Alberto Escassi Oliva (Málaga, 28 de febrero de 1989) es un rara avis en este mundillo del fútbol salpicado por Instagram e inundado de reggaeton y coches de alta gama. El malagueño no tiene redes sociales, tampoco PlayStation y lleva una vida casi de otra época, donde al fútbol se jugaba “a la verdad” y no se dirigía desde una pantalla a cámara lenta con el VAR.

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Escassi atiende a la llamada de EL ESPAÑOL de Málaga desde casa, tras un almuerzo de confraternización con la plantilla después del entrenamiento matinal. Es una de las claves de este Málaga, ser una piña dentro y fuera del campo. El juego del buen rollo, podría llamarse. Y en ese discurso casi paternal tiene palabras de cariño hacia Luis Muñoz, motivadoras para Antoñín y de sosiego para Kevin. Es Escassi, capitán del Málaga CF.

¿Cómo se encuentra? ¿Preparado para el partido del sábado ante el Zaragoza?

Bien, la verdad que muy bien. Hemos entrenado y después hicimos una paella con el equipo. Y luego en casita descansando un poco y la verdad que todo genial.

Se habla mucho de los vestuarios y de las buenas vibraciones que tienen que tener para que las cosas salgan bien. Da la sensación de que este año vuelve a haber un buen ambiente ahí dentro.

Sí, hay un buen rollo muy bueno. Igual que el año pasado una de las claves fue el gran vestuario que había, la gente que ha venido ha sabido adaptarse muy bien al equipo. E incluso hay veces que hacemos vida más allá del fútbol, nos vamos a comer con las mujeres, quedamos entre nosotros, nos vamos a comer a la casa. La verdad es que hay un grupo fenomenal y además de ser compañeros, somos amigos. Eso se nota en el campo y la gente lo ve.

La jornada de puertas abiertas que se vivió el martes debió ser motivadora también para el equipo.

Fue una maravilla ver a toda la gente un día festivo y que aprovechase para ver al Málaga, a su equipo. Nosotros agradecemos muchísimo el apoyo. Nos hizo mucha ilusión ver a tanta gente, padres, hijos, familias enteras apoyando al equipo. Fue un día muy bonito para entrenar y para fortalecer esa unión entre afición y equipo, que siempre la ha habido.

Comentó usted en pretemporada que los tutes que les daba José Alberto en los entrenamientos eran fuertes. ¿Ha bajado el pistón o siguen siendo fuertes?

Son bastantes fuertes porque el míster exige en el campo. Quiere que seamos intensos, que no paremos de correr, que hagamos una presión fuerte y en bloque alto. Para hacer ese fútbol hay que tener una buena preparación física. El día a día es exigente, pero nosotros lo agradecemos porque al final luego en el campo estamos respondiendo bien, creo que a nivel físico estamos bastante bien.

Se creó una gran expectativa con el equipo al principio, sobre todo auspiciada por los resultados en casa, pero lejos le está costando. ¿Cómo está viendo al equipo?

Creo que sí, que en casa estamos dando un nivel muy alto con diez puntos de doce jugados. Y lejos de casa es verdad que el equipo está mostrando algunas dudas, que es nuestra asignatura pendiente. Salimos muy mentalizados, el trabajo que hacemos durante la semana es muy duro y siempre salimos a ganar pero es verdad que creo que no nos están saliendo las cosas como quisiéramos. Siempre salimos a por los tres puntos y es una lástima que no hayamos conseguido aún una victoria. El otro día el ambiente que se respiraba era que no se nos podía escapar la victoria en Valladolid. Pero bueno, con muchas ganas de que llegue esa victoria lejos de casa para que la gente se ilusione y hacer un año muy bonito.

Esta temporada ha sufrido ya dos expulsiones, algo poco habitual. ¿Tiene la impresión de que le han tomado la matrícula?

De los árbitros no me gusta hablar porque es un trabajo muy complicado y difícil. Siempre quiero pensar que quieren hacerlo de la mejor manera posible, pero mentiría si dijera que hay ciertas entradas que hacen otros rivales que si la hago yo… Me pueden tener la matrícula pillada. Contra el Alcorcón en casa, la segunda amarilla en el 90’, pues considero que es una falta normal en el centro del campo. Y en Gijón le doy al jugador, por supuesto que sí, pero mi intención es darle al balón. Le di al balón. No es una entrada intencionada ni mucho menos con balón por medio en el minuto 5 ó 6… No quiero meterme en eso, la verdad, porque es muy complicado. Y seguro que quieren hacerlo lo mejor posible sin intentar perjudicar a ningún equipo ni a nadie.

Usted es un jugador de la vieja escuela y parece que el fútbol de ahora es muy diferente al de hace cuatro años ¿Cree que ha cambiado el fútbol con el VAR?

