplemente caro. Si lo que te ofrezco tiene un precio elevado es porque hay una serie de procesos y de materias primas detrás que hay que pagar. Igual que yo, siendo autónoma, tengo que pagar mis impuestos, me guste o no.

Llega la hora de la pregunta clásica de esta sección. Si tuviera el poder de convertirse en alcaldesa de Málaga por un día, ¿por dónde empezaría? ¿Cuál cree que es la mayor carencia que tiene la ciudad ahora mismo?

El precio de la vivienda ahora mismo es una locura, tanto para alquilar como para comprar. Incluso para montar un negocio es inviable tener un local hoy en día. Creo que se nos ha ido de las manos el tema de la vivienda, y no creo que se esté haciendo, ni que se vaya a hacer pronto, absolutamente nada. Mucha gente dice que esto va a explotar, pero ¿cuándo? Tampoco se están poniendo medidas.

El cartel, junto al collar de inspiración verdialera, diseñado por ella misma.

El cartel, junto al collar de inspiración verdialera, diseñado por ella misma. Carlos Díaz

Ha mencionado algo muy interesante, el comercio a pie de calle, que cada día es más complicado. ¿Cómo lo ve, más allá de la vivienda?

Para una persona artesana poner un local hoy es totalmente inviable. Todo lo que no sea una franquicia en el centro parece que no tiene cabida en la ciudad, y esa es otra de las cosas que estamos estropeando. Yo vendo a través de mi página web, y a quien elige recogida en mano le hago las entregas en el taller de una compañera artesana que tiene el suyo en la calle.

Pero montar un local ahora mismo es muy complicado, casi deporte de riesgo. Además, apenas encuentras un local disponible que no se haya convertido en vivienda. Bueno, vivienda: muchas veces ni siquiera en una vivienda digna, sino en algo donde lo único que tienes es una ventana con suerte.

A todo esto se suma la turistificación, que ya esto no solo afecta al Centro , sino que está llegando también a los barrios. ¿Es algo que le preocupa?

Mi barrio ya está lleno de eso: los locales se han convertido o en infravivienda o en vivienda turística. Hace poco, la tienda de animales donde compraba siempre pienso para mis perros cerró de un día para otro porque le compraron el local.

Por suerte encontré otro sitio cerca, pero en mi barrio muchos locales ya son viviendas y no queda comercio. Estamos perdiendo comercios tradicionales, está a la orden del día.

Por eso creo que hablar en el cartel del origen y contar nuestra historia tiene mucho que ver con todo esto, porque nos estamos quejando constantemente de esa pérdida de identidad, como si nos estuvieran robando nuestro lugar, nuestras cosas, nuestras costumbres. Pues vamos a enseñarla y a reivindicarla; los malagueños somos los únicos que tenemos eso en la mano, seguir hablando de las cosas de Málaga de verdad y ponerlas por delante, para que no se pierdan.

Patricia Castro tiene una web llena de artículos diseñados por ella, como estas coloridas libretas.

Patricia Castro tiene una web llena de artículos diseñados por ella, como estas coloridas libretas. Carlos Díaz

¿No le da la sensación de que el malagueño medio es un poco derrotista en este sentido, que miramos mucho hacia fuera y tenemos que aprender a mirar hacia dentro?

Creo que nos pasa que tenemos un mal concepto de que ya sabemos todo de Málaga. Ahora mismo estoy haciendo un proyecto que quiero sacar en Navidad, y me he dado cuenta de la cantidad de cosas que no sé de Málaga. Me está costando más porque estoy investigando para hacer algo muy concreto, y con eso me he dado cuenta de que me falta mucha información. Esto solo lo podemos hacer los malagueños: aprender de Málaga, de nosotros, de nuestra historia, de nuestras cosas, porque es la única manera de defenderla y de sacarla en la conversación, de contársela a los demás.

¿Qué le queremos contar al que viene? A lo mejor el discurso tiene que ser otro, con más conciencia. ¿Qué queremos contar, solo abanicos y farolillos? Un abanico y un farolillo pueden ser la feria de cualquier sitio, seguramente la de Cuenca también. Pero lo que no puede ser la feria de otro lado es la Virgen de la Victoria.

Si nosotros mismos no defendemos ni aprendemos lo nuestro para poder contarlo, ¿cómo lo van a aprender los niños pequeños?

La responsabilidad es nuestra: primero aprenderlo, y luego enseñarlo, para que no se pierdan nuestras cosas.

Acaba de conseguir un logro muy grande con el cartel. ¿Tiene algún sueño en su carrera que le gustaría cumplir?

Hace muchísimos años que le doy vueltas a algo, pero nunca lo he hecho: me haría muchísima ilusión hacer un libro de recetas e ilustrarlo. Me encanta cocinar, me encanta inventar en la cocina, y creo que sería una de las cosas que más ilusión me haría hacer.

Algunas personas me han comentado que si se entra en mi perfil no se encuentran cosas como el cartel. Y me hace gracia. Para algunos puede ser un error, pero yo hago muchas cosas diferentes. Siempre digo que dentro de mí hay muchas "yos", que me gustan muchas cosas, y lo que más me gusta es divertirme haciendo lo que hago.

Esa diversión unas veces es la comida, otras son cosas más frikis porque soy muy fan del cine y de las series, y ahora ha sido el cartel de la Feria, que era un charco en el que no me había metido. Lo que me gusta es divertirme con lo que hago.

Patricia Castro se sujeta sus gafas de color amarillo.

Patricia Castro se sujeta sus gafas de color amarillo. Carlos Díaz

En su página web dice que empezó a hacer cosas que le divertían y que al final de eso salió su trabajo. ¿La frase "elige de qué quieres trabajar y no trabajarás en tu vida" la representa a usted y a su forma de trabajar?

No creo que la frase acabe con que no vas a trabajar en tu vida. Creo que vas a trabajar muchísimo, muchísimo más, pero te lo vas a pasar muy bien, vas a disfrutar y vas a ser feliz.