Residencia universitaria Alberto Jiménez Fraud.
Una multinacional británica, única aspirante a modernizar y explotar la residencia Alberto Jiménez Fraud de la UMA
La concesión incluye la reforma integral del edificio, con una inversión mínima de 1,2 millones de euros. La residencia pasará de 257 a 350 habitaciones individuales.
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La Universidad de Málaga (UMA) avanza en su estratégica apuesta por transformar y modernizar su residencia de Alberto Jiménez Fraud.
Tras activar a mediados del pasado mes de febrero el concurso mediante el que dejar en manos de una empresa privada la rehabilitación y explotación de las instalaciones, solo una empresa ha presentado oferta.
Se trata de Eurest Colectividades, integrada en la multinacional británica Compass Group. Es uno de los grandes actores del sector de la restauración colectiva en España, con una fuerte implantación en comedores de empresa, centros educativos, hospitales y otros equipamientos públicos y privados.
Su oferta ha superado ya el primer filtro, con la admisión de la documentación administrativa tras la apertura del sobre correspondiente, y queda como única candidata a hacerse con una concesión de alto valor económico y estratégico para el campus.
Según el pliego, la adjudicataria asumirá una renovación integral del edificio, que actualmente ofrece 257 plazas, para reconvertirlo en un complejo de habitaciones individuales hasta alcanzar las 350.
La remodelación incluye una inversión mínima obligatoria de 1,2 millones de euros, destinada a aumentar el número de baños, renovar los sistemas de climatización e iluminación y reforzar la conectividad mediante banda ancha y red Wi‑Fi, en línea con las demandas actuales del estudiantado.
El contrato obliga además a ejecutar las obras en un plazo máximo de 12 meses desde la firma, manteniendo la residencia en funcionamiento y sin interrumpir el servicio.
Concesión de servicios
El modelo escogido por la UMA es el de concesión de servicios: la empresa que resulte adjudicataria no solo rehabilitará el inmueble, sino que explotará de forma integral los servicios de alojamiento, restauración, limpieza y mantenimiento durante el tiempo que establezca la concesión, asumiendo el riesgo económico.
En el plano financiero, el pliego fija un canon anual mínimo de 700.000 euros y un canon adelantado de 6 millones de euros, que deberá abonarse de manera proporcional durante los tres primeros años del contrato.
A ello se suma el compromiso de la inversión mínima inicial, lo que configura una operación reservada de facto a operadores con un fuerte músculo financiero y experiencia en grandes equipamientos.
En paralelo, el pliego introduce límites pensados para contener el impacto sobre el bolsillo del alumnado. Se establece un precio máximo de 350 euros mensuales por habitación individual, una tarifa que incluye los suministros de agua y energía dentro de unos márgenes de consumo responsable.
La UMA busca así un equilibrio entre la entrada de capital privado y el mantenimiento de precios relativamente regulados frente al mercado libre de residencias privadas y alquileres de larga temporada, especialmente tensionado en Málaga.
La elección de este modelo encaja con la hoja de ruta que la Universidad viene desplegando en materia residencial. La modernización de Alberto Jiménez Fraud se inserta en un plan estratégico que aspira a alcanzar unas 1.500 plazas de alojamiento universitario en la ciudad.
A esta actuación se suma el proyecto de una nueva gran residencia en Teatinos, junto a la parada de metro Andalucía Tech y frente al Rayo Verde, concebida para alojar a alrededor de un millar de personas.
La mayor parte de las plazas se reservarán para estudiantes, pero el diseño prevé también cupos para profesorado con estancias prolongadas y para visitas breves vinculadas a tribunales de tesis u oposiciones, con la idea de ofrecer alternativas de calidad para toda la comunidad académica.