La calle Rosario.

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La vecina que acogió al bebé abandonado en El Molinillo: "Nos dijo que al padre lo había poseído un demonio"

Susana cuenta cómo la madre llamó a su puerta de madrugada con el pequeño en brazos, envuelto en una manta y con evidentes signos de desatención.

Más información: Detenida una pareja de jóvenes en el Centro de Málaga por intentar abandonar a su bebé de 4 meses en casa de un vecino

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Las claves

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Una vecina de El Molinillo acogió a un bebé de cuatro meses abandonado por su madre, quien alegó que el padre estaba poseído por un demonio.

El bebé fue entregado desnudo, envuelto en una manta y con signos de desnutrición y desatención, según observaron las vecinas y los sanitarios.

La policía comprobó que la vivienda de los padres estaba en estado deplorable y que los biberones tenían las tetinas cortadas y sucias.

Los padres están en libertad provisional y son investigados por presunto abandono de menores y malos tratos; el bebé permanece bajo protección de Servicios Sociales.

Era cerca de la una de la madrugada del sábado cuando Susana, vecina de un edificio de la calle Rosario, en el barrio malagueño de El Molinillo, se metía en la cama. El timbre de su puerta la hizo levantarse. "Si llaman al timbre tiene que ser un vecino", pensó. Al mirar por la mirilla vio a una mujer de espaldas a la que no reconoció. Cuando abrió, la desconocida se giró con un bebé de cuatro meses en brazos.

La escena que Susana relata a este periódico difiere en puntos sustanciales de la versión que había trascendido hasta ahora sobre el caso por el que fueron detenidos un colombiano de 25 años y una venezolana de 23, puestos en libertad provisional este domingo por la juez de guardia del Tribunal de Instancia de Málaga.

"Nos dijo que, por favor, que nos quedásemos cuidando al niño una hora, que en una hora vendría a recogerlo, porque al padre lo había poseído un demonio y quería hacerle daño al niño", explica Susana. "Era para ponerlo a salvo, según ella". Para entonces, la vecina contigua y su pareja también habían abierto la puerta al oír el alboroto, y entre los tres asumieron el cuidado del pequeño.

"Justo cuando cogimos al niño, llamaron al portero automático: la policía ya estaba abajo". Según supo después, una vecina del edificio de enfrente había escuchado los gritos procedentes de la vivienda de la pareja y había alertado al 091. La madre bajó a hablar con los agentes y Susana no volvió a verla esa noche; se enteró de la detención al día siguiente, por la prensa.

Los agentes subieron al piso de Susana, comprobaron que el bebé estaba a salvo y les pidieron que siguieran al cuidado del pequeño mientras se aclaraba la situación. Fue al tumbarlo en el sofá cuando las dos vecinas advirtieron el estado en el que llegaba el niño. "Me lo trajeron desnudo, envuelto en una manta y con el pañal mal puesto. Al cambiárselo vimos que tenía toda la zona genital muy irritada, muy roja", detalla.

Biberones con las tetinas cortadas

A petición de las vecinas, los agentes subieron al domicilio de la pareja a buscar ropa, biberones, chupete y leche para el bebé. La casa estaba en estado "deplorable", apuntan fuentes policiales. Lo que bajaron incrementó la preocupación. "El chupete era enorme y tenía la tetina desgastada y muy negra. Y los biberones tenían las tetinas cortadas a tijera. Imagínate cortar la tetina de un biberón: se queda el agujero directo, con cachos de plástico que se podían caer. Eso no se lo podíamos dar al niño", relata.

Los sanitarios que atendieron al pequeño les trasladaron una primera impresión coincidente con el cuadro de desatención: "Nos dijeron que se veía que estaba desnutrido, que tenía muy poco peso para el tiempo que tenía". El bebé fue evacuado al Hospital Materno Infantil para una valoración completa. Al padre, por su parte, lo atendió otra ambulancia en el lugar con un evidente estado de haber consumido estupefacientes.

La intervención se prolongó hasta cerca de las dos y media de la madrugada. El sábado la pareja pasó a disposición judicial y el domingo el juzgado acordó su puesta en libertad provisional, al no haber solicitado el ministerio fiscal la medida de prisión.

La causa continuará en el juzgado especializado en Violencia contra la Infancia y la Adolescencia. El bebé permanece bajo la guarda de los Servicios Sociales de la Junta de Andalucía y ahora a sus padres se les investiga además de por un presunto delito de abandono de menores, pero también de malos tratos.