Sí, totalmente. No puedo estar más de acuerdo. Lo he comentado otras veces, no me gusta el VAR. Prefiero el fútbol de antes. Entiendo que es una herramienta para ayudar al fútbol y para impartir justicia, pero no se está aplicando bien. Para mí es fútbol es también a veces de pillería en algunas situaciones del fútbol, pero no se está aplicando bien. En varios sentidos. Como por ejemplo en el tema de las manos, que los jugadores no sabemos lo que es mano y lo que no. Y si encima pones todas las jugadas a cámara lenta pues parece más grave de lo que es. Hay más penaltis, más expulsiones… Es una herramienta que debe ser para ayudar al fútbol, para que mejore, pero yo a nivel personal no me gusta. Prefiero el fútbol de antes.

¿Cómo ha sentado la lesión de Luis Muñoz en el vestuario, de su escudero en el equipo?

Ha sido un palo muy gordo. Además de que perdemos a un enorme futbolista, un pilar fundamental, nuestro capitán. Como persona es de diez. Dentro y fuera del campo es muy importante para nosotros. En el mismo entrenamiento, antes de hacerse las pruebas, él ya sabía que la rodilla no la tenía bien y que había sido grave. El equipo nos quedamos mal. Ya no entrenamos bien ese día. Cuando se lesiona un compañero de esa forma y una lesión tan dura, pues afecta. Y darle muchos ánimos. Hablamos mucho con él por el grupo de Whatsapp, también por el móvil. En el viaje de vuelta de Madrid se vino con nosotros en el AVE. Y gracias a Dios la operación ha salido bien y seguro que vuelve más fuerte y mucho mejor.

Se le ha visto entero a Luis pese a la lesión.

Sí, es increíble. Me ha sorprendido mucho la mentalidad tan fuerte que tiene. En esos momentos tan difíciles lo ha asimilado muy bien y es un tío que ha cogido el toro por los cuernos para la recuperación. Está mirando hacia adelante con mucho ánimo. Diciendo que se va a recuperar y que va a salir como un toro. Es un pedazo de futbolista y va a volver mucho más fuerte.

Le apunto un par de nombres, también de malagueños. El primero es Kevin. Ha caído de pie en el equipo y también en el vestuario. ¿Qué le parece a usted?

Es un chico que empezó desde abajo. Recuerdo que fue el año pasado a verlo en el play off que jugaba el Malagueño con El Palo. Y fíjate el cambio que ha dado. Hace unos días estaba jugando un partido en campo de césped artificial y semanas después lo hace en La Rosaleda. Es de la tierra, lo veo fenomenal. Entrena muy bien y le auguro un futuro tremendo porque tiene mucha hambre. Tiene los pies en el suelo, que eso es importante a esta edad tan temprana. Lo que le decimos los veteranos es que se mantenga, que es lo difícil. Y trabaja como el que más. Vamos a tener un pedazo de futbolista y ojalá se quede muchos años en el Málaga para poder disfrutarlo.

Y como uno de los capitanes, qué se le puede decir a Antoñín, que le está costando un poco más de trabajo de arrancar.

Bueno Antoñín es uno más de nosotros y yo pienso que el fútbol son momentos y rachas, estados de forma. Hay momentos que no te salen las cosas, pero lo importante es el trabajo del día a día y eso se ve. Quizás no le están saliendo las cosas como a él le gustaría, pero estoy convencido de que va a ser un futbolista muy importante para nosotros y que nos va a dar mucho. Lo necesitamos y seguro que más pronto que tarde le acaban saliendo las cosas porque es un jugador de muchísimo nivel.

Le queda un año más de contrato y el club está en una situación más tranquila que cuando aterrizó hace año y medio. ¿Eso debe ayudar también al equipo, no?

Estamos súper tranquilos. Te prometo que desde que arrancamos la pretemporada no ha habido ninguna conversación en el vestuario sobre el club y su situación. Al revés. Todo lo que se respira en los entrenamientos es estabilidad y tranquilidad. Y eso para un jugador es una maravilla. Estamos tranquilos sabiendo que el club está pasando por un mejor momento que el año anterior. Que tiene estabilidad y que seguro que el Málaga va creciendo poco a poco y ojalá lo veamos pronto todos donde se merece.

Siguen sin convencerle para que se introduzca en el mundo de las redes sociales por lo que parece…

(Risas) No, nada. Que va. Me lo dice muchísima gente. Fíjate si soy raro que hasta mi mujer me dice que me las haga y que me puede venir bien, pero no me llama la atención. No tengo ni PlayStation, leo la prensa por el móvil cuando me levanto, no soy muy curioso en ese sentido. Algún amigo y mi hermano tienen redes y las cosas más o menos me llegan porque me lo comentan. Pero la verdad es que dudo que en el futuro las vaya a tener.