Málaga

Quizás alentados por lo ocurrido con los vecinos de la Plaza Mitjana; quizás hastiados por el paso de las semanas sin que la situación mejore, los residentes de la Plaza de las Cofradías han decidido actuar. Y lo hacen denunciando ante el Ayuntamiento de Málaga los importantes problemas que vienen padeciendo desde hace tiempo como consecuencia, entre otras cosas, del ruido que genera la actividad de varios establecimientos hosteleros situados en la zona. 

Por medio de un escrito remitido ayer a varias áreas municipales, caso de Medio Ambiente, Seguridad y Comercio, los afectados ponen en conocimiento del Consistorio la situación en la que se encuentran. Al tiempo, le reclaman que tome cartas en el asunto para solventar el conflicto.

En el documento, se recuerda que como consecuencia de la pandemia provocada por la Covid, el Ayuntamiento permitió a los bares ampliar sus terrazas. Sin embargo, según argumentan los vecinos, todos sobrepasaron las superficies autorizadas, provocando el bloqueo del acceso por las calles Hernán Ruiz y San Julián. 

Ocupación de la Plaza de las Cofradías.

"Han tomado por completo la vía de peatones, la cual está siendo bloqueada no sólo con el exceso de mesas y parasoles, sino también por una multitud de personas bebiendo sin mesas", señalan los afectados. Los mismos, agregan: "No se puede ni caminar ni pasar por San Julián sin tener qué pedir permiso y esquivar a las personas que están bebiendo paradas allí, violando las normas de servicio de alcohol en un recinto público".

Todo ello, como subrayan, junto a una plaza "de niños, creando un ruido ensordecedor".  A juicio de los denunciantes, la plaza se ha convertido "en una expansión ilegal de bares y mesas de restaurantes".

Y, en la línea de lo ya expresado por otros residentes del casco antiguo, sostienen que la situación provoca una invasión de su privacidad. "Nadie puede abrir una ventana para disfrutar de la brisa o aire fresco por el ruido insoportable", añaden.

Según informan, el "bloqueo" de la vía pública llegó a impedir el acceso de una ambulancia al edificio donde un residente había sufrido una emergencia médica. "Los bomberos tampoco podrán entrar; son violaciones de medidas de seguridad y urbanismo y de nuestros derechos cívicos como ciudadanos", sentencian.

Mesas y sillas ocupan uno de los accesos a la Plaza de la Cofradías.

Ante esta situación, los vecinos reclaman "urgentemente" ayuda al Consistorio, al que solicitan que reduzcan "de inmediato" las mesas y sillas de los locales, de manera que éstos reutilicen el interior y cierren las puertas para disminuir el ruido. 

"Muchos padres han expresado su nivel de preocupación y molestias por el consumo de alcohol en esta plaza", agregan, remarcando la necesidad de que un operativo de la Policía Local "se haga presente en la Plaza de las Cofradías de miércoles a domingo, para que se cumplan con las medidas establecidas".

El escrito de estos vecinos cuenta con el respaldo de la Asociación de Vecinos Centro Antiguo, que ha remitido otro en la misma línea. En el mismo se pide al Ayuntamiento la elaboración de un plan de aprovechamiento de ocupación de vía pública, consensuado por los vecinos y el Ayuntamiento para reducir la densidad de las terrazas, garantizando la accesibilidad universal y separando el consumo de alcohol de la zona infantil.

Otras demandas son que se realicen estudios acústicos para garantizar que se cumplen los objetivos de calidad acústica y mediciones en las viviendas de los residentes para comprobar que no existe vulneración de sus derechos fundamentales. En caso de existir, reclaman la clausura de los focos de ruido. 

El colectivo también pide la apertura de expedientes sancionadores contra los negocios que incumplan la normativa, que la plaza sea declarada zona de especial protección, que se aumenten las labores de vigilancia para evitar los actos de vandalismo y que se tomen las medidas para "devolver la plaza a su uso original, que es el de lugar de esparcimiento familiar y juegos infantiles".

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