Málaga

Los alumnos del colegio Valle Inclán, en la zona Este de Málaga, tendrán que convivir durante algunas semanas con las obras de construcción del aparcamiento subterráneo que la Sociedad Municipal de Aparcamientos (Smassa) ejecuta en la Avenida Pío Baroja. Y ello porque las previsiones inicialmente manejadas por la entidad se han visto alteradas.

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Este hecho va a hacer que los trabajos de ejecución, que ocupan parte del patio del centro educativo, se alarguen mucho más del inicio del curso escolar. La pretensión inicial era justamente que la losa de cubierta del parking estuviese finalizada antes del arranque de la actividad lectiva. Sin embargo, no va a ser así.

Una de las razones de este aplazamiento tiene que ver con la petición que meses atrás hizo el propio colegio de celebrar en el patio el acto de cierre del curso pasado. Una circunstancia que obligó a demorar unas dos semanas el arranque de los trabajos en ese punto.

Así lo ha confirmado a EL ESPAÑOL de Málaga el concejal de Movilidad, José del Río, quien ha destacado el clima de diálogo que se mantiene tanto con la dirección del colegio como con la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA). 

Entrada al colegio Valle Inclán, afectado por las obras del aparcamiento.

Muestra de ello, es que para evitar una afectación mayor sobre el transcurrir normal de las clases, Smassa va a realizar una inversión de 262.437 euros para mejorar las condiciones del equipamiento.

Este montante va a permitir la sustitución de las 66 ventanas y persianas; la instalación de purificadores portátiles de aire en las aulas cuyas ventanas están orientadas al patio, y obras para dotar de accesibilidad a las pistas deportivas a través de una rampa y la colocación de barandillas. 

Esta primera fase está al 85%, según han informado desde el Consistorio. Precisamente, para comprobar la evolución de los trabajos, han visitado este viernes el centro el propio edil de Movilidad, acompañado, entre otros, del concejal de la zona Este, Carlos Conde, y de la delegada de Educación de la Junta, Mercedes García Paine.

"Se ha comprobado que el trabajo de una máquina picando es compatible con el normal desarrollo de las clases", ha expresado el edil. No obstante, ha abierto la puerta a que si lo solicita la dirección del Valle Inclán se puedan modificar el doble turno de trabajo previsto (mañana y tarde), retrasando el inicio de las labores al momento en que cese la actividad en el centro y alargando el horario hasta la noche.

La previsión es que el próximo 8 de septiembre quede liberada la mitad del patio de recreo. Una superficie que, por lo que dice la dirección, es suficiente para el normal desarrollo de las actividades deportivas, entre otras. A esto se suma el compromiso de la empresa constructora de evitar el tránsito de camiones tanto en el momento de entrada como de salida de los alumnos. "Lo más importante para todos es la seguridad de los niños", ha destacado.

A la primera etapa de las mejoras ya en marcha se sumará una segunda que consistirá en la cubrición de las pistas deportivas y a la ejecución de las gradas y el escenario comprometido con la dirección y la AMPA del centro. Con todo, la inversión rondará los 310.700 euros.