Río Guadalmedina, en Málaga.

Río Guadalmedina, en Málaga. EFE/ María Alonso

Málaga ciudad

De la ‘riá’ de 1907 a la DANA de 2024: el miedo a nuevas inundaciones lleva a la Junta a blindar el Guadalmedina

El Gobierno andaluz declara de interés autonómico las obras entre los puentes de Armiñán y Perchel y respalda el plan del Ayuntamiento para transformar el cauce y reducir el riesgo de inundaciones.

Más información: Málaga da otro paso decisivo en su apuesta por transformar el Guadalmedina en un gran eje verde y con plazas elevadas

Publicada

Las claves

La Junta de Andalucía declara de interés autonómico las obras de defensa en el río Guadalmedina en Málaga para prevenir inundaciones.

La decisión se toma tras la DANA de noviembre de 2024 y un aumento de episodios de lluvias extremas, apoyándose en el historial de grandes riadas.

Se prevé rebajar el lecho del río, incorporar saltos hidráulicos y cuencos disipadores para mejorar la evacuación de caudales y gestionar sedimentos.

El plan busca reforzar la coordinación con el Ayuntamiento de Málaga y se apoya en un estudio hidráulico actualizado en abril de 2025.

La decisión de la Junta de Andalucía de declarar de interés autonómico las obras de defensa en el río Guadalmedina a su paso por Málaga, en el tramo comprendido entre los puentes de Armiñán y Perchel, ya está en vigor.

Y ello después de que el acuerdo aprobado el pasado 11 de marzo por el Consejo de Gobierno fuese publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de ayer jueves.

La decisión se adopta tras la dana de noviembre de 2024 y en un contexto de episodios de lluvias extremas cada vez más frecuentes sobre la ciudad. Y se apoya en un largo historial de riadas que va desde la “riá” de 1907 hasta las últimas borrascas del invierno 2025–2026.

​El BOJA oficializa que las actuaciones en el cauce del Guadalmedina entre los puentes de Armiñán y de El Perchel pasan a ser consideradas "obras de interés de la Comunidad Autónoma de Andalucía", una figura prevista en la Ley de Aguas andaluza para infraestructuras hidráulicas clave frente a inundaciones.

Una de las plazas puente en el nuevo Guadalmedina.

Una de las plazas puente en el nuevo Guadalmedina.

Esta declaración permite a la Junta asumir el liderazgo en la programación, tramitación y aprobación de las inversiones, reforzando la coordinación con el Ayuntamiento de Málaga, que prepara su propio proyecto de integración urbana del río.

​El texto insiste en que la decisión se adopta en un escenario de riesgo "vigente y creciente" de desbordamiento asociado al cambio climático, en el que episodios como la DANA de noviembre de 2024 elevaron el nivel del agua hasta cotas “comprometidas” y obligaron a activar protocolos preventivos.

A ello se suma el tren de borrascas entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, que incrementó notablemente las precipitaciones en Andalucía y forzó un seguimiento continuo de la evolución hidrológica del río, aunque sin llegar a una situación de peligro extremo en la capital.

​La memoria de las grandes riadas

La resolución repasa el papel del Guadalmedina como "elemento vertebrador" de Málaga y, al mismo tiempo, como una fractura en la trama urbana que históricamente ha funcionado como vía de entrada del agua desbordada al corazón de la ciudad.

La referencia inevitable es la riada de 1907, cuando una crecida arrasó los puentes de la Aurora, Santo Domingo y el del ferrocarril, causó 21 muertos y dejó decenas de heridos, viviendas destruidas y comercios e industrias arrasados en barrios como El Perchel y La Trinidad.

​Ya con la presa del Limonero construida, el documento rescata otro episodio crítico: las lluvias de noviembre de 1989, con 150 litros por metro cuadrado en solo 90 minutos, que provocaron una avenida cuyo nivel rozó el tablero de los puentes, dejó ocho víctimas mortales y generó daños materiales “incalculables”.

Más recientemente, las intensas lluvias de noviembre de 2012 y diciembre de 2016 colapsaron el sistema de drenaje y pusieron de manifiesto la pérdida de capacidad de evacuación del cauce por sedimentación, un fenómeno que preocupa especialmente de cara a las crecidas rápidas.

Las mil veces que Málaga ha querido domesticar el Guadalmedina: río de grandes desastres

Las mil veces que Málaga ha querido domesticar el Guadalmedina: río de grandes desastres

​De la presa del Limonero al cambio climático

El acuerdo subraya que la presa del Limonero ha evitado que se repitan tragedias como la de 1907, pero no ha eliminado el riesgo de que el Guadalmedina vuelva a situar a Málaga al borde del desbordamiento.

La combinación de lluvias torrenciales en muy poco tiempo, con un cauce que ha ido perdiendo sección efectiva por los depósitos de sedimentos, es el cóctel que el Gobierno andaluz quiere atajar con esta intervención.

​La dana de 2024, que dejó calles anegadas, desalojos y cortes de infraestructuras en la provincia, se cita como un nuevo aviso de hasta qué punto episodios meteorológicos extremos pueden poner en jaque en pocas horas un cauce que la ciudadanía percibe la mayor parte del año como casi seco.

Qué obras se plantean y para qué

Sobre el terreno, las actuaciones previstas tienen una doble lectura: hidráulica y urbana. Desde el punto de vista técnico, se plantea el rebaje del perfil longitudinal del lecho del río en un tramo de aproximadamente 1,7 kilómetros, incorporando dos saltos hidráulicos que optimicen la sección y mejoren la capacidad de evacuación de caudales extraordinarios.

​Este esquema se completa con cuencos disipadores de energía y un sistema de gestión de sedimentos y acarreos orientado a minimizar procesos erosivos y garantizar un funcionamiento más estable del cauce.

Las soluciones se apoyan en un estudio hidráulico finalizado en abril de 2025, que actualiza las normas de explotación de la presa del Limonero y redefine los caudales de diseño para periodos de retorno de 500 años, incorporando modelización en 2D y simulaciones de transporte de materiales.

​El acuerdo, en vigor este viernes una vez publicado, marca un punto de inflexión, pero no el final del camino: ahora deben culminarse la redacción del proyecto constructivo, la tramitación ambiental y la licitación y ejecución de las obras, en coordinación con el plan municipal de integración urbana del río